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martes, 9 de julio de 2013

¿Tá Saldita?



¡Las dos palabras mágicas que me abrieron a la amistad!  Yo tendría 5 años. Frente a nuestra casa, vivía Matilde, más chiquita, me descubrió y un día llegó a mi casa, quizá tendría unos 3 años, todavía con dificultad para pronunciar ciertas palabras, como mi nombre, pero con excelentes ideas y motricidad… fue quien me enseñó a jugar fuera de casa, a caminar descalza, a comer hormiguitas, o a quemarlas con una lupa de su abuelo y sol, a comer bocados de adobe, combinados con moras y duraznos, sin lavar, de los árboles de su patio, al que trepábamos ayudadas de una soga huraña, enlazada a una rama, que nunca se cansó de rasgarnos la piel. 

Matilde adoraba la pastelería, ella hacía el batido del lodo, el horneado, en formitas o cajitas de lo que fuera, al sol, en lo que jugábamos a otra cosa y luego ya desmoldados,  yo las decoraba…  ya sabes, con piedritas, ramas, pétalos de flores.  También hacíamos tinturas o perfumes, con todo tipo de ingredientes naturales que molíamos en un mortero improvisado.

Yo le compartí a mis duendes y hadas que vivían en el hongo, debajo del álamo de mi casa. Ellos, felices, nos incitaban, nos daban mil ideas, que nosotras realizábamos con bastante soltura, la misma que me fracturó un brazo, cuando terminé en el piso las “ruedas de carro” que ejecutaba sobre la barda, nuestra "barra de equilibrio”. Quisimos no divulgar ese percance gimnástico, pero mis chillidos, nos delataron.  ¡Ni me dolía tanto!, pero lloré y lloré, al ver mi codo del lado contrario a donde por lo general  lo llevamos puesto. A mi madre se le desorbitaron los ojos  y casi se desmayó. Ya con yeso -aunque nos reímos mucho (Matilde, duendes y yo) después de mi caída- me dolía más el 5 con que calificaron mi acto duendes y Matilde, que el brazo;  pues ella, mucho más chirota* que yo, siempre me ganaba y por nada lloraba... solo una vez, de rabia, cuando me burlé porque no podía brincar con los dos pies simultáneamente. Muy digna se fue, lo intentó sola y un día regresó para mostrarme que ya podía… abrazadas celebramos, precisamente con brincos y más brincos.  Jaja!

En la eternidad de mi convalecencia, tuvimos que acatar no chirotear. Transcurrían las tardes y nosotras sentaditas en los escalones de mi casa, o coloreando, comiendo dulces o heladitos de fruta, que hacíamos… y así. Yo le contaba cuentos y ella a mí supersticiones y mitos, ni idea cómo las aprendía.  Poseía demasiados dones, agarraba moscas, las echaba en las telarañas, y cuando salían las viudas negras a comerlas, las mataba a pedradas.  Fue tan generosa, lo que a mi mamá le disgustaba horrores… pues me compartía todo lo que sabía y lo que tenía, incluyendo piojos, ¿qué había de malo?, siendo tan mi amiga, con todo y que nunca pudo decir bien mi nombre… era alegrísimo escucharla: -¿Ta Saldita? -cuando llegaba por mí, para que saliéramos a jugar-



*Autobiográfico
*¿Está Sarita? = ¿Tá Saldita?
*Chirota: palabra que ya casi no se escucha, pero que se usaba mucho: inquieta, vaga, traviesa, atravancada, brusca, solo en femenino.

46 comentarios:

  1. Bellos recuerdos,hermosas travesuras.
    besos "Saldita"

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  2. Que lindos recuerdos Sara, momentos así quedan siempre grabados y nos llenan de vida al recordar.

    Besos!

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    1. Sí, hasta los aromas aparecen en esos recuerdos tan lindos.
      Besos, amiga!

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  3. jajaja Que delicia de relato!
    Muchas gracias.
    Besos y salud

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    1. Jajaja, después de llorar un poco por Don Mariano, hacía falta algo dulce.
      Besos y sobre todo salud Genín!

