-¡Este la tiene cogida con Irán! ¡Y con nosotros!, nomás eso faltaba... ¡Ahora si se salió del guacal!... Ya lo veo diciendo: ¡Vecino, cayó mi pelota en su patio, déjeme pasar a recogerla!, ¡ni madre! como si fuéramos unos parvulitos y todavía creyéramos en ese tipo de "...." ("chiquilladas")
Con las ganas que nos trae, desde lo de Memín Pinguín... Y la güerita, nos salió igual de mentirosa y maleadita, también. Pos nostuvo hace unos meses muy jiji y jaja por acá... quen Mexicou we trust y tólacosa ¡Ah, Pues no!... Claro ¡quera desperarse! -Entro diciendo don Jilo, a la cantina, indignado por las últimas noticias-
-¡Achis, achis! ¿A poco no es cierto? don Jilo, le dice el cantinero en lo que le sirve su consabido Bacardí oro, en caballito.
-¡Nombre! como pasa usté a creer, ¡jajajaja! Si eso es de kindergarden, ellos creen que estamos más pendejos de lo que parecemos... Una cosa es que nos hagamos, para pasarla bien, y otra, que... ¡Oh Maigad!. Con la ojeriza que ya le tengo... ¡y con esto! -Se toma de un solo trago su ron-
-¡A ver! ¡a ver! don Jilo... Entonces como está ese bisne... Y yo questaba rete asustado.
-¡No pos si es para que nos asustemos más, de lo que yastábamos! ¡Ora sí, deadevis! ¡Ai les va!
-¡Pérenme, péreme don Jilo! ¡deje me arrimo! que noseoye desde acá.
-¡Nomás no semearrime mucho!, que luego no se sabe, los ve uno muy de bota y guaripa y nada, que dan ¡cada sorpresa!
-¿Qué pasó?, ¡qué paso? don Jilo, ¡yo soy bien machin!
-No tiene vuelta de hoja, miren, así está la cosa -Todos los parroquianos se acercan a escucharlo-
Don Jilo, así lo apodaron hace casi 60 años
sus amigos, porque habla "de jilo", (seguido, derecho, mucho, de
corrido) de lo que lo apasiona, con sus amigos... en la cantina, en el café, en la
plaza, o donde sea que se vea con ellos.
Él, es un personaje indispensable del patrimonio cultural de "Ranchoramic Plaiz", un lugarcito muy lindo pegadito a la frontera norte. Es el narrador, el crítico, el historiador, el politólogo, sociólogo, el escrutador de verdades y mentiras, el adivino... Ya casi pisando los 80 años ¿Qué cosas no sabe ese hombre? Y, muy pocas veces se equivoca.


