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sábado, 14 de mayo de 2022

La bella mulata de Córdoba

En Córdoba, Veracruz, México, existió una joven mulata tan hermosa, tan hermosa que todos se enamoraban al verla. Era imposible ser indiferentes ante sus encantos. 

Ella, por tradición familiar, aprendió herbolaria y se hizo muy famosa por sus excelentes remedios. Así que la buscaban  muchas personas para que los curará. 

El alcalde en turno, también se enamoró y como ella lo rechazó, despechado y cruel, la mandó a un calabozo de San Juan de Ulúa, acusándola de ser bruja y de que a él mismo "le había suministrado una pócima" con la que lo hechizó. 

Un día antes de su ejecución, por la Santa Inquisición, que no podía faltar en este tipo de crímenes tan atroces de la época, la mulata dibujó un barco en la pared, con un carbón que le consiguió uno de los carceleros.

Cuando fueron por ella para ejecutarla, ella le preguntó al personal, ¿qué es lo que ven en la pared? ¡Un barco!, dijeron.

Y ¿Qué le falta?...

Ella misma les respondió, falto yo. Se metió en el dibujo y desapareció de la celda en él. 

Esa tarde, de terrible tormenta, en que ninguna nave estaría navegando en esa zona del golfo, la gente vio como se internaba un barco en el mar, a partir de la citada fortificación. 

¡Allí iba la hermosa mulata de Córdoba!

...Tal vez conozcan está leyenda, hay muchas referencias por internet de ella,  pero yo acabo de conocerla y por eso la comparto aquí. 

martes, 10 de mayo de 2022

Reponer


¿Cuánto pesa el miedo?

¿Cuánto pesa la pena?

¿Cuánto pesa la decepción?

Lo suficiente como para robar todo el espacio donde van al amor y la alegría.

Nunca, nunca hay que permitirlo, porque pueden pesar tanto, que no dejen ni andar, ni volar.

Hay que sacudir las alas, cada vez que aparezcan nubes negras sobre nosotros y surcar todos los cielos, con la ligereza que da la confianza en que podemos hacerlo. 

Fui en busca de serenidad, para volver a ser como me gusta ser. 

Hace mucho bien, tomarnos un tiempo para estar a solas y pescar nuevos sueños. Lo logré y aquí estoy de vuelta. 

sábado, 30 de abril de 2022

Estación de tren

Mi blog parece una estación de tren. Siempre hay alguien que se va. Lo triste es cuando no me lo dicen y no me dan la oportunidad de sacar mi pañuelo blanco para despedirlos.

Me gustaría poder decirles cuando eso sucede: fue tan hermoso conocerte, tratarte y te deseo un maravilloso camino y un feliz arribo a donde vayas. Regresa si un día te nace hacerlo, que estaré de nuevo para ti. 

Me quedo de todas formas en el andén, viendo como parte ese tren y despidiendo a quien se haya ido de mi lado y deseándole que llegue sano y salvo a su destino. 

En los blogs, pasa lo mismo que en la vida diaria, nunca falta quien nos sorprenda, para bien y para mal, simple y sencillamente porque somos los mismos.