¿Por qué no discutir lo que cala?
¿Por qué no aclarar lo que confunde?
¿Por qué no expresar lo que pensamos?
¿Por qué no afrontar hablando los problemas?
¿Por qué no dialogar sobre las inconformidades?
¿Por qué no usar las palabras para entendernos?
¿Por qué no aprovecharlo para crecer?
¿Para qué nos sirve aparentar lo que no somos, no ante otros, sino ante nosotros?
¿A quién diablos se le ocurrió la idea de que lo que nos incomoda o duele o daña o destruye, lo tenemos que guardar en estoicos baúles de silencio?
Tengo un defecto ante los demás ¡muy grande!... expreso en el momento lo que pienso... allí, en el acto, conforme van deslizándose las palabras desde mi cerebro hasta la boca, llega el viento que se lleva todo lo dañino muy lejos de mí y simultáneamente, refresca mi corazón... y del corazón ese viento llega hasta mi cerebro y me instala en sustitución el olvido, y en el olvido llega la sanación con el perdón.
¿Para qué me serviría entonces, guardar lo que me duele... en el momento cuando me duele, si al verbalizarlo, lo suelto?
Tendré que analizar muy a fondo, si conservo lo que es ante los demás mi peor defecto, o lo intensifico. Pues a mí la evasión o el silencio, no me sirve para olvidar, ni para perdonar...
Pero a los demás no les gusta que discutamos lo que los implica, siendo que es la única forma que tengo más que probada, para resarcir y restaurar mi corazón, cada vez que por alguna circunstancia queda hecho añicos. ¿Quién carajos dijo que las palabras son para callarlas? Y ¿por qué es ofensivo expresar la inconformidad ante la ruindad? ¡Uy! y si acaso ruindad lo expreso como "hijoputez", ante algo que rebasa la ruindad y solo el adjetivo utilizado lo puede describir, la ofensa puede ser para siempre.
¡Carajo! entonces, ¿cómo puedo decir "No la chingues... que me estás jodiendo", cuando así sea. Y ¿por qué es más importante el adjetivo que el acto, el resultado o la evidencia? ¡Chingado!
¡Carajo! entonces, ¿cómo puedo decir "No la chingues... que me estás jodiendo", cuando así sea. Y ¿por qué es más importante el adjetivo que el acto, el resultado o la evidencia? ¡Chingado!


