Hay muchas respuestas, sin preguntas. Un hallazgo, sin búsqueda, a la vista de cualquiera que quiera mirar.
Simplemente porque la gente anda ocupada en el desmadre abierto, ya no clandestino.
Se sienten muy seguros en la cuerda floja de su inconciencia grupal.
Lo que se temía, nadie elaboró su plan. Mientras que los malditos que manipulan, no descansaron un instante, para atrapar en definitiva, a los que se sentían atrapados, siendo que eran libres como nunca antes, en su encierro. Se sentían asfixiados, les urgía salir. No para hacer obras, no, no, no... El desmadre, el desmadre, ese si es adrenalina y l-e-t-a-l. Si no ¿cuál chiste?
Los hombres. Las mujeres, brindan por la muerte voluntaria, por la extinción... Y aplauden y creen gozar en sus cinco minutos de éxtasis.
La absenta, el opio, por citar algo, eran un juego de niños, para lo que se administran estos, hoy.
¿Como para qué habría algo que aprenderse de la experiencia?
Las respuestas flotan, sin preguntas. A nadie le importa saber ¿para qué?
Bájale al drama, no seas tan tremendista... No es para tanto, dale... ya pasó la alarma ¿Ya?