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lunes, 22 de enero de 2018

Las ofensas y su bilateralidad

El ideal de la convivencia sería la cordialidad y la comprensión, sin embargo no siempre es así.

Las personas hieren cuando sienten: miedo, frustración, impotencia, infelicidad, inferioridad, por rechazo o por proyección, por enfermedad, maldad, etc.

Nos sentimos heridas cuando sentimos: miedo, frustración, impotencia, infelicidad, inferioridad, rechazo, proyección o enfermedad, debilidad... etc.

Recibir un insulto, incomoda, enoja, entristece, no somos de hule, ni masoquistas para disfrutarlo.

Si nos insulta un desconocido, lo procesamos rápido. Nunca lo vamos a volver a ver, lo ignoramos, lo evadimos o rechazamos con facilidad.

Pero si lo hace alguien que amamos o queremos, nos duele más. Porque deseamos  ser correspondidos. O si lo somos, ¿por qué nos insulta? Nos sentimos defraudados, decepcionados, burlados.  traicionados.

Hay que aceptar que no todas las personas a las que queremos, nos quieren. Duele, si duele... demasiado duele, pero esto sucede con mayor frecuencia de lo que imaginamos. Incluso en las familias. * * Hay que decirlo, porque en esta vida de perfectos y felices, obliga a esconder esos problemas, así haya una extensa lista de imperfectos e infelices.**

Duele más de los cercanos, porque son quienes conocen nuestros puntos débiles y sus palabras son como puñales o flechas envenenadas, que se ensartan en el centro de nuestros defectos y, que nos sangran con su certera puntería.

Si queremos crecer y fortalecer el músculo emocional y espiritual, es el momento de revisar ese defecto o defectos que dicen que tenemos y que nos ha dolido, porque los tenemos.

Si no queremos que nos duela más, trabajar hasta erradicarlo. Si es necesario con ayuda profesional.

Pero en caso de no ser así y de recibir insultos por el problema psicológico o emocional del otro. Hablar con esa persona cuando logremos tranquilizarnos para conciliar, o incluso ofrecerle ayuda. Pero si no lo permite o no es posible llegar a nada fructífero:

Poner límites, poner límites, poner límites!!!

Pues se acostumbran a la tolerancia y si lo permitimos, en vez de elevarnos a santos, nos convierten en su eterno cesto de basura, lo que resulta muy desagradable. Y si permitimos, además nos asumirán como imbéciles o como cínicos.

O, tomar distancia emocional, si es que no se puede tomar distancia física.

Aunque a veces el alejamiento fisico, es la única solución.

Siempre sirve arrepentirse y pedir perdón. Y ojo*** corregir, resarcir, compensar.  Siempre sirve aceptar y perdonar. Y ojo*** olvidar. Nunca estar a duro y dale utilizando el error para manipular. Eso es más perverso que lo que nos hizo el perverso.

jueves, 18 de enero de 2018

Qué sería... de verbo ser, no de fábrica de queso

Qué sería de mí, si no esperara a que mañana salga el sol, en este día gélido y sin una pizca de él (del sol).

Qué sería de mí, si en situaciones infortunadas, no vinieran de inmediato la imagen de mi madre o mi padre o mis hermanos a consolarme, quienes ya no todos están. O los amigos niños a abrazarme (quienes ya tampoco todos están).

... Qué sería de nuestra Lengua, sin verbos en tiempo pasado, ni en futuro.

Quedaría la literatura, sin posibilidad de narrar lo sucedido e imaginar lo que sucederá. El Quijote, por ejemplo, tendría solo parte de los diálogos, sin saber cómo, cuándo y por qué de lo que hablan.  Es más, dejaría de existir.

Estar solo en presente, nos elimina la capacidad de resistencia, de permanencia y la experiencia que necesitamos para mantenernos firmes en la vida, que da el pasado.  Y también resta el anhelo de llegar a la otra orilla, cuando se nos hunde el barco, que da el futuro.

Reducirnos a presente, sería quedarnos en blanco instante tras instante... sin historia y sin esperanza. Fluidos, sin oponernos a la marejada de dominación.

Viviendo en todos los tiempos de conjugación posibles, encontramos los recursos vitales, la fuerza, lo mismo en un álbum con telarañas que en una utopía futurista,  cuando el presente esté jodido. Con tal de no dejar que nos detengan el corazón antes de que se pare solito por muerte de verdad.

viernes, 12 de enero de 2018

Mala idea morirse

Piensa que no fue tan buena idea morirse... así tan fácil. Sin resistirse. Si bien ya estaba cansado y tenía una serie de dolencias de la edad, una neumonía, tal vez no era para tanto. La hubiera podido resistir y sobreponerse.  Se sentía cansado, le iba resultando complicado entender la dinámica de la época. Pero también hubiera podido adaptarse. Al fin que estar jubilado y con su esposa que daba demasiada lata, pero siempre lo cuidó y lo correspondió al máximo, hubiera sido placentero.

Además, aquello para nada ha sido como lo pintan, le ha resultado aburrido. Le falta mucho de lo que llegó a renegar en vida. Trajín, disgustos, retos, dificultades, obstáculos. Todo eso que lo llevan a uno a algunas noches pasarlas en vela, mirando al techo y que cuando ya está por amanecer, llega la solución.

Por eso. Es que a pesar de que en vida siempre le resultaron fatigosos los trámites y lo de cubrir requisitos y eso, se avocó disciplinadamente , hasta conseguir al fin permisos temporales para regresar a la casa de toda su vida de casado. Aunque le decepciona que ninguno de los suyos se ha alegrado de verlo. Solo los niños, sus bisnietos, con quienes pasa gran parte de las tardes. Ellos lo necesitan y a él le inyectan "vitalidad", aunque parezca ironía.  Considera fascinante convivir con ellos.

Los niños que llevan a terapia, ahora durante las tardes, justo en sus horas de visita, desde que cometieron la indiscreción de comentar de su diaria convivencia, a pesar de que le habían jurado no decir nada. Ya ven como son los niños, difícilmente se guardan para sí algo importante que les suceda. Tendrá que buscar la forma de visitarlos en otra parte, pero... ¿por qué, si esa es su casa y qué mejor lugar que allí?

Le habían comentado que sería muy difícil regresar, pero él nunca imaginó que su familia pudiera cambiar a tal grado de exclamar, "no es nada", "no es nadie", "yo no escuché", "yo no vi", cada vez que él llega.