Traductor :

martes, 15 de junio de 2021

Me dijo don Martín

Tuve la fortuna de conocer a un hombre feliz. Era una persona de quien todos hablaban bien, era el padre de una amiga... Fue un segundo papá para mí. A una cuadra de mi casa de niña, en donde yo pasé el 80% de mis tardes. 

Ante la rareza de sus magníficas relaciones interpersonales. Estando en mi plena adolescencia,  le pregunté la razón de su éxito social... Pues yo he sido muy antipática e insociable. Casi sociópata y anhelaba llegar a ser como él. 

-- Solamente tienes que aprender a discutir sin confrontarte y sin enojarte. Escuchar lo que te dicen y descubrir por qué te lo dicen.  Y aunque estén equivocados, dejarlos que crean que tienen la razón. 

-- Achis, achis... ¡No creo que solamente así y ya! Demasiado fácil ¿no?

--  Seguramente tienes razón, porque eres muy lista, me dijo con una amplia sonrisa. Puede ser que no sea tan fácil como te lo digo.  Inténtalo y verás cuánto mejoran tus relaciones. 

Han pasado décadas y apenas empiezo a comprender la complejidad de su respuesta breve y concreta. 

Pero él fue tan amoroso que, 

1. No me confrontó y yo me sentí ¡enorme! de haberle señalado que estaba equivocado. Jaja. 

2. Con su amabilidad natural, él sabía que no me sería nada fácil, conociendo mi temperamento. 

Todavía no he aprendido a ser como él. Pero siempre que discuto viene a mi mente. Aunque confieso que casi siempre después de consumada la discusión acalorada y consiguiente fracaso social. 

Espero ahora, tenerlo presente antes de discutir con quien sea y ponerlo en práctica. 


domingo, 13 de junio de 2021

Los de moda

-- Tú eres un negacionista. 

-- ¿Eso piensas de mí? Pues no. Te equivocas. 

:) Feliz semana! 



miércoles, 9 de junio de 2021

Necio y agradecimiento

"Es más necio, quien discute con un necio, que el propio necio." Es desperdicio de tiempo, energía y saliva.  El necio nunca aceptará más verdad que la suya. Cuando se le demuestra que no tiene razón, se enoja o cierra los ojos, para decir que no es cierto, para no ver. Es un fanático de sus propias ideas, a veces muy cortas y pobres, pero suyas. Es un rehén de su soberbia de criterio. Nunca crece, porque aceptar otras opciones, al menos valorarlas, podría abrirle su visión. 

La última vez que discutí con un necio, en realidad fue la última. Juro que no volveré a discrepar con ningún necio. A partir de hoy diré: "Tienes toda la razón." Aunque no la tenga para mi ver.  Porque, en realidad la tiene... Suya y equivocada, pero suya. Yo no tengo derecho y mucho menos capacidad para andar educando a otras personas en nada. Emplearé mi tiempo en otras actividades más productivas y en personas positivas. En superarme yo. 

Aclaratoria: Esto es sobre relaciones no virtuales.  

*Amigos, este tipo de situaciones serán las que tengamos que discriminar en nuestra salida de vuelta al mundo después del covid. Gente más desequilibrada que cuando inició nuestro encierro. Yo hice mi tarea muy a fondo, como ustedes y no permitiré que nadie me haga perder lo logrado. 

Tuve una jornada muy larga de un escrutinio sincero y exhaustivo de mi misma, de frente con mis monstruos existenciales. Un trabajo muy doloroso en ocasiones y vencí. 

Pude sobreponerme a mí misma. Y me place decirles que salgo más libre, empática, sensible, protectora, amorosa. Pero con un filtro más riguroso sobre con quien voy a relacionarme. Sea quien sea, no aceptaré falta de reciprocidad. 

Amigos blogueros... Ustedes fueron oxígeno en mi cautiverio. Amo lo que hicieron conmigo. Sus comentarios, cartas, notas. Gracias a quienes estuvieron tan cercanos cuando estorbándome todo, decidí cerrar mi blog para resolver mi lío personal, mis duelos, mis lutos. Desarticular mi inmensa tristeza, sin contaminar el ciber espacio, para mí, sagrado. 

Gracias: Amalia, Paco, Reme, José Jorge, José Vicente, María Cristina, Abu Cyber, Mi Flor consentida, Irma, Ester, Jubi, Juan, mi MAMI de España, Fiaris, Pilar, por preguntarme qué me pasaba, por qué me iba, por animarme, por rezar por mí. Y gracias también a quienes en sus comentarios me despidieron y me recibieron hermoso.  Es maravilloso lo que me hicieron sentir. 

Aquí estoy y si un día necesitan de mí, los corresponderé. Son mis amigazos, que nacieron lejos de mi rancho. 

Ay... Me despido, que ya se me están escurriendo las lágrimas. Me emocioné. Gracias con todo el amor posible de este momento precioso. 💘 ¡Gracias! 

Perdón por la extensión. Demasiado silencio he tenido.