Ella: Soy una mujer de tantos años.
Terapeuta: No le pregunté su edad
Ella: Estoy casada.
Terapeuta: Tampoco le pregunté su estado civil.
Ella: Soy madre de...
Terapeuta: Tampoco le pregunté si ha tenido hijos.
Ella: Estudié la carrera de...
Terapeuta: ¡Eit, a ver, respire profundo, míreme, concéntrese, ponga atención... Solo conteste ¿Usted, quién es?
Ella: Soy un ser humano... una mujer que quiere ser mujer y ser considerada mujer y hacer, decir y pensar, todo lo que como mujer quiera.
Terapeuta: Y qué se lo impide. Venir hasta acá para hacer esas declaración de intenciones. ¿Qué le ha faltado?
Yo la veo como una mujer, de muy buena edad, con una inteligencia promedio, con una vida personal normal, que tiene varios roles, muy desenvuelta y capaz ¿Entonces?
Ella: ¿Entonces? ¡Dígamelo usted!
Terapeuta: ¿Yo?
Ella: Sí, usted.
Terapeuta: No me toca a mí. Eso, solo a usted le corresponde.
¡Créaselo! Haga, piense, sienta y diga lo que le plazca y no permita que nadie le diga qué hacer, qué pensar, qué sentir y qué decir.
Ella: ¿Así de fácil?
Terapeuta: Así de fácil...
Mmm... Solo por si acaso, aprenda algo de defensa personal, artes marciales, para que la fuerza bruta tampoco le impida su realización plena.
Ella se despide del terapeuta y sale a la calle con aire de "todo lo puedo".
*Comentario personal:
Yo no voy con los gritos, ni las marchas, ni las manifestaciones, ni los clanes, ni los grupos, ni las sectas, ni las hordas feministas, como tampoco tolero el machismo.
Si creo en el empoderamiento de las mujer para que individualmente logre lo que le nazca lograr, respetando al hombre, a otras mujeres y a sí misma.
Sin tener que competir, ni medir fuerza con el hombre. COMPLEMENTÁNDOSE y haciendo valer sus derechos, con preparación y con firmeza.
A mí me encanta el hombre y me gusta su reciprocidad. Cada uno aportando su respectivo potencial.
Han creado un mundo de mujeres amargadas, neuróticas, psicóticas, con hombres desplazados y muy desorientados. La mujer se ha desbordado.
Igualdad de derechos, pero nunca iguales, cada uno tiene lo suyo muy específico y diferente.
He leído con atención tu texto y comparto plenamente tu mirada sobre un feminismo integrador que no reniega de las diferencias, sino que las asume como fuente de riqueza. Me parece muy significativa la escena con el terapeuta: esa búsqueda de identidad más allá de los roles sociales, el trabajo, la maternidad o el matrimonio, desemboca en algo esencial —“soy una mujer que quiere ser mujer”—, afirmación que debería bastar por sí misma.
ResponderBorrarTu comentario posterior sitúa con valentía una postura que escapa tanto del machismo como de ciertos extremismos feministas. Entiendo y respaldo tu apuesta por una autonomía consciente, basada en la preparación, la dignidad y el respeto mutuo. No se trata de negar al hombre ni de competir con él, sino de reconocernos en ese ámbito común donde uno y otro se completan, sin jerarquías ni sometimientos.
Coincido contigo en que el equilibrio se ha perdido cuando el discurso se convierte en confrontación. Defiendo, como tú, un feminismo sereno, que recupere la complicidad y la admiración recíproca. Reivindicar la diferencia no es rendirse: es afirmar con fuerza que lo femenino y lo masculino, lejos de excluirse, se iluminan mutuamente.
Saludos
Un feminismo que es un machismo en el otro bando, lejos de funcionarles es una aberración. Salen de un supuesto modelo erróneo y se inventan lo mismo, pero más erróneo. Porque además de pisotear al hombre, se faltan al respeto ellas. No se trata de luchar unos contra otros, sino de armonizar.
BorrarMe encanta la manera como cerraste tu comentario: iluminarse mutuamente. Eso!
Un abrazo iluminado ☺️
El concepto de un feminismo no excluyente ya es una buena integración de los dos géneros en igualdad de derechos y obligaciones, para una sociedad más justa.
ResponderBorrarBesos.
"Feminismo no excluyente" Allí está la clave, sí! Me encanta.
BorrarUn abrazo grande.
No machismo, no feminismo, sino incluyentismo!
Besos.
Coincido con el comentario de Alfred.
ResponderBorrarNo excluyente... justo eso.
Besos.
Tendría un mayor resultado positivo. Ojalá evolucionen su mentalidad hacia ello.
BorrarBesos.
Los alborotos callejeros y pancartas me hacen cuestionar el feminismo. Siempre he sido mujer y nunca me ha pasado nada por serlo, me gustan muchas cosas que algunos confunden con machismo. Muchas mujeres necesitan ayuda pero no se la estamos dando, nos la quedamos y la usamos en panfletos, colores, ministerios, propaganda... Un buen tema que siempre se aborda mal. Abrazos
ResponderBorrarCon la sororidad en el día a día se lograría más que con los espectáculos masivos, que degeneran en algo que no atrae más adeptos, sino animadversión.
BorrarUn abrazo.
Hola, Sara, me ha encantado la escena con el terapeuta y coincido en lo del feminismo no excluyente.
ResponderBorrarBesos.
