Traductor :

sábado, 22 de enero de 2022

Disculpe, soy robot

Llamé para solicitar reubicación de la instalación telefónica de casa. Después de muchos minutos, de varios operadores y todas las opciones que enumeró la máquina contestadora, que todo mencionaba, menos lo que me sirviera para  mi gestión y a las muy cansadas, alguien me contestó. 

Con el gusto de ser atendida al fin, no escuché cómo se presentó quien respondió y de inmediato hice mi petición con rapidez y elocuencia (según yo) y quizá emoción... Pues cuando al fin atienden, uno ya está que brinca de gusto, con lágrimas y todo...

Disculpe, soy un robot. No pude descifrar su solicitud. Favor de repetirla clara, