Traductor :

miércoles, 2 de marzo de 2011

La solidaridad que México necesita

¡Solidarízate con México!

México es un país grandioso en muchos sentidos, con habitantes valiosos

Si es verdad que la corrupción y la impunidad, están presentes en el Sistema de Impartición de Justicia también, que dificultan la lucha contra el crimen organizado, en la que ha muerto desgraciadamente, mucha gente inocente, incluyendo niños.

Se han perpetrado también asesinatos imperdonables, como el de Marisela Escobedo, el año pasado, junto a la puerta del Palacio de Gobierno de Chihuahua, y los 6 miembros de la familia de luchadores sociales Reyes Salazar. Todos ellos exigiendo justicia.

Esos hechos, nos tienen con una profunda tristeza, ya que no contamos con un mecanismo personal, que podamos activar para asimilar actos tan perversos y que están dañando irreversiblemente la mente de nuestros niños.

México está enfrentado al narcotráfico, sin acciones paralelas, sólidas y concretas por parte de los Estados Unidos de Norteamérica.

Ellos no atacan su: Severo problema de drogadicción. Fabricación y venta ilegal de armas, a través de sus mafias. Corrupción, impunidad y castigos mínimos a sus delincuentes. Ni la compra de droga que por nuestra frontera reciben. Ni la incautación de los camiones llenos de dólares que envían a México.

Con un doble discurso, que todos conocemos.  Haciendo constantes declaraciones, de su fingida preocupación por la violencia de México, ante todos los países, para  desprestigiarnos en una dimensión, que ignoramos si podremos revertir. Así como su reiterada ambición de venir a poner orden.

Si deseas solidarizarte hacia los mexicanos, haz cadenas, a través de tus contactos de las redes sociales, para que llegue hasta Washington, la petición de los ciudadanos del mundo, de que ellos también actúen correctamente, para solucionar nuestro problema bilateral. Que enajena, enferma y mata lentamente a su población, mientras que corren ríos de sangre por México a diario. Problema que ellos originaron, por el cuantioso negocio de las guerras. 

¡Esas acciones de solidaridad nos ayudarían demasiado, las necesitamos y son muy urgentes! ¡Nosotros también somos humanidad!

Para España, Venezuela, Canadá,  que de inmediato ofrecieron respaldo y la posibilidad de refugio, a los integrantes que quedan vivos de la familia Reyes Salazar, de Ciudad Juárez, reciban:

¡El agradecimiento de todo el pueblo mexicano!

p.d. Sé que mi voz es inaudible y desconocida, pero confío y sueño en que a través tuyo se podrán unir los eslabones de muchas voluntades, para ser escuchados y obtener la paz y la justicia tan anhelada por los mexicanos.

sábado, 26 de febrero de 2011

Río Bravo, herida abierta


Río Bravo, una herida abierta difícil de sanar...

Ciudad Juárez, que durante más de 50 años, ocupó primero y segundo lugar en productividad económica y en aportación al Producto Interno Bruto a México.

Lugar  noble, que ha albergado a gente trabajadora de todas las partes del país y de los vecinos de Centroamérica. Asfixiado por intereses que nadie común como yo, logramos entender, pero que nuestro instinto aún no acabado, nos hace sostener la brújula de la suspicacia.

Ciudad Juárez, de nuevo frente al dolor de perder más miembros de familias honrosas, por el "delito" de suplicar, pedir, resistir. Por decir ¡Basta!

Mis condolencias para Ciudad Juárez, para Chihuahua, para México... Mis auto condolencias, porque cada crimen como éste, me muerde un pedazo de corazón, me obnubila la razón y me arranca la esperanza. 

¿Qué es lo que desea ahora de nosotros señor Obama, que no les hayamos concedido ya?

¡Negocie con el Presidente Calderón!  ¡No nos ayuden, no nos compren un solo producto,  bloquéenos. Los mexicanos podemos pararnos de nuevo sin ayuda norteamericana...

Pare las macabras gestiones, a través de esta guerra absurdamente sucia, doble, desquiciante y muy injusta, con el falso nombre de "guerra contra el narcotráfico" que está perdiendo a nuestra niñez, matando a gente inicente  y exterminando a las buenas conciencias, de hombres y mujeres que amamos México.  Matándonos el espíritu. 