Gracias, María Pilar. A mí también me encanta, pues no se puede pedir lo que no se da al momento de pedirlo. El respeto se logra con respeto, la inclusión con inclusión.
BorrarUn abrazo muy grande!
Una escena que dice mucho, algunas mujeres se pasaron de gris oscuro con sus manifestaciones y se quedaron solas gritando, un abrazote Sara!
ResponderBorrarDe manera muy violenta exigen no ser violentadas. Logran más violencia y falta de apoyo.
BorrarUn gran abrazo.
Cada persona tiene que encontrar su sitio sin tener que encajar en bandos ni en discursos prefabricados. Coincido contigo en que cuando la relación entre hombre y mujer se convierte en una lucha permanente, algo se rompe y todos perdemos algo por el camino.
ResponderBorrarSiempre he pensado que lo más sensato es eso que dices: cada uno aportando lo suyo y reconociendo el valor del otro.
Un abrazo.
Respeto por igual entre todos los seres humanos.
BorrarDerechos y obligaciones por igual. No se necesita más.
Un abrazo.
La torpeza es creer que el feminismo es el antónimo del machismo. En todo caso sería el antifeminismo o el hembrismo.
ResponderBorrarEl FEMINISMO es INCLUYENTE, busca la justicia social, la equidad y la eliminación de cualquier tipo de discriminación (por raza, clase, orientación sexual, etc.) Es decir, el feminismo es el principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre. Alguien que defiende la creencia de que todos debemos tener los mismos derechos y oportunidades y que actúa en base a dicha convicción. Y en ello llevamos actuando muchas generaciones afortunadamente, caminando junto a los hombres que cada vez más entienden lo que es el feminismo, ya que también les compete a ellos.
Podría ponerte muchos ejemplos, pero creo que lo he dejado medianamente claro para cualquiera que quiera leerme.
Me gusta ser mujer, soy pacifista y creo que bastante justa. ¡Ah! y también me gustan los hombres, mejor dicho... algunos hombres sensibles...
Besos, Sara.
Eso es, Paula. Lo tienes bastante claro.
BorrarUn abrazo grande
El principal ingrediente para la buena convivéncia, és el respeto, hacia un@ mism@ i hacia los demàs.
ResponderBorrarComparto tu pensamiento i reflexión, un abrazo ; )
RESPETO, ¡exacto! De allí todo lo demás fluye con facilidad.
BorrarUn abrazo.
"Cada uno aportando su respectivo potencial.", totalmente de acuerdo, Sara, y también con respetar los derechos que han de prevalecer... Ahora efectivamente hay una corriente radical que va en contra de las exigencias feministas... es lo que tienen los clanes, las sectas, el borreguismo, sí, incluso diría que ello resta dignidad...
ResponderBorrarAbrazo, Sara
Lo radical siempre culmina en violencia.
BorrarUn abrazo.
De acuerdo con lo que has escrito. Un beso, Sara
ResponderBorrarMuchas gracias, Arantza. Me alegro.
BorrarUn abrazo.
El feminismo de nuevo cuño no es feminismo, sino hembrismo, como bien aclara sa lluna. Y dentro de ese hembrismo recalcitrante a ciertos ramalazos misándricos bastante abominables.
ResponderBorrarCoincido con su criterio.
BorrarAbrazos.
Sara, tienes toda la razón.
ResponderBorrarSiempre digo... Ni un paso por delante, ni otro por detrás.
No es una competición, y si, que con nuestras diferencias, ser iguales a la hora de valorar.
Genial publicación :-)
Besos 🌺 y mimos para ella 🐕
Porque nadie es más o menos.
BorrarAbrazos y también K.
Hola Sara , si cada uno con lo suyo , los seres humanos somos lo que somos, con nuestras luces y sombras, sean mujeres u hombres.Saludos para ti.
ResponderBorrarAmbos, pero las mujeres van de mártires haciendo cosas atroces.
BorrarSaludos, bienvenido!
Mí más profundo respeto, comparto lo que dices.un saludo
ResponderBorrarHola, Joaquín!
BorrarQué gusto que me visites.
Muchas gracias por venir y por coincidir.
Un fuerte abrazo!
Es muy bueno y certero lo que expones.
ResponderBorrarY que nunca falte el respeto.
Un fuerte abrazo.
Muchas gracias, Amalia.
BorrarEs lo principal para que todo fluya adecuadamente.
Un abrazo.
Muy positiva entrada, la comparto.
ResponderBorrarRespeto y sentido común, así de sencillo.
Gracias.
Besos.
Muchas gracias, MariCarmen. No es mucho pedir, pero cuánto lo complicamos a veces.
BorrarUn abrazo.
Hay quienes viven para separar, para dividir, para molestar. No importa el tema. De acuerdo con lo que escribes. Un abrazo
ResponderBorrarMuchas gracias, Gil. Puede ser piensan que así pueden llamar la atención.
BorrarUn abrazo.
Excelente y terapéutica entrada, querida Sara.
ResponderBorrarFuerte abrazo.
Gracias, Ricardo.
BorrarUn fuerte abrazo.
Muy bueno !! Pienso que la mujer se ha empoderado pero ha traspasado la linea. Te dejo un beso.
ResponderBorrarSí, pienso que ya en muchos casos están exagerando.
BorrarUn abrazo.
Nada más que decir... Muy bien buscada tu publicación, solo puedo añadir Yesssssssss !!! ^:^
ResponderBorrarMe encanta que coincidamos.
BorrarUn gran abrazo!