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  4. Entrañable recuerdos de la niñez, que son imborrables.

    Saludos, manolo
    http://marinosinbarco.blogspot.com.es/

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  5. Saldita, me encantó este relato.
    Y si, yo si sabía que significa chirota.
    Palabras que sin duda nos transportan a nuestro pasado.

    Un beso, mi paisana.

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    1. Significa que tu también lo fuste, como la mayoría de niños de antes, que entrabamos a casa cuando ya las fuerzas físicas no nos permitían seguir con los juegos... casi todos extenuantes, y todos eramos unos flacos, no había calorías ni carbohidratos que se nos acumularan por ninguna parte... ni siquiera comiendo hormigas... jajaja! qué linda infancia!!!!
      Besos!

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  6. Como para que no se enojara tu mamá de la generosidad de Matilde ¡Válgame Dios!!

    Besos Sara.

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    1. Ya después se hizo el método de revisión al regreso, el fumigado correspondiente, los jalones de pelo y el bañado reglamentario con sus consiguientes estrujones también. El sermón claro, conjuntando todo lo demás, más delatarme con mi papá... que bueno, eso sería otro capítulo, de muchas cuartillas, jajajaja!
      Besos.

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  7. Eternos recuerdos que poseen la fuerza de la infinita particularidad. Creo que jamás olvidarás estos hechos que relatas con tanto cariño como si estuvieses viviéndolos en este momento.

    Un fuerte abrazo, querida Sara.

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    1. Sabes que allí se quedan como inexistentes y un día vemos una foto o un lugar y brotan... Como esas piernas de la imagen, que en cuanto las vi, recordé a mi amiguita, que te soy sincera, no recuerdo como se llamaba, pero tuvo que ser algo así como Matilde.
      Un abrazo de esta Saldita...

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  8. Puedo imaginarte perfectamente dando ruedas de carro por la barda, hasta incluso con tu codo al revés... gracias Saldita por compartir estos recuerdos tan bellos. TQM

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    1. Supongo que te será muy fácil imaginarme... hasta en los chillidos, que eso todavía no se me ha quitado... bueno... creo que ni lo chirota, jajaja.
      Besosiji!!

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  9. Que bellos esos recuerdos de los que estamos hechos y que divina amistad.
    Mi Sara tardó varios años en no llamarse asi misma sala....
    Besitos.
    Pronto me iré de vacaciones te echaré de menos.

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    1. Ah! dile que conoce a una Saldita, jajaja.
      Yo te echaré más de menos, pero te deseo un descanso muy divertido y entrañable!!! y de regreso regresas a platicarnos como fue, de acuerdo?
      Besos Salditados... no te acerques mucho, por lo de los piojos... jajaja!

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  10. Esos amigos tan raros que poblaron nuestra infancia... ¿Qué se hizo de ellos?

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    1. "Esos amigos tan raros que poblaron nuestra infancia... ¿Qué se hizo de ellos?" qué buen comienzo de un post... la mayoría se perdieron en el remolino de las elecciones, muchas veces ni siquiera propios. En las mudanzas en los altibaos, en la rueda de la fortuna y la montaña rusa que es la vida, querida María Luisa... ¿qué hacer? recordarlos con mucho cariño cuando por cualquier motivo puedan llegar a nuestra mente, pues en el corazón creo que se quedaron.
      Mil besos de Saldita!!

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  11. Precioso relato!! Me hizo recordar mi infancia.

    un abraxo!

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    1. Entonces, se cumplió el objetivo principal. Ayudar a regresar a esa preciosa edad a quien quisiera hacerlo, la etapa mucho más feliz de casi todos. Cómo jode el "casi" ¿no es cierto? Cuántos niños quisieran ayer y hoy tener esa despreocupada infancia. Tan siquiera poder jugar y no ser explotados. Cuánta riqueza tuvimos y tenemos por haberla tenido. Hay que dar gracias a nuestra vida, sin duda!!!
      Abrazo de Saldita!

