Llegas al fin, después de tanto esperarte: cálido y amable,
único e irrepetible, como todo lo que existe, por más expandida que esté la manía por lo igual. Monótono, mentiroso igual, imposible igual, inexistente igual... Si ni dos gotas de agua son iguales. Además para qué, cuál sería el beneficio y para quién. Yo no quiero igualdades, inconvenientes igualdades, qué tal sí les da por verme igual y me quieran cargar el lomo. De por sí... que el rasero ha sido bastante injusto ya. No, no somos iguales, favorablemente. Bendita sea la diferencia, que agradezco desde mi alma.
... Llegas, envuelto de primavera, muy decidido a ofrecerme tu esencia, toda, entera, para mi ínfima persona. No sé si merezco toda-esta-tan-demasiada-bondad-tuya. Pero la recibo encantada y te digo ¡Gracias! primer sábado, puerta primaveral. Que me regresas a lo que es para mí "vida con toda la mano." Con fruta y libertad, pájaros cantores y cagones, sonrisas y sudores, flores en exceso, silvestres y exóticas, bajo cualquier sombra de álamos y magnolias. Hasta los gatos podrían simpatizarme hoy, con todo y sus... tan... vintage cursis miaus. Sí, exprésense gatos también, que los veré diferente a partir de hoy. Los incorporó y los acepto. Discúlpenme el haber sido tan odiosa con ustedes, que son cursis, pero muy bellos. Ya no les diré cursis. En mi corazón emocionado hoy cabe todo sin prejuicios ni distingos estúpidos.
Ah, sábado... Llévame de tu mano a explorar toda esa maravilla que me has traído con el mismo amor con que te he estado esperando, durante lo que ya parecía interminable invierno. Voy a disfrutar de ti como lo que eres. Sábado esplendoroso, único e irrepetible. 🌸🌺🌻🍀