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jueves, 16 de diciembre de 2010

Marcelo, El Niño de la Flor


 

Con cara de ángel, maneras innatas bastante afeminadas, Marcelo de 7 años, no entiende porqué es malo que a él le gusten los maquillajes, hacer manualidades, ayudar a ordenar la casa y usar los zapatos de tacón de su madre y su hermana. Le gusta que las mujeres usen medias, adora sentir esa suavidad.

Más pequeño, a las mujeres, que visitaran su casa con vestido y medias, en cuanto se descuidaban, les acariciaba las piernas. -¡Qué bárbaro! Va a ser tremendo Marcelo -¡Sí! tan mujeriego como su padre -Y con esa carita, ¡será guapísimo! –Con lo que le gusta manosearnos, es tan precoz, tendrá todas las mujeres que quiera.

No sabe porqué su padre lo cintarea casi a diario: “Te voy a hacer hombre a punta de chingazos, cabrón”. Ni porque los compañeros de la escuela le gritan mariquita, mariquita eres una mariquita y no quieren juntarse con él en el recreo, pero si lo buscan cuando hay que hacer trabajos en equipo, tareas o explicarles las materias.

Es el mejor alumno de la clase, si no fuera por su alto rendimiento, ya lo hubieran expulsado de la escuela.

Sueña con ser un gran cirujano cuando sea grande y artista plástico o músico. En cuanto llega de la escuela, come y hace su tarea, para irse de inmediato a sus clases de pintura y piano.

Desea llegar a tener una casa con enorme jardín, para cultivar las mejores especies de flores. El se encarga del cuidado de las macetas de su madre. Adora las aves y las mariposas. Cuenta con tanta vitalidad y gusto por todo lo que hace, que sus ojos se iluminan cuando platica de lo que sueña lograr.

Un día cualquiera, su profesora, junto con otras dos, se encuentran calentando tamales y preparándose café, en la oficina de la subdirección, minutos antes del recreo. Llega Adriana, con su amigo Marcelo llorando:

– Maestra, maestra. Los muchachos golpearon a Marcelo, ¡mírelo… pobrecito!

Sin voltear a mirarlos, saca sus tamales del microondas –Ahora, ¿por qué te golpearon Marcelo?

El niño, sigue llorando y se adelanta Adriana. Por esto maestra, entrega una cajita de maquillajes de ojos destrozado. Se los sacaron de su mochila y entre todos los niños golpearon, pero lo defendimos las niñas y se los pisotearon.

-¿Qué te he dicho Marcelo?, ¡eso son cosas de mujeres! Los niños deben jugar a las luchas, al fut bol. Váyanse, váyanse al recreo y no me vengan con tanto chisme o les pongo un reporte. ¡Aprende a defenderte!, ¿No te da vergüenza que las niñas te defiendan?, ya les dije Adriana, que no lo defiendan, el tiene que aprender a portarse como hombre. Poco que le falta a este y ustedes ayudándole.

Adriana abraza a Marcelo y salen de esa oficina, se sientan en un escalón de la escalera, donde los alcanzan las demás niñas.
–No te preocupes Marcelo, no les demuestres tu coraje.

 –Ya no llores Marce… Yo mañana le pido a mi mamá otros maquillajes, tú tienes que enseñarnos a maquillarnos.

–Si,  para mi cumple, todas iremos de princesitas y tu nos dirás como lograrlo.

–Gracias muchachas, no se que haría sin ustedes, les dice el niño.

–Lo mismo que de nosotras sin ti. Tú eres el mejor amigo del mundo. Te queremos tanto Marce.

– ¿Amigos por siempre?

– ¡Amigos por siempre!, se abraza todo el grupito.

Las profesoras se quedan disfrutando su refrigerio y carcajeándose de Marcelo.

– ¡Pinche maricón! ya me tiene colmada con tanta jotería, les comenta su maestra.

– ¡Ay! yo no se que haría si a mi me saliera un hijo maricón.

Siglo veintiuno, aprobación de matrimonios entre parejas gay en México y así se cría, educa y trata a los niños, en sus hogares y en sus escuelas.

¡Cuánto nos espantamos! al ver “Ponchis”, “Barbies”… Sin ver los constantes actos de  desprecio y odio que reciben, por parte de toda la sociedad quienes son homosexuales, pobres, discapacitados, huérfanos, etc. O, hijos de parejas inadecuadas, odiados desde antes de nacer.

¿Será por eso, que muchos niños encuentran más amor y comprensión en las pandillas, que se conforman como verdaderas y sólidas familias?

La perversidad es el resultado de la masa social perversa, con el más peligroso disfraz que es la perfección.

Sociedad, Gobierno: Seguimos con 10 mil huérfanos en ciudad Juárez… Huérfanos de guerra. 

  

miércoles, 15 de diciembre de 2010

La Morenita del Papa



Al atardecer el pasado sábado 11 de diciembre, se paralizó el tráfico en una intersección con la calle Independencia. Me orillé y apagué el motor del vehículo, dispuesta a esperar a que se regularizara.

Se trataba del desfile de peregrinos, con destino al Santuario de Guadalupe, mucha gente, se situó a la orilla de la calle, para observar a los caminantes. El sonido de tambores, sonajas, cánticos y rezos me estremecieron.

