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martes, 21 de febrero de 2012

Amar en tres tiempos



Te propongo, amar en tres tiempos:

Recordar el pasado, si fue bueno, para conservarlo o mejorarlo. Si fue malo, para no volver a cometer los mismos errores. Otros tal vez, pero no los mismos. Es el referente.

Aprovechar a tope el presente, disfrutarlo, vivirlo con toda su intensidad; sin desconfianza, como si nunca fuera a regresar ¡Pues así es!  y también es el motor para amanecer otra vez, con energía y alegría.

Soñar siempre en el futuro, las ilusiones sostienen el espíritu entusiasta y jovial, en forma... Con solo imaginarlo, ya lo disfrutamos.

Vive amando en tres tiempos, deleitándote con cada uno de ellos, pues los tres tienen una gran función: ¡Vivir con todos los sentidos muy afinados y hacer que valga la experiencia de nuestro tránsito por este nivel!

Cae, sufre, equivócate, decepciónate, haz pataleta, lo que quieras, pero nunca dejes de amar... aunque no tengas pareja. Hay muchos seres a quienes brindarles tu corazón. 

Siempre ama, para mantenerte sano y jovial. Para que tus días tengan un delicioso aroma y sabor y textura y aspecto.Vivir sin amar es una muerte de pie, seca, fría, es un culto a la nada.Es una vida desperdiciada.

domingo, 19 de febrero de 2012

Somos como el sistema planetario solar


Cierto día, iba caminando con un amigo, por el centro histórico de ciudad de México,  al dar la vuelta en una esquina, nos topamos con un amigo mutuo de quien íbamos hablando.  Nos causó risa y mucha más sorpresa. Por ser tan poca la probabilidad, de un encuentro espontáneo, con quien no habíamos acordado encontrarnos, en una de las capitales más pobladas del mundo, dentro de aquel mar de gente que transita siempre por el centro, y más asombroso porque él no vivía en la capital  y andaba de vacaciones. 

Por situaciones como esa, imagino que los seres humanos somos como el “sistema planetario”.  Nos vamos relacionando los que transitamos dentro de las mismas órbitas. Al compartir pasiones, intereses, ideales, sueños, surgen las referencias de los otros, y coincide que ya estaban considerados como parte de nuestra tripulación, durante la travesía por la vida. 

Es muy frecuente que un amigo mío en este lugar, conozca a un amigo tuyo en otro lugar. O que un amigo mío en tu lugar, sea también amigo tuyo, aunque no hayan sido presentados por nuestro conducto. Nos relacionamos con las mismas personas. A menudo nos enteramos que hemos andado en los mismos sitios, en las mismas épocas, con la misma gente, sin habernos conocido antes.  Quizá porque aún no era el momento propicio. 

Vamos, cambiamos de sitio, regresamos ¿Regresamos? Tal vez no regresemos, sino que simplemente nos apeamos donde empezamos a girar. Llegamos al punto de partida, que para esto ya es un nuevo punto, aunque sea el mismo, pues  todo está en constante cambio, mutante. 

Viéndolo así, existen personas en la vía láctea (multitud) que jamás vamos a conocer, porque sus órbitas están a miles de años luz de las nuestras, como si pertenecieran a otros sistemas. Igual que es muy poco probable que lleguemos a relacionarnos con personas de otras órbitas, dentro del mismo sistema planetario.

Decimos: “no es parte del círculo”, “cada quien en su círculo”, no por segregar o segregarnos, no como un grupo cerrado, cuando más bien es elíptico. Pues pertenecer a un mismo círculo sería, si solo nos relacionáramos por categorías: planetas con planetas, cometas, con cometas, etc.  Que aplicado a los humanos se trataría de los niveles, categorías, jerarquías, ya que sí existen grupos que solo se relacionan con sus similares, los de su “clase”.  No es de lo que me ocupo. Sino de las personas, que aun siendo de diferente naturaleza, viajan en la misma vía de órbita…

Todos alrededor del sol, que sería: la luz, el amor, Dios.  Y los seres humanos desperdigados por el mundo, unos con características de planetas, planetoides, planetas enanos, satélites, cometas, asteroides.  Con una amplitud de vía y un espacio interplanetario que no nos permite salirnos de nuestra órbita… Aunque pensemos que lo hacemos, los más rebeldes.  Por más que oscilemos, siempre quedamos en el mismo canal al que pertenecemos desde que nacemos.  La interrelación puede darse entre las diferentes clases y niveles, pero dentro de la misma órbita.  

