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sábado, 18 de enero de 2025

Tétrica

Esa esquina provocaba escalofríos. En una ciudad tan llena de mitos, leyendas y fantasmas, la gente se acostumbra a esquivarlos, a convivir con ellos o a no ponerles atención para no quedar por semanas espantados o ir al manicomio. 

Yo, después de haber experimentado esa sensación, solamente opté por no pasar por allí, en la que llaman hora cero (que es de cuando está por oscurecer a cuando oscurece, entre cinco y siete de la tarde). No es lindo ir caminando con algo que nos va hostigando y que no podemos ver. O imaginando no sé que tantas cosas. Que en esas experiencias, se mezclan los hechos, el nerviosismo y la fantasía. 

Pero, una tarde, iba tan entusiasmada que no me acordé del asunto y la tomé de frente a eso de las seis de la tarde. Ni siquiera me crucé de acera. 

A unos cuantos pasos de la casona, una mujer joven y hermosa, me llamó haciéndome señas desde una ventana. Emanaba un perfume floral muy agradable: ¡Acércate, ven!, me dijo. 

-¡Qué barbaridad,  si es una casa habitada, lo que uno es capaz de inventar!, cómo pude llegar a sentir miedo, pensé. 

Le sonreí y ella a mí. Así que llegué. 

En un instante, la joven cambió de apariencia y estaba encadenada en una silla destartalada, al centro de una habitación muy amplia y oscura. Luego, empezó a reír y en vez de ella, fui yo a la que vi en esa silla. Ella desapareció, pero la risa continuaba, retumbaba de una manera ensordecedora y me alejé que ni pisaba el suelo, iba casi volando, hasta la casa. Entré de sopetón y me quedé detrás de la puerta, como si pudiera detener la entrada de ¿Qué o a quién?   

No tuve manera de indagar lo que sucedió en esa casa y, no quise investigar.  Jamás volví por esa esquina. Después me mudé de ciudad y no supe nada más. 



lunes, 13 de enero de 2025

Zzz

La noche sale a pasear por las avenidas de los sueños y deposita en cada persona que duerme, una compañía, una voz, un paisaje, un gesto o un cariño. 

Con su paciencia natural, detecta las necesidades de cada uno y compensa las vivencias del día, para equilibrar. 

Solo que a veces el cansancio
la vence y se cuela alguna pesadilla. Actúa rápidamente, pero no siempre logra que el mago del descanso llegue a tiempo para borrar de la memoria la mala pasada de esa persona. 

Zzz... estoy soñando... La noche. No es verdad. Zzz... No hagan caso. 



miércoles, 8 de enero de 2025

Borrasca

Esto sucedió al amigo poeta hace unos días.

Lo sé porque
yo estaba muy cerca,
cuando él terminó 
de escribir
un poema genial. Yo lo vi. 

¿Quién se perdería 
de esa oportunidad,
si la tuviera?

Creó un poema
de hermosura, fondo,
y forma únicos, 
como dirían 
los críticos.  

Pero al ir a publicarlo
ni una palabra 
de su poema encontró
y con gran desolación, 
lo dió por extraviado, 
robado, perdido 
y sobre todo
¡Desperdiciado! 

¡Ay, cuánta pena sintió!

¡Vaya desgracia! 

Nada de eso
Fue una borrasca 
que pasó por donde 
el poema reposaba y
como arma de 
"expansión" masiva
todas sus palabras sembró
por las tierras 
más fecundas del mundo.
Sueltas, agrupadas, 
en racimos, 
Un reguero total
de versos germinados. 

Y ya nacen
de muchas plumas
como campos de lavanda
o manzanilla
poemas y más poemas
de amor del bueno,
del verdadero
perfumado y curativo 
del que une y construye. 

Un fenómeno
que a pesar de todo, 
sucede cuando ya dan
por destruido al mundo
por enésima vez
los muy,
los muy... ¡Esos!

El milagro que nadie
puede parar.  
La poesía con vida propia,
la peor arma
contra 
toda locura y maldad
porque es 
destilado puro 
de amor. 


:)