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  12. Mi querida y añorada Sara (Saldita) sin duda somos todo aquello que vivimos, infortunios, reencuentros, momentos únicos que azotan nuestra mente como mar enfurecido buscando un puerto.
    Gracias por tus buenos deseos y por echarme de menos en mi blog, el motivo es el tiempo que me ganó la batalla, espero poder volver pronto, yo tambien os extraño. Te dejo un poema por tu fidelidad.

    A veces creemos tenerlo todo,
    y en cambio nada tenemos.
    A veces nos sentimos vacios, pero está lleno cada recoveco, de sonrisas y pasiones, de infortunios y reencuentros.
    A veces sentimos que el tiempo,se escurre como agua entre los dedos.
    Otras en cambio parece que se detiene,
    Y con el se frenan nuestros sueños.
    Quien no cambiaría todo?
    Por vivir un mundo más intenso.
    Y si pudiesemos hacerlo,
    Veríamos que no existe más pleno.
    Simplemente, porque sonreímos cuando tuvimos que hacerlo,
    Atesoramos bajo llave, cada uno de nuestros momentos.
    Donde amamos y fuimos amados, mientras perseguíamos nuestros sueños.
    Donde la realidad,provenía de manos del deseo.

    Si yo pudiera volver atrás,
    Cambiaría el no sé, por el quiero.
    Borraría de mi vida el quizá,
    Para grabar un futuro eterno.
    El pasado para mí,
    Sería mi gran amuleto,
    Con las claves necesarias,
    Que impulsaran a mi velero.

    Si yo pudiera empezar,
    No cambiaría nada de mi cuento.
    Porque al perder lo malo, tambien perdería lo bueno.
    Lo necesito todo en mi vida,
    Mis alegrías y mis tormentos.
    Ambas son importantes para cruzar el sendero,
    Lo malo para mejorar y valorar lo que tengo,
    Lo bueno para continuar,
    Paso a paso, beso a beso.

    Como no puedo cambiar,
    Ni mi ruta, ni mi puerto.
    Me quedo con lo que soy, lo que tengo y lo que quiero.

    Aquello que el destino me arrebató, siempre estará en mi corazón y mi recuerdo.
    Atrás queda lo que perdí, quienes no escogieron mi sendero..
    No lo necesito para seguir,
    Mi futuro se está escribiendo...
    ...y yo me muero de ganas de leerlo...

    A veces buscamos la felicidad fuera,
    Y sin embargo, ya la sentimos muy adentro.

    Vale que el presente VALGA,
    Con nuestros errores y aciertos,
    Porque al final del camino no hay nada,
    Solo el tramo que recorremos.
    Gracias a todo aquel que me compaña en mi sendero.

    A ti también Saldita, un abrazo intenso con aroma a ese anís que desprendes.
    Una de las satisfacciones más grandes de mi blog es haberte conocido.

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    1. Eres generosa a más no poder, muy admirable tu don, por eso te quiero y por eso te extraño cuando no te asomas a tu blog. He tenido la gran suerte de conocerte y espero ser capaz de corresponderte en una medida equiparable.
      Preciosísimos y sentidos versos que guardaré en un lugar muy especial de mi corazón y de mi mente, para cuando llegue a los 80 años, platicar de tu lindísma amistad.
      Gracias por ponerme al tanto de tu ausencia. Cuántos se van de sus blogs y no dicen ni pío y nos quedamos en ascuas y con un abrazo no dado.
      Besos Amparo, de esta Saldita!

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  13. Nuestras vivencias siempre quedan grabadas, y nos acompañan a lo largo de nuestra existencia. Bellos recuerdos, gracias por compartirlos.
    Sara un fuerte abrazo.

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    1. Solo lo traumático se olvida aparentemente, pero allí se queda en un perverso rincón, de nuestra mente, para agregarnmos a la personalidad los aspectos negativos. Favorablemente puedo decir en público que tuve una infancia inmensamente feliz!!! con mucho amor y sana conviviencia. Y las cosas feas, ya las dejé en el psicólogo hace muchos años... lo que no significa que sea la más súper sna, pero al menos ya me conozco muy bien, y eso es un gran avance para cualquiera.
      Fuerte abrazo de Saldita para el Universo!!! ¡guau! No cualquiera, ¿no?