Los otros que pertenecen a la misma órbita que nosotros, así sean asteroides o planetas (del tamaño o categoría que sea), están mucho más cerca de lo que imaginamos, hemos transitado los mismos caminos, sin mirarnos ya hemos estado juntos en otras ocasiones, la conciencia ha estado aguardando el momento adecuado para los encuentros reales, aunque no sean precisamente cara a cara.  Es por lo que nos sentimos tan cerca de personas que están lejos, mientras que sentimos lejanos a otras personas que tenemos cerca, pero que pertenecen a otras órbitas, determinadas por los pensamientos, ideales, objetivos, metas, independientemente de los entornos...

jueves, 16 de febrero de 2012

Los Rarámuri, de moda...


Con irresponsabilidad se filtró en el mes de enero, la noticia del suicidio de 50 personas Rarámuri, lanzándose a un barranco de la Sierra Tarahumara, debido a que no pudieron soportar más la hambruna, agregando que su situación era peor que la que viven en la zonas más pobres del mundo.

Es una mentira que se hayan suicidado. Pues su resistencia, inteligencia y superioridad espiritual no les permitirían jamás darse por vencidos ante nada. 

Pero sí es cierto que los Rarámuri (sin “s” el plural, o tarahumaras),  están pasando por uno de los peores momentos de su historia, pues sumado a todas las arbitrariedades de las que son víctimas, por parte de gente muy rapaz, empezando por los gobernantes que hemos tenido, que nunca han respetado su autonomía y costumbres, este año también padecen los estragos de la más aguda sequía de todos los tiempos. 

La noticia logró tal notoriedad, que habiendo sido ignorados por siempre, ahora muy pronto, surgieron simpatizantes de todas partes del mundo dispuestos a ayudar.  Lo que es estupendo, pues su excelencia humana justifica todos los esfuerzos de solidaridad posibles y sí están viviendo una situación bastante crítica.

Es muy necesario ayudarlos, pero por favor: QUE NO SEA A TRAVÉS DEL GOBIERNO, pues los políticos son los menos confiables para ello, y solo están aprovechando la oportunidad, para sus fines electorales, como hacen siempre.  

Para información de cómo ayudar y que sea de manera confiable dirigirse a: 



O llamar a la OFICINA PARROQUIAL: 
Sacerdotes Javier Ávila, o Héctor Fernández: Tels: 52)6354560145, 6354560091

También hay manera de becar a niños para que culminen sus estudios. En esos contactos pueden obtener la información respectiva.
 
NO ENVIAR COBIJAS (son nómadas, según la estación del año se desplazan hacia la alta o la baja Sierra Tarahumara, que es el territorio donde siempre han vivido).

NO ENVIAR ROPA (solo utilizan la ropa que ellos confeccionan) SI PUEDEN ENVIAR TELAS, COMO LAS QUE APARECEN EN LAS FOTOS, HILOS, AGUJAS.

NO ENVIAR COMIDA ENLATADA (no la consumirán).

NO AYUDAR POR LUCIMIENTO O PROMOCION PERSONAL, SINO HACERLO DE TODO CORAZON, EN UNA ACTITUD MAS BIEN DISCRETA Y SOLIDARIA QUE EGOCÉNTRICA. No lo dicen ellos, sino yo, pues creo que es la única manera loable y humanista de dar, hacia cualquiera que necesite ayuda, sin que resulte ofensivo.

NECESITAN SER RESPETADOS, DIGNIFICADOS Y APOYADOS PARA SEGUIR LUCHANDO, REACTIVANDO SUS ACTIVIDADES PRODUCTIVAS O INICIAR  NUEVAS, SI ELLOS LAS APRUEBAN.

  
*¡Qué la moda de amarlos, no cese el día de las elecciones gubernamentales. Qué amarlos no sea moda sino una profundo y genuino sentimiento, pues tienen  más que merecido por su gran nobleza y cualidades! Son "pan de miel" como bien definiera el sacerdote Héctor Fernández en reciente entrevista, quien tiene 30 años viviendo muy cerca de ellos, en una de sus comunidades.

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*Mucho te agradeceré si me ayudas, difundiendo esto con tus conocidos y contactos. Ya que SI REQUIEREN DE APOYO SOLIDARIO.