La melodía llega envolvente y se expande por todo el espacio, como figuras de incienso, que bailan antes de desaparecer, una enseguida de otra. Elevándose, hasta quedar inasibles como son las promesas que vuelan o nos explotan en el pecho, al cumplirse, con esa alegría de los niños en que nos convertimos, al romper con el dedo índice pompas de jabón.
Sin desear impedirlo allí van las emociones, sobre las notas de esa melodía, que nos maravilla en su asalto a los sentidos y, que a capricho nos deposita entre alas de mariposas, que llegan a donde nadie las espera, pero que son tan bien acogidas, como un regalo de paz en un mundo que ansía empezar a nacer.
A veces la musica nos eleva y tambien nos ayuda a olvidar.Un gran abrazo!
ResponderBorrarLa música es de lo mejor que se ha inventado en el mundo.
BorrarBesos.
Regresar, empezar a nacer...
ResponderBorrarMe recuerda a la noria de las ferias. Esas que giran y giran, crean emociones, lo olvidas todo durante unos instantes, pero cuando se detiene y te bajas de ella, el mundo que dejaste sigue su estela...
El cambio esta en tí.
Abrazos Sara.
El cambio está en cada uno, totalmente de acuerdo. Lo malo es que no cambiamos para donde mismo y seguimos unos contra otros y cada vez más radicalismo.
BorrarAbrazos.
Hace unos días leía una frase que, así sin más, puede que parezca una más y también de poca trascendencia... Y sin embargo, amiga, tiene una profundidad y realismo a tener en cuenta.
Borrar"Si quieres ser feliz deja de intentar cambiar el mundo".
No parece probable un cambio por donde mismo, todos al unísono.
Pero si no me siento a "jugar" a la mesa del "parchís", no me afectará el devenir de la partida, ni sus resultados.
¡Hay una realidad más que contrastada! Que estando ahí, al alcance de la mano, pocos utilizan.
¡Sí cambias tú, cambia el contexto que te rodea!
¡No el mundo en general! ¡pero sí el "tuyo".
Abrazos Sara.
Es sabio, estoy de acuerdo! Pero tristemente hay tantas violencia, que en muchas ocasiones sufrimos daños colaterales, de las broncas de otros cuando nos toca estar en el lugar equivocado a la hora equivocada. Y allí qué se puede hacer? Solo tratar de ponerte a salvo, no siempre se puede.
BorrarPero sí... En ambientes normales se puede que cuando cambiamos nosotros, cambia bastante lo que nos rodea.
Besos.
El ciclo de la vida, reconocido a través de las notas musicales que nos acompañan.
ResponderBorrarPrecioso.
Besos, Sara.
Tú como un gran apreciador de buena música, bien lo sabes. :)
BorrarBesos.
La música como refugio y también como paraíso.
ResponderBorrarDisfrutemos de su compañía.
Besos.
Y cuando no la tengamos, imaginemos algunas piezas que nos encante para poder resurgir, escapar de la locura o internarnos en ella.
BorrarBesos.
Podemos poner música a todo lo que vivimos, dejarnos llevar al compás como volutas de incienso y pompas de jabón. Hay ilusión en tus palabras y casi escucho la melodía. Un abrazuco
ResponderBorrarYo siempre tengo música donde esté. No podría vivir sin ella. Ya lo hemos comentado tú y yo. Pero esta entrada tan sin pies ni cabeza, salió en un momento de ensordecedor silencio dentro del mi casa y enloquecedor ruido en la calle, ya por dormirme, pero sin posibilidad de hacerlo. Tomé el celular e invoqué palabras que siempre nos gustan, mariposa, incienso, pompas de jabón, etc. Viendo las letras ya muy borrosas por la oscuridad y el contraste con el móvil, no me quedó más que dormirme, después de imaginarme mi música. Jajaja.
BorrarBesos.
Qué hermoso momento te llegó con la música, Sara! Un abrazote musical!
ResponderBorrarPues no, María Cristina. Nada de que llegó. Me lo imaginé en medio del ruidajal de los vecinos de mi barrio que no dejaba dormir. Lo bueno fue que logré dormirme cuando lo publiqué.
