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jueves, 5 de enero de 2012

¿Quién puede merecerlo?




Para cerrar el año, agradecí a todas las personas que han llegado a esta casita desde que la abrí, a finales del 2010 y que me han obsequiado tanto tesoro material, psicológico, sociológico, emocional, espiritual, y desee lo mejor para este año, a quienes pudiéran merecerlo...

Escribir, me apasiona y el blog me hace inmensamente feliz, más al saber que me leen, me comentan y todo eso. Se me facilita más comunicarme escribiendo que hablando. Pues por la vía oral, fácil llega el desgraciado momento en que las cosas, tratándose por ejemplo del arreglo de algún conflicto,  se encienden y terminan a gritos y portazos... muy lejos de las formas diplomáticas.

Ah, porque en persona no soy casi nada diplomática, ni blanda, ni condescendiente, soy de una franqueza y sequedad que asusta, mucha gente huye de mi lado por ese motivo, jejeje. Pero, uno que otro por escrito también jejeje (con negritas porque es estruendosa y descarada carcajada). 

Si bien, quienes se quedan, son en una relación entrañable e indestructible, a prueba de todo. Debiera presentarme con un letrero: "Para tratarme debes tener la autoestima muy bien puesta y nada de soberbia, o, primero quiéreme mucho, para que lo que te diga no te ofenda, pues la intención no va por allí, pues soy muy directa, amorosa y juguetona también... demasiado."

Me gusta la buena crítica, hacerla y que me la hagan, porque me gusta evolucionar, la crítica libra del estado vegetativo en que podríamos caer al creernos "producto terminado", Y yo, estoy tan llena de defectos y errores, que quiero mantenerme mandándolos a la papelera de reciclaje, cada vez que los encuentre o alguien me los señale. 

Hasta que un día sea tan perfecta que me diga Dios: "Vente pa' ca mija, necesitamos más ángeles", jajajaja ¡Me falta muchísisisisimo! Además estoy tan encariñada con este suelo, que si por defectos se logra, me quedo aquí defectuosísisima,"fallada",  "producto no apto ni siquiera para salir al mercado".
 
Yo no soy nada cautivadora como para hablar de mi… sin embargo, casi en todo hablo desde mi, o desde Guango o la Gertru (mis perros, jajaja): Lo que pienso, lo que creo, lo que veo, lo que a veces siento, pero también mucho de lo que me alucino. Porque lo que vemos, pensamos, sentimos, siempre está saturado de subjetividad, pues cada persona tiene su particular alucine: “Nada es como lo percibimos cada uno”, aunque nos creamos "la neta".

Si narrásemos un hecho en que participáramos varios, cada uno lo haría de manera diferente… hasta que el hecho mismo, si pudiera, muy encabronado, de tanta distorsión, viniera a tocarnos en el hombro con el dedo índice a cada quien: Oigan, oigan, yo no sucedí así. Y todavía faltaría que el mismo hecho o suceso, quisiera imprimirle algo de su propia cosecha y tampoco se autodescribiera con objetividad… por su vanidad.

Me he salido del tema anunciado "¿Quién puede merecerlo?", jejeje. Así que por  ahora me quedaré, con el multiutilizado recurso de los que no somos concretos.  Me refiero a:  ¡Continuará!...

 

miércoles, 28 de diciembre de 2011

¡Gracias!

Gracias a cada una de las personas que aparecieron durante el 2011 en mi camino. Me enseñaron muchísimo, con muy diferentes estilos, métodos e intenciones. 

Cada detalle se me quedó grabado, y ya son parte de mí, unos a flor de piel, otros más profundo. Lo que no valiera la pena ¡Ya quedó desintegrado!

Me retiro los días que restan del año y nos vemos el próximo... Si Dios lo permite. Espero regresar a mi blog con este guaje lleno de ilusiones, sueños, buenas intenciones, palabras adecuadas para cada momento y persona, pero sobre todo con mejores acciones y sentimientos.

Deseo que el 2012 sea muy buen año para todos quienes puedan merecerlo. 



lunes, 26 de diciembre de 2011

De árboles a árboles navideños

Recibí un correo, con las fotografías de los árboles más espectaculares, de algunas capitales importantes del mundo: 

Gigantes, con miles y miles de adornos y luces, en amplia variedad de diseños, que fascinan a todos los que les contemplen en persona, o en fotito como yo... 

Jamás podría imaginarme el costo total de esos maravillosos adornos conmemorativos, que no me importarían como adornos, si no me dolieran tanto como derroche. 

Uno solo de esos árboles, independientemente de los otros adornos que contiene, con 44 mil esferas, redondas, grandototas, luminosas, muy luminosas, y mientras más brillantes y preciosas, más inservibles e insultativas... me parecen, desde mi mentalidad tercermundista, de la que no podría deshacerme yo creo jamás.


Este "árbol miniatura", a comparación de los que cito, montado por unos estudiantes universitarios en Lima, Perú, me gustó mucho más. Mmm... Pero siempre y cuando, las papas utilizadas, queden aptas para alimentación, al desmontarlo.