Traductor :

sábado, 22 de agosto de 2020

La utopía

Amo la utopía,
porque ha sido
mi único sostén 
en múltiples situaciones.

No entiendo para qué
puede servirme 
la realidad 
con toda su crudeza,
sin el paliativo
de que vendrá 
la mejoría.

El realismo 
no va conmigo 
en tiempos de crisis.

O más bien,
yo no voy con él 
ni a la vuelta 
de la esquina.

Cuando los días 
se me tornan grises
los coloreo a mi gusto.

Amo la utopía 
porque me da aliento
de vida y me ayuda
a seguir confiando,
en que la muerte 
no me desea.


miércoles, 19 de agosto de 2020

Insignificante

Perdida estoy 

ante la inmensidad del cosmos,

soy una ínfima parte, 

sin capacidad de entender

lo más básico, desde mi pequeñez. 


Todo me parece un misterio,

interesante y a la vez inútil.

Sin la gracia de cuestionarme 

algo original y no todas estas

insignificancias trenzadas,

en una maraña de incomprensión

existencial, que cualquier

hijo de vecino tiene también.

¿Quién soy?

¿Qué soy?

Y pensar que he llegado a sentirme

lo nunca visto. Por el rollo de ser

"única e irrepetible"

¡Puaf!


domingo, 16 de agosto de 2020

A quién conocer

Intentar conocer profundamente

a otra persona,

es como pretender llegar

a la línea donde el cielo y la tierra 

se juntan.


Es andar y andar

siguiendo un rumbo inacabable,

hacia ese "horizonte ilusión",

sin posibilidad de reorientarnos.


Porque la estrella guía, se esconde,

o la brújula se nos pierde,

cuando más necesitamos de su ayuda.


Y nos quedamos ante lo único

que sí es posible:

enfocarnos en conocernos 

a nosotros mismos.


Solo eso se puede hacer, 

con cierta esperanza de lograrlo

y que sea productivo.


Yo todavía no acabo de 

conocerme. A menudo hago 

lo contrario a lo que hubiera 

querido, y rompo mi propio

esquema. 

Y eso sería lo de menos,

ajustaría cuentas conmigo.

Lo trágico es, herir a esa persona

sin desear hacerlo.