BorrarBesos.
La música puede ayudar mucho.
ResponderBorrarIncluso a una reflexión tan bonita.
Un fuerte abrazo.
Gracias, Amalia. La música nos acompaña en todos los momentos de la vida.
BorrarY cuántas veces alguna puerca nos lleva a momentos anteriores.
Un abrazo muy grande.
Cuando todo te falla... la música te mece.
ResponderBorrarBesos, Sara.
Y cuando todo va bien, también :)
BorrarUn abrazo muy grande.
La música, la vida, el regreso, los recuerdos, todo un mundo de nostalgia. Besos
ResponderBorrarAynss, Inma. Y con lo nostálgica que me pongo en tiempo de frío, que no le muevas mucho, jajaja.
BorrarBesos.
La música puede alegrar hasta el corazón más triste :)
ResponderBorrarHermosa publicación 👍
Besos 🍀
Gozaría mucho si fuéramos vecinas, pondríamos a todo volumen la música cuando nos fuera muy bien y también cuando no tanto.
ResponderBorrarBesos.
La música es emoción. Es un acceso directo a las emociones. Cuando en coaching hablamos del mundo emocional de nuestros coachees hablamos de su música.
ResponderBorrarTu entrada suena muy esperanzadora.
Besos
¡Gracias, Alís!
BorrarSin duda, la música es emoción, ya lo creo que sí. Puede provocarnos un mundo de cosas agradables.
Un fuerte abrazo.
Que bonito que esta lo que escribiste. La música y las emociones siempre conectadas. Amo la música.
ResponderBorrarBesos
Yo también amo la música, siempre está presente en mi vida'y cuando no la hay, la imagino :)
BorrarBesos
¿sábes Sara? Deberían poner música en los campos de batalla para adormecer a los soldados y que dejaran de usar armas...Las mentes de los líderes, soberbias, llenas de odio y frialdad, deberían escuchar música clásica, que les devolviera la paz y la solidaridad que han perdido...La música es todo un milagro, nos ensancha el alma y nos eleva el espíritu...La música que suena entre tus letras nos llena de esperanza y nos convierte en niños grandes, deseosos de mejorar su propio mundo, Sara...Muy bello.
ResponderBorrarMi abrazo entrañable y que sigas escribiendo notas-letras de paz, amiga.
En las mentes siniestras de quienes están controlando el mundo, no funciona. Recuerda que la mejor música estuvo siempre presente en Alemania en la segunda guerra. Aniquilaban con un gusto musical exquisito.
BorrarUn abrazo grande.
Hermoso texto hoy amiga,abrazote.
ResponderBorrarHola, Fiaris. Muchas gracias.
BorrarRecibe un fuerte abrazo.
Hay días en que la música es muy reconfortante y te saca de un posible estado de ansiedad. Besicos
ResponderBorrarDe muchos estados nos rescata. Y algunas canciones nos hunden.
BorrarBesos.
Hace mucho tiempo que no veo mariposas. Creo que en las grandes ciudades apenas existen...¡ Dichosa contaminación !
ResponderBorrarUn abrazo
Este verano vi muy pocas también y varias abejas moribundas.
BorrarAbrazo.
Hola Sara.
ResponderBorrarAplausos van para tu texto y van con al ritmo de una bonita melodía. ¿Los oyes?
Abrazo
Claro que oigo los aplausos y la melodía.
BorrarBesos.
Te he estado leyendo, pero decido quedarme entre la alegría de los niños, pompas de jabón, música que alimente los sentidos, notas que vuelan entre alas de mariposas, me acerca a la esperanza del mundo que amamos.
ResponderBorrarBellísimo texto, Sara
Abrazos
Sí, Mayra, quédate en esta parte pura y amorosa, en lo mejor que somos, en las niñas que aún habitan nuestro cuerpo físico. Es la manera más funcional de encontrar paz y plenitud, en un mundo tan lleno de caos.
BorrarUn gran abrazo!