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  14. Si lei esta entrada,crei haber dejado comentario.
    Recuerdos de infancia,sabes??? los niños si no los traumamo snosotros,piden muy poco y se entretienen siendo creativos,pero.....lamentablemente "les comemos la cabeza" desde chicos con el consumismo..
    Veo que no sabemos pasar elmensaje de que no todo lo bueno se compra, pero cada generacion tiene sus propias caracteristicas.
    Cada comienzo de año siempre dejo el deseo que los niños delmundo sean felices, ese es el logro, si son felices es que la humanidad a logrado saber compartir.

    Cariños

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  15. Gracias Abu! creo que hubo fallitas en los comentarios, a mí me sucedió, a Pluma Roja también. Unos no podíamos acceder, otros comentar. Al rato nos desconentan a todos para que nso dejemos de cosas, jajaja!
    Fortísimo abrazo!

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  16. Por Dios, que linda historia, tan dulce y evocativa... gracias por regalarnos ese pedacito de tu infancia

    paz

    Isaac

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  17. ¡Hola Sara!
    Bonitos recuerdos infantiles, y sobre todo aquellos en los cuales se es feliz con algo que añoramos en demasiadas ocasiones, la amistad.

    Salud y fuerza.
    J.M. Ojeda.

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    1. La mistad es un tesoro y conforme crecemos se va escaseando, porque ya van apareciendo las conveniencias y los intereses y eso va deteriorando todo, así que nos quedamos con muy poquitos...
      Abrazo fuerte de Saldita.

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  18. Leo tu entrada, también leo tus respuestas a los comentarios, querida Vecina, me quedo con el último, es como dices, sé que nos elegiremos día a día.
    Abrazos.

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    1. Desde el día que decidimos ser vecinas, Alicia! estoy segura de que así será.Muchas gracias y mi cariño.

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  19. ¡Hola, Sara!
    Acabo de descubrir su blog y ésta es la primera entrada que leo, que me ha gustado porque desprende mucho cariño por tiempos pasados y refleja parte de ese mundo "irreal" que vivimos de niños.
    Me gustó que recuperara esos recuerdos.
    ¿Y qué habrá sido de aquella amiga suya? Ya uno se queda con ganas de conocer más. Señal de que el relato acertó.
    Eso sí, me dio pena lo de matar las hormigas y las arañas.
    Si se puede preguntar, ¿de qué tiempo son estas vivencias? Me refiero al año.
    Un saludo.

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    1. Hola, mucho gusto... de la época en que era muy fácil convivir con arañas, hormigas y duendes al mismo tiempo de la manera más despreocupada. De cuando los niños podían jugar en la calle, sin que las madres se infartaran por perderlos de vista por horas, o tardes enteras. De cuando los niños podían ser niños... piénsale. jejeje!
      Un saludo igual y gracias por llegar y por un comentario tan bonito.

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    2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    3. Estamos creando un conjuro para barrer a todos los responsables Jajajaja! porque solo así podríamos termina con tanta desgracia, que esto esta en llamas.
      Gracias! Igual.

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  20. Los recuerdos de aquella infancia inundan mis pensamientos, recuerdos a todos mis amigos y amigas pero nunca màs supe de ellos.

    un abrazo

    fus

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    1. Y cuando por casualidad llegamos a ver de nuevo, es una gran emoción la que sentimos, nos brinca el corazón en el pecho, como cuando Matilde aprendió a brincar, y lo hacemos, como si nunca les hubiéramos dejado de ver, jajaja! Aunque, es verdad, tristemente a muy poco de ellos volvemos a ver.
      Un abrazo Fus... muy vacacional!!!

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  21. Entrañable, es entrañable la historia que nos cuentas y nos dejas con ganas de más, de saber dónde ha desembocado, lo que hizo la vida de esa amistad :-)
    Recuerdos
    Besos

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    1. Jajajaja! No sé... ni su casa, ni la mía existen, no sé ni su apellido. Si la viera no la reconocería, ni ella a mí. Estábamos muy chiquitas, no usábamos celular, ni faisbú, jajaja!

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