Me sorprendió aún más, ver la enorme cantidad de personas del desfile, madres con dos o tres niños, hombres, jóvenes… Todo tipo de gente. Entregados a su marcha de fe a prueba de cualquier calamidad. Cantando, danzando y rezando con tanto fervor, por la paz y concordia de Chihuahua y de México.

Otras personas en silencio, tal vez prometiendo, agradeciendo o pidiendo perdón. En éxtasis, esperanzados, seguros de que la Virgen de Guadalupe les cumplirá. Obedientes a que si no les cumple, es porque ella considera que así es mejor.

Cuántas veces, las personas ante la falta de soluciones tangibles, sobre sus asuntos desesperados, depositan en la Virgen, Dios o  Santos, toda la tramitología de sus problemas, los que muchas veces podrían resolverse, con decisión, fuerza de voluntad diálogo, negociación o solidaridad.

No me opongo a la fe de ninguna manera, soy bastante creyente;  pero si creo que las adicciones se superan en un centro de rehabilitación y un proceso de fuerza de voluntad profundo y muy doloroso, que la ignorancia se combate estudiando, que la pobreza trabajando, las injusticias denunciando y exigiendo.

La gente aguanta todo tipo de abusos, agacha la cabeza y se deja derrotar, sin hablar, sin pedir, sin tramitar, sin exigir. Somos los mexicanos una raza de dejados, derrotados y muy sufridos, porque nos gusta lamentarnos, justificarnos con las dificultades que la vida nos va presentando, para inmovilizarnos, para no generar cambios, precisamente porque todo cambio  nos exige trabajo y mucho compromiso.

Esperamos con mucha pasión que las cosas cambien y sin movernos, esperamos que la Virgen cumpla y satisfaga todos nuestros deseos y  necesidades. No dudo que se hayan registrado tantos milagros, están documentados. Pero si creo que muchas de las soluciones, nos corresponde a nosotros generárnoslas.

Yo le pediría a la Virgen Morenita, tan amada también por Juan Pablo II, que nos despierte a la realidad nacional. Para que cada uno asumamos  y cumplamos nuestra función correspondiente a cabalidad. Para que no halla más gente sufriendo sin hablar, que denuncien lo que está mal, que quienes pueden resolver lo hagan ya. Sería un verdadero milagro.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Si faltara Chabelo



Qué mente tan enferma la de quien inventó que Chabelo había muerto. La ovación tan prolongada del público del Teletón hacia él, un día después de ese rumor, me hizo reflexionar sobre lo que él significa.

Xavier López ha consagrado toda su vida al personaje del niño mexicano. Ha sido el “cuate” de todos los niños, durante cerca de 50 años.

Ni siquiera concebimos que pueda existir el hombre detrás del personaje. Cuando le hemos escuchado en entrevistas, hasta nos ha sorprende que pueda tener voz de adulto y una vida fuera del niño. Lograrlo, ha de ser un esfuerzo muy complejo que le exige demasiada disciplina.

Ha dicho "que se ha dedicado a lo que más le gusta, por lo que no lo considera un trabajo". Sin embargo, qué responsabilidad tan descomunal ser Chabelo, ya que por la edad del personaje, viene siendo como el hermano mayor de todos los niños pequeños y modelo a seguir. Condición que le  obliga a ser muy prudente, no solo en su programa, sino en todas sus actividades cotidianas, pues al ser tan famoso en mexico y el mundo, está siempre expuesto en una vitrina de cristal.

Se requiere de mucha congruencia y equilibrio entre la persona y el personaje que interpreta y demasiado amor hacia la infancia; sector tan sensible, receptivo, exigente e importante, para brindarse con esa misma entrega domingo tras domingo, gracias a la cual mantiene su aceptación y cariño.

Xavier López, deberá vacacionar, comer, divertirse, salir de compras y todo lo que desee hacer, respetando el mito de Chabelo, guardando la compostura siempre. Cuidando su imagen, también quienes constituyen su entorno social más cercano.

Él es como los mejores lugares turísticos, que aparentemente no cambian, al resultar igual de fascinantes, aunque se visiten muchas veces, la magia envuelve igual que la primera vez. Lo que en realidad es justamente lo opuesto. Significa, mantener un arduo trabajo de evolución, al ritmo de los cambios de las épocas, para que lo percibamos como si fuera el mismo. Sin esa innovación constante, hubiera caducado en la primera generación transcurrida.

Creo que su mayor éxito es su equilibrio, para poder conducirse como si no supiera el tamaño de fama que tiene, con la misma humildad y condescendencia, como lo vimos la primera vez, y  estar siempre dispuesto a contribuir en cualquier acción por el beneficio de los niños.

Xavier López debe poseer una capacidad superior, para desprenderse de emociones negativas y mantener su alma tan joven, que le permite conducirse con tanta soltura y empatía, no obstante las malas noticias de nuestro país, ante tanta decadencia social, que les está arrebatando el alma a los chiquitos.

Y con una voluntad a prueba de todo, para que su niño interior y niño personaje, nos impidan verle las arrugas al hombre de 75 años de edad, que ha madrugado todos los domingos, durante 50 años, dejando todos sus asuntos personales fuera del escenario, para aparecer con la mejor actitud, a enseñarles a los niños a ser niños y a los adultos, que los niños están para jugar y divertirse sin ninguna preocupación.

Aunque ya se haya ganado la inmortalidad. Necesitamos que viva muchos años más, porque él es de lo mejor que han tenido los niños de siempre y es insustituible. ¡Chabelo no se catafixia!