Siempre que necesito reacomodar mi interior, voy al encuentro de la niña que fui (de preferencia en alguna parte alta de la ciudad) y, ella se encarga de regresarme la fuerza y las ilusiones. Tiene confianza en que no puedo defraudarla.
Bajo de allí renovada a enfrentar lo que se presente... por ella, por ella. Y luego vuelvo a ser.
A veces le ayuda su amigo imaginario. No conocen imposibles.
Qué cosas tan bonitas dices. Esa niña que fuiste y sigues, de alguna manera, siendo nunca desaparecerá mientras de vez en cuanto la tengas presente. Es increíble la energía que tuvimos y que como una reserva aún nos nutre. Un abrazo
ResponderBorrarUna buena niñez sirve para toda la vida.
BorrarEs un gran refugio.
Un abrazo.
Qué buena estrategia.
ResponderBorrarLos niños que fuimos disponen de todo tipo de magia... y con los amigos invisibles viven aventuras inolvidables.
Besos.
Ellos son sabios. Los mejores consejeros. No conocen imposibles.
BorrarBesos.
Que buen refugio el que has encontrado. Un abrazo
ResponderBorrarEl mejor del mundo puede ser el recuerdo de la niñez, si es que fue feliz.
BorrarChelo, gracias por tus buenos deseos expresados en mi @ para Navidad y año nuevo.
Recibe un gran abrazo, con mi correspondencia de deseos para ti. Que todo se te cumpla.
No hay que perder ese camino, recorriendo la ida se llega a buen puerto y regresando se recupera el aliento. Un abrazo
ResponderBorrarLa niñez si fue feliz, se constituye en el puerto más seguro en la adultez.
BorrarTú sabes que yo les vivo mucho, me gusta ir a esa etapa a agradecer o a pedir soluciones. Nunca me falla aquella niña.
Besos.
Recordar el pasado nos da impulso para continuar.
ResponderBorrarUn abrazo y felices fiestas.
A mí también, Isabel. Había demasiado amor en esa etapa de mi vida.
BorrarUn abrazo muy grande. Igualmente, felices fiestas!!!
Bella forma de vivir, volviendo a la niñez se recuperan las ilusiones (a veces perdidas) y si es con un amigo imaginario, mucho mejor. ;-)
ResponderBorrarBesos, Sara.
Nunca hay que dejar que se extingan las ilusiones, cuando vemos que van menguando, hay que ir de emergencia a por fuerza :)
BorrarUn gran abrazo, querida amiga.
Me encantaría volver a la niñez. Sería maravilloso.
ResponderBorrarMe emociona mucho sentir lo lejos que ya me queda.
Un fuerte abrazo.
Os deseo una Navidad hermosa y feliz. Mucha salud y suerte.
Con la imaginación todavía podemos ir a nuestra niñez
BorrarTambién te deseo una Navidad muy feliz y hermosa, con salud y suerte.
Fuerte abrazo.
De la niñez nos queda la fuerza de la imaginación. Que no decaiga
ResponderBorrarAbrazo
Nos queda la imaginación, para reanimarnos cada vez que necesitemos.
BorrarUn abrazo.
¡Qué bueno que tengas tan a mano la niña que eres todavía! Que no se nos vaya nunca, porque es esa parte nuestra que cree que todo es posible.
ResponderBorrarBesos
La niñez es optimismo total.
BorrarUn abrazo muy grande.
Sí, la huella de la niñez nunca desaparece, recordarla nos trae recuerdos bonitos y otros didáctico, siempre provechosos y yo también lo hago.
ResponderBorrarUn beso.
Se te nota esa chispa alegre que solo de la niñez puede llegar. No la sueltes.
BorrarAbrazos.
Nunca tuve un amigo imaginario algo muy raro pues es de lo más normal cuando se es niña. Besicos
ResponderBorrarTal vez tuviste muchos niños cerca y no lo necesitaste.
BorrarBesos.
"No conocen imposibles" ¡Me encantó Sara! Sigue así.
ResponderBorrarBesos.
Gracias, Mara. Qué bella!
BorrarLa parte niña nuestra, nos libra de la tristeza y encuentra soluciones.
Besos.
Sara, qué bonito e ilustrativo.
ResponderBorrarEstoy convencida de que conservas mucho de esa niña.
:)))
Besos 🍀🐾
La misma niña y haciendo berrinche muy seguido, como en este momento en que trato de borrar una grabación de mi móvil y no puedo, jajaja.
BorrarBesos 🪷 🐾
Tampoco la tengo muy lejos de mí, somos inseparables.
BorrarEstoy segura de que sí. Ella te da esa alegría y entereza extra que tienes.
BorrarBesos.
Volver a la infancia! Recuerdo las tardes tomando el té con mis muñecas, armaba historias, un abrazote Sara!
ResponderBorrarTe imagino allí, hermosa!!!
BorrarUn fuerte abrazo, María Cristina.
Qué reconfortante es encontrarse con su primera esencia...esa niña que permanece en espera para alentarnos e inspirarnos...Siempre la encuentro cerca de mis poemas, susurrando vida, Sara...Gracias por compartir tus bellos sentimientos, compañera de letras.
ResponderBorrarMi abrazo y mi cariño.
Má. Jesús. No sé cómo fue que mi niña interior siempre ha seguido fiel a mí y ella me reconforta y me guía.
BorrarEs muy reconfortante, era que usaste es la palabra exacta.
Un gran abrazo.
Nuestra niña interior si que sabe! Y celebra tanto cuando le abrimos la puerta y viene a llenar nuestro día de alegria!
ResponderBorrarAbrazos
Es la mejor parte de nuestro ser. Es fuerza, confianza, inocencia, etc, etc.
BorrarUn gran abrazo.