Pueblo muerto... entre muerto y fantasma. Cómo no, si le han caminado encima
tantos traidores, hasta que lograron acabárselo. Lo primero, se fomentó la
incultura y la deshonestidad, que se llenó de delincuentes, ellos mismos gobiernan,
mandan, contratan, “triunfan”: Opresores, abusones, ególatras y muy asesinos. Es
por lo que ya nadie se rebela = pobladores espectros.
Es el pueblo donde empieza la desesperanza, por que se llevó entre las patas a los pueblos aledaños, que ya no son sus pueblos amigos, pues se hartaron de tanta puta traición. Escogen y ponen a puro pendejo, muy hambriento y con baja autoestima, que si les dicen mi alma, dan todos los recursos, las llaves del pueblo y hasta las nalgas por adelantado, oviusli…
Créeme que la vergüenza me amarga un chingo… Pero, cómo hacerle, si vi cómo las entrañas de la gente se les fueron poniendo negras. Los decentes se fueron muriendo, o se los echaron. Los pocos que quedan, andan bien madreados, haciendo malabares y con los ideales muy sobajados. Sin lugar, a menos que acepten la misma mierda… perdón, “madurar”. Y qué cosa es… muy fácil Sebas, ni te quiebres la cabeza pinche Sebas, es el precio… que todo y todos tenemos. Ellos juran que así es y que siempre hay manera de hacernos bailar a todos, al son que nos toquen. Ta cabrón Sebas: Neoliberalismo.
Imagínate, todos los próceres… ¿para qué? ¡Chingado! Pudieron vivir a todísima madre, con su familia, sus hijitos…¡Nooo! Ahí van y ¿Pa qué, a ver dime tú Sebas, pa’ que todo el pedo que armaron? Si al fin, aquí estamos, en medio de las peores pesadillas, que ni de chiste tuvieron. Aunque te diré Sebas… Capaz que ni ellos eran como nos dijeron… Y qué si eran también una bola de putos, como los deoy.
Yo ya creo que los odio a todos igualito... No hay quien pueda mantenerse cuerdo… en cuanto asumen su puesto, se desmadran, y ya valió madre todo el pinche asunto. No pueden con la adulación, los lujos, las putas y las drogas, todo dentro del mismo puto paquete, y si de repente su dedo índice, vale más que la vida de poblaciones enteras… sí que es el acabose.
Sabes Sebas… qué ya me estoy enyerbando mucho con el puto tema tan sin fin. Sabes-Sebas-Sabes-Sebas. ¡Aaay güeromais! Con razón eres tan chingón mi buen Sebas, si en el nombre llevas el saber… Ya lo sabías pinche Sebas. Tas recabrón Sebas sabes… te quiero. ¿Hace cuánto que te conozco? Uuh! Jajaja! Un chingo ¡verdad?
Ya estoy hablando puras pendejadas Sebas, quien sabe que mestás sirviendo... más adulterado que qué. Yastás de neoliberal tú también, ya ni lahaces, méndigo Sebas. Era desperarse, de dónde sacas tanta estrenadera de tamañas trocotas. Mejor me voy restirando, sabes Sebas… Qué machin es teoricar contigo. Pero hay que llegar, si no ya sabes la que se me arma con Ester. Luego otro mes sin poder hacer acto de presencia, con tal de no tener la aburridora de a tiro por viaje. Abur ‘tonces. -Don Jilo paga la cuenta, y sale del bar de su amigo-
Es el pueblo donde empieza la desesperanza, por que se llevó entre las patas a los pueblos aledaños, que ya no son sus pueblos amigos, pues se hartaron de tanta puta traición. Escogen y ponen a puro pendejo, muy hambriento y con baja autoestima, que si les dicen mi alma, dan todos los recursos, las llaves del pueblo y hasta las nalgas por adelantado, oviusli…
Créeme que la vergüenza me amarga un chingo… Pero, cómo hacerle, si vi cómo las entrañas de la gente se les fueron poniendo negras. Los decentes se fueron muriendo, o se los echaron. Los pocos que quedan, andan bien madreados, haciendo malabares y con los ideales muy sobajados. Sin lugar, a menos que acepten la misma mierda… perdón, “madurar”. Y qué cosa es… muy fácil Sebas, ni te quiebres la cabeza pinche Sebas, es el precio… que todo y todos tenemos. Ellos juran que así es y que siempre hay manera de hacernos bailar a todos, al son que nos toquen. Ta cabrón Sebas: Neoliberalismo.
Imagínate, todos los próceres… ¿para qué? ¡Chingado! Pudieron vivir a todísima madre, con su familia, sus hijitos…¡Nooo! Ahí van y ¿Pa qué, a ver dime tú Sebas, pa’ que todo el pedo que armaron? Si al fin, aquí estamos, en medio de las peores pesadillas, que ni de chiste tuvieron. Aunque te diré Sebas… Capaz que ni ellos eran como nos dijeron… Y qué si eran también una bola de putos, como los deoy.
Yo ya creo que los odio a todos igualito... No hay quien pueda mantenerse cuerdo… en cuanto asumen su puesto, se desmadran, y ya valió madre todo el pinche asunto. No pueden con la adulación, los lujos, las putas y las drogas, todo dentro del mismo puto paquete, y si de repente su dedo índice, vale más que la vida de poblaciones enteras… sí que es el acabose.
Sabes Sebas… qué ya me estoy enyerbando mucho con el puto tema tan sin fin. Sabes-Sebas-Sabes-Sebas. ¡Aaay güeromais! Con razón eres tan chingón mi buen Sebas, si en el nombre llevas el saber… Ya lo sabías pinche Sebas. Tas recabrón Sebas sabes… te quiero. ¿Hace cuánto que te conozco? Uuh! Jajaja! Un chingo ¡verdad?
Ya estoy hablando puras pendejadas Sebas, quien sabe que mestás sirviendo... más adulterado que qué. Yastás de neoliberal tú también, ya ni lahaces, méndigo Sebas. Era desperarse, de dónde sacas tanta estrenadera de tamañas trocotas. Mejor me voy restirando, sabes Sebas… Qué machin es teoricar contigo. Pero hay que llegar, si no ya sabes la que se me arma con Ester. Luego otro mes sin poder hacer acto de presencia, con tal de no tener la aburridora de a tiro por viaje. Abur ‘tonces. -Don Jilo paga la cuenta, y sale del bar de su amigo-


















