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viernes, 25 de noviembre de 2011

Si te maltratan, hoy puedes decidir vivir


Si a ti te maltratan: 

Puedes usar este día, que se te ha otorgado mundialmente, como tregua para: Abrazarte a tu victimario y besarle y que te bese y te acaricie, cada centímetro de tu ser... Mientras entre ambos tratan de borrar con hielo, vendajes, fomentos, pomadas y muchas promesas, que no cumplirá, las huellas de la zurra conmemorativa que te propinó ayer... o hace rato.

Puedes también, aprovechar su posterior huida furiosa, para que, a solas arrastrándote o como sea, bañarte hasta que la última gota de sangre y de impotencia desaparezcan. Luego aplicarte todos los remedios tan habituales y que dominas mejor que cualquier paramédico, mientras piensas la fantasía que contarás a quienes te pregunten, lo que te ha sucedido esta vez... y esperarle con mayor ansiedad, para que reabra todas las heridas, en cuanto realices cualquier mínima señal de que todavía seguirás viviendo sin su permiso...

O puedes, pedir ayuda urgente a la persona de tu mayor confianza, para protegerte, no seguir callando y sufriendo más en soledad y acudir con esa compañía y por consiguiente, menos miedo, todavía con los rastros del maltrato como prueba, ante las autoridades, a denunciar y empezar a recibir ayuda psicológica, que te permita sanar, muy lejos de quien NUNCA VA A CAMBIAR, por mucho que le ames.

Si no cuentas con nadie, porque ya te alejaste de toda tu gente, con tal de mantener tu relación enfermiza, contra viento y marea... ¡Huye a solas! Busca algún refugio, institución, organización, grupo o persona donde puedas protegerte mientras inicias gestiones legales. Pero no regreses, por ningún motivo... ¡Nunca más! Que si te descubre la intención de hacerlo, será mucho peor la saña, con la que impedirá que te salves.

Entiende de una vez por todas, que el amor no es sustituto de la terapia, que la persona que te maltrata necesita con urgencia. Y que no es tu culpa, como te ha hecho creer, o te has querido creer, su falta de equilibrio emocional y psicológico. Esa persona está enferma y tú por consecuencia también... Si permaneces encontrarás a la muerte... tuya lo más seguro. 

Pero también puedes convertirte en su criminal, el día que odies todo lo que te hace y requieras decir en definitiva: ¡Basta!

Hoy puedes vencer el miedo, la vergüenza, el dolor y huir de tu terrible circunstancia.  No te quedes. No podrás sin ayuda externa. Nadie puede. Hoy puedes decidir vivir. ¡Hazlo!

* Día contra la violencia de género, 25 de noviembre: ¿A quién le sirve para qué? ¿Por lo menos, hacen descuento en los hospitales, médicos y farmacias? 30% de descuento en quien llegue con una fractura, dos luxaciones, y más de 5 moretones, en su día... o ¿cómo funciona esto?

En México, por ejemplo, ni siquiera para presionar a que se esclarezcan los miles de  feminicidios de Ciudad Juárez y del Estado de México ha servido. En tu ciudad y tu país ¿ha servido para algo, más allá que el lucimiento ante los micrófonos de los políticos y una que otra ONG patrocinada?

Sin embargo, deseo, con mucha fuerza, que algunos maltratados puedan hoy buscar la puerta de salida del infierno íntimo que guardan como su más preciado secreto... Porque ¿leer lo que escribamos al respecto?, no lo van a hacer. No tienen forma de interesarse por absolutamente nada que quede fuera de su problema, tan complejo, que no perdona niveles socio-económicos, ni edades, ni sexos, ni culturas, ni nada...

Y, cualquiera puede ser maltratado... no solo las mujeres. Todos, alguna vez hemos sido maltratados.

¡Ojalá que hoy alguien despierte y huya de su verdugo!,
que se percate del delito grave que está permitiendo
por no decidirse a hablar.






miércoles, 23 de noviembre de 2011

Champotón, Campeche, en México

Amanecer en Champotón
Atardecer en Champotón

Vivir Champotón

Sitio de pescadores, sin ningún atractivo para muchos. ¡Qué bueno! Porque si todos coincidieran con el adjetivo paraíso, con que lo denominan:  El sol, la luna, las estrellas, el mar, las gaviotas, las mejores especies de peces y mariscos, vientos, los viajeros en búsqueda de paz, quietud, soledad y naturaleza, al igual que yo; dejaría de serlo.

Con montaña y mar. En donde todo queda tan cerca, que todavía se puede llegar a pie o en bicicleta. Donde se puede vivir con un par de shorts y de playeras, sandalias o tenis... Algún vestido vaporosito, para alguna noche de plaza o festividad. Donde en cualquier momento, en que nos descuidemos, al asilenciarse un breve instante, las aves visitantes y nativas, que arman toda la algarabía diaria, podemos escuchar los latidos de nuestro corazón y voz interior.