¡No más gente inocente desaparecida! ¡Queremos vivir y lo merecemos!



jueves, 24 de febrero de 2011

A golpe de azar


Germán es un hombre ¡Bueno, bueno! Con un actuar muy ético, que manifiesta en todos los ámbitos. Siempre presto a solidarizarse, con una condescendencia extra hacia los demás, quienes a menudo se han aprovechado de ello. 

Al concluir la Universidad, tuvo magníficas ofertas laborales, pues desde muy joven trabajó y estudió, acumulando una vasta experiencia. Ocupó varios puestos ejecutivos; hasta que hace 7 años, aceptó un puesto en un sitio enclavado en la Sierra Tarahumara, entre los límites de Chihuahua con Sinaloa. Accesible por avioneta, o mediante una travesía de 48 horas por tierra.

Le concedía la empresa venir a Chihuahua cada fin de semana. Sin embargo, por su alto sentido de responsabilidad, solo lo hacía una vez al mes. En una ocasión, que no hubo vuelos, por mal tiempo, decidió viajar por tierra. Asaltaron el autobús. Pero, superó el percance con facilidad.

Después, en otro viaje terrestre, les volvieron a asaltar y hubo varios muertos y heridos. A él lo golpearon y llegó a su casa en muy malas condiciones. Estuvo hospitalizado y con serios ataques de pánico, que le confinaban al encierro. Con el tiempo, superó la crisis y renunció a la empresa. Sin embargo, quedó muy sensible, sobresaltándose mucho,  ante situaciones imprevistas.

No consiguió empleo pronto, por su alto nivel curricular, porque superaba los 35 años y después de esa edad se dificulta bastante, encontrar nuevas contrataciones y porque no quiso correr más riesgos. Entonces, eligió por la docencia. Por sus cualidades, logró el cariño de sus alumnos, que se lo demuestran siempre.

En una preparatoria, pronto lo ascendieron a Director.  Hace una semana, se quedó solo revisando pendientes y al estar saliendo, a las 9 de la noche, escuchó a dos alumnas gritarle -¡Profe profe, no cierre! Llegaron corriendo, descalzas y en crisis. Las acababan de asaltar. De inmediato ingresaron los tres a la escuela. 

Los delincuentes las siguieron y a través de un enrejado introdujeron dos armas largas, profiriéndoles todo tipo de insultos y órdenes a Germán. El cubrió a las alumnas, quedando los tres recargados en el espacio, entre la escuadra que forman un muro angosto enseguida de la reja y el de un pasillo, que lleva a la entrada principal, sin posibilidad de desplazarse, pues solo en ese rincón quedaban fuera del alcance de las armas.  

Él, enfrentó a los malhechores casi cara a cara, tratando de disuadirlos, lo que no fue posible, pues se encontraban muy drogados. Entonces, llamó a la policía de su celular. Como es usual, la operadora de la Estación, le soltó una serie de preguntas inútiles y  absurdas, que sacan de quicio a cualquiera. Colgó y en un tercer intento logró solicitar ayuda.

Llegaron después de 15 minutos varias patrullas, con todo el preámbulo de sirenas, que  da oportunidad a la fuga de los asaltantes, quienes con toda holgura de tiempo, se fueron en el vehículo de una de las jovencitas.

Ellas en shock nervioso, no podían narrar lo sucedido. Ante lo que los policías permanecieron solo 2 minutos y se retiraron enojados, aduciendo que si no estaban dispuestas a colaborar, ellos no podían hacer nada y que no hicieran llamadas por estupideces.

Germán las estabilizó y llamó a sus familiares, para que fueran por ellas. Él regresó a su casa. No comentó nada a su familia, ni a nadie más.  

Al día siguiente, llegó a la primera escuela, algunos maestros quisieron bromear con él, como siempre. El marcó los límites de inmediato. A los alumnos que trataron de indisciplinarse, también de inmediato los reprendió.

Una semana después, al platicar con una amiga lo sucedido, es cuando se percata que había superado el miedo y su autoestima, que ya no estará dispuesto a ceder ante nadie, cuando él no lo desee, y que nunca antes se había sentido mejor. Expresó: “Soy una persona que merece existir”. A partir de eso, se convirtió en un hombre muy seguro de sí mismo.