A unos días de haber ingresado a la escuela, estaba yo en el salón, muy forzada, haciendo mi plana de palitos y bolitas. La maestra Matilde se acercó a decirme que si no terminaba, no saldría al recreo... Quise llorar, pero mi orgullo me hizo aguantar. Gesticulaba y hasta me mordía la lengua, para tratar de hacer los trazos imposibles, con aquel lápiz que no se dejaba ni agarrar con firmeza.
Solo quedábamos otros dos muchachitos y yo, cuando llegó mi papá a hablar con la maestra. Yo seguí empeñada en terminar aquella endemoniada hoja, que me robaba mi tiempo de jugar. Al irse mi papá, la maestra me sorprendió: -puedes salir y luego terminas tu trabajo, con la mano que tú usas.
Muchos años después supe, que mi papá fue a pelear bastante enojado con la maestra, para defender mi derecho a ser zurda, porque ella estaba obligándome a escribir con la mano derecha.
Mi mamá me enseñó a inclinar el cuaderno hacia la derecha, para no torcer la mano, como suelen hacer muchos zurdos y a encontrar la maña para todo lo que me representara dificultad: cortar, tejer, coser, abrir, cerrar, abotonar, atar, anudar, atornillar, planchar, en fin: hacer y deshacer... Supongo que me estimularon mucho, pues siempre
me he sentido orgullosa de tener esa diferencia y aprendí a manejarme en un mundo que siempre percibo al revés.
Felizmente ya no se prohíbe ser zurdo, existen todos los productos para nosotros, aunque yo no los uso, pues me acostumbré a lidiar con lo derecho. No soy de hacer muchas manualidades y ahora escribo muy poco a mano; soy muy mala con los controles remotos. Fui muy buena para los deportes, aunque soy muy descoordinada para ciertos bailes en conjunto, pero con el salero muy original, pues giro y avanzo para el lado contrario a todo el grupo, jajaja. De todas formas, no me importa, me divierte.
Hoy ya hasta existe el día del zurdo, que fue precisamente ayer. También mucha bibliografía al respecto, que en muchas cosas no coincido, pero sí en que soy rebelde, con una tendencia a cuestionar y tratar de hacer de otra forma las cosas, no solo en lo mecánico, sino en todo. Quizá por eso mismo sea que no coincido con esa bibliografía, ahora caigo en cuenta.
Hoy ya hasta existe el día del zurdo, que fue precisamente ayer. También mucha bibliografía al respecto, que en muchas cosas no coincido, pero sí en que soy rebelde, con una tendencia a cuestionar y tratar de hacer de otra forma las cosas, no solo en lo mecánico, sino en todo. Quizá por eso mismo sea que no coincido con esa bibliografía, ahora caigo en cuenta.
![]() |
| Inclinación incorrecta |
![]() |
| Inclinación correcta |