Por supuesto: Es un lugar no apto para personas en desazón, o para quienes no soporten estar consigo mismos. Porque se corre el terrible riesgo de quedar obligados a aprender a conocerse y sentirse plenamente felices. O, lo que es más frecuente... salir huyendo despavoridos a un lugar vertiginoso y caótico, donde poder culpar al entorno de todo lo que suceda, antes que a sí mismos, al quedarse "tan con el alma desnuda". 

Champotón es mi sueño mexicano a alcanzar, para la vejez. Siempre y cuando no se sobrepoble para entonces, o lleguen supermercados, franquicias y demás contaminantes y destructores de paraísos... ¡Espérame Champotón, que llegarás a quererme tanto como yo te quiero a tí!

* Sé que me estoy pasando de ingenua, porque de estos tesoros, no debiera enterar a nadie. ¡Ni modo!, ya lo hice, porque hoy quisiera estar en Champotón. Preocupada por el pescado, que si me lo como: frito, al vapor, a las brasas o en ceviche... Que si les encargo un poco a los pescadores, o me levanto temprano para pescarlo yo, allí en la mera orilla, sin siquiera necesidad de adentrarme al mar, mientras me lleno de olor a sal y libertad...  por cortar el mejor aguacate y de qué la ensalada... si prefiero marañones, guayabas o nances de postre. Que si con una cervecita, sangría o limonada. Así, solo dedicada a vivir un día más. Día tras día. Claro, más lo que fuera saliendo.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Si la vida te da limones...



Doña Carmencita Montaño de De la Torre,  es una señora que tiene 89 años, más los que siempre se quitó… ya raya en el centenario. Activa, autosuficiente aún, sobretodo, con mucha lucidez, dice que le ayuda que todos los días se toma un vaso de tequila, o de cerveza. Radica en Hermosillo. Sonora, México y un día, escuchando a su nieta quejarse, le dijo:

"Mira cabrona, pa´que dejes de andar jodida y jodiendo,  te voy a dar unas cuantos consejos  pa' que vivas bien, y no nomás sobrevivas ¡Mírame a mí!, que me sigo riendo:

Agradece por todo, no te quejes, dale gracias a Dios que estás, que sigues, que vives…mientras  a otra bola de pendejos,  ¡ya se las cargó la chingada!
    
Cuando puedas comer, come. Cuando puedas dormir, duerme. Cuando puedas disfrutar, disfruta. Cuando puedas trabajar, trabaja. Y si aún puedes, échate unos pinches tragos, juega dominó, haz el amor y chifla en la regadera. Da gracias a Dios porque tienes salud. No te la pases quejando. No m'ijita, altas y bajas siempre han habido y siempre habrán.
    
Si en la noche no puedes dormir, y estás vuelta y vuelta en la pinche cama, ¡Pos' párate! y ponte a hacer algo, arregla un cajón, plancha tu blusa pa’ mañana, ponte a leer, si te quedas acostada, con los ojos pelones vas pensar ¡puras pendejadas! y lo peor es que después las haces.... Sí ya de por sí…

Los problemas grandotes, que son del mundo y que salen en la tele, ésos mija… mándalos a la chingada, no los vas a arreglar tú. Luego ni les entiendes, no te hagas pendeja. Deja que los que pueden, los arreglen. Pero tú arregla los que sí están en tus manos.

Si te dan, agarra todo. Aprovéchalo, así sea un chingadazo, un beso o una pendejadita,  porque no sabes de qué forma te llegan; así que tú ¡Agarra y no te apendejes!

¡Ah!, pero eso si: ¡No agarres lo que no es tuyo! cada quien tiene lo suyo, lo que se gana y lo que se merece.
    
Lo que hagas, ¡hazlo con ganas!, y hazlo bien o no lo hagas. Y olvídate de las envidias, tú a lo tuyo, porque nunca sabes cuando vas a valer madre.
    
Cuídate de los cabrones y aléjate de los pendejos... fíjate bien como son, porque hay un chingo, conócelos bien, pa’ que nunca seas como ellos.

Ayuda y escucha a tus amigos, no hables mal de nadie. Sé orgullosa, pero no arrogante ni prepotente. Sé humilde, pero no agachada. Sé valiente, pero no imprudente.

Cuando ganes, sonríe, cuando pierdas, no armes un pedo, y si te da la gana… llora. Se vale, pa' que se te quite la impotencia. Pero luego luego, afánate en otra cosa.

Nunca te preocupes por lo que no tienes, por lo que no puedes comprar, cuanto cabrón, que tiene todo, caen en el bote o en el hospital, bien espantadas e inseguras, o tienen quien se los madrea diario, tú tienes algo más valioso que es tu gente y tu salud… Esos otros, tendrán todo pero ¡No tienen madre!

Manda a la chingada a la muerte, que sea ella la que se preocupe por no poder llevarte, y no tú,  porque ya te va a llevar. 
  
Mija: Si la vida te da limones… pide tequila y sal… ¡No te pongas a hacer limonada!

* Gracias a mi amiga Ivonne, quien me envió esto, que comparto.