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viernes, 6 de julio de 2012

El stop a los solidarios!


Con razón algunos tenemos tantos problemas. ¡Nooooo! No todos, hay quienes viven muy felices y sin problemas. Esto me lo mandó hoy mi amigo Jorge por mail. Así que, luego regreso... voy a comprarme un cuaderno, para hacer cien planas de: "No debo ser ni pendeja ni metiche, no debo ser".... allí está la clave de la solución de mis problemas. 

Mañana ya bien terapiada empiezo a construir mi mundito de evasión, para decir por todos lados: "Ay qué feliz soy, Ay qué sin problemas me la paso"... ¡mírenme! ¡jiji, jaja, jeje!, qué lindo es todo!!!! 

También haré otras cien planas de: "no generalices Sara, no generalices, el mundo está maravilloso, aunque tú lo veas tan gris-negro, el mundo está maravilloso".... Me atenderé este daltonismo súbito, que vengo padeciendo desde el domingo pasado.


miércoles, 4 de julio de 2012

Algunos blogueros



Qué somos los blogueros, si no llorones.
que escapando de nuestras aflicciones,
construimos los puentes hacia otros,
igual de atormentados,
quienes tampoco aceptan resignarse,
a la soez actuación de los fuertes,
que nos están degollando con la presión,
que nos encajan, para ellos gozar,
en sus jornadas tan triviales y llenas de todo,
mientras que minuto a minuto,
gracias a ellos, más gente tiene nada.

Qué somos los blogueros, si no inconformes,
solidarios y desplazados, escritores ignorados,
amorosos renegados, poetas clandestinos,
periodistas y reporteros sin contrato ni pago,
que convertimos nuestros  pesares
y las de nuestro pueblo en letras,
y recortamos nuestros  ideales,
como confetis multicolores,
donde entregamos tregüitas de esperanza,
para quien entre a leer alguna entrada,
en la que hemos dejado nuestra alma entera,
sin que lo sepan. 

Qué somos los blogueros, si no buscadores
eternos, de las respuestas inexistentes,
de palabras que no se inventaron,
de ilusiones que caducan,
en cada abrir y cerrar de entradas.
Locos inadaptados, que vamos socializando
y encontrando entrañables amigos,
del otro lado del mundo,
con quienes compartimos,
toda nuestra soledad buscada,
cuando nuestro instinto de conservación,
nos desarrolló la intolerancia al sadismo
de la sociedad en que vivimos.

Qué somos los blogueros, si no soñadores incurables,
que nos vamos queriendo sin conocernos por fuera
y a veces ni siquiera de nombre,
pues hartos de tantas mentiras,
vamos navegando incógnitos para estar a salvo,
dentro de la misma fantasía,
en la utopía que estamos creando entre todos,
porque la necesitamos
para poder
seguir creyendo
que estamos vivos.

martes, 3 de julio de 2012

El advenimiento


Soñé que veía solo blanco, gris y negro,
 yo también vestía de negro,
hice que me ardieran los ojos, 
de friccionarlos con insistencia,
en mi desesperado deseo,
de volver a captar los colores, 
como era hace unos días,
como había sido siempre.
Vi y sentí envejecer toda mi piel, 
de manera veloz, ardorosa y quemante.
Descendió una niebla negra, que me atrapó, 
para obligarme a tragar,
 gran cantidad de pestilente angustia, 
que transitaba por todo mi ser,
hasta posesionarse de mis sienes.

Me sacó de ese horror una turba,
los gritos y llantos de miles de niños,
ancianos, mujeres, hombres: andrajosos,
tan maltratados, flacos y avejentados como yo,
reclamando, exigiendo, in-sul-tán-do-me...
El pánico me hizo retroceder, 
para esquivarlos, sin lastimarlos, 
ni denostarlos, pero huyendo de ellos, 
con mucha pena y vergüenza:
¡Fue tu culpa, tu culpa, tu culpaaaa! me decían. 
¡No actuaste, no hiciste nada!

Un ventarrón los arrojó a un segundo plano, 
hasta que desaparecieron,
al abrirse la imagen de mesas dispuestas,
música de violines, regalos, 
almidones, postines, figurines, 
exquisitas oleadas de perfume, sobre alcohol y droga,
todos los derroches, adornos y guirnaldas de dólares,
en la celebración del advenimiento del nuevo rey,
que al fondo se veía feliz y radiante.
Abrí los ojos, los cerré, los abrí...
y no logré saber,
 cuándo me llegará
 el permiso
 para
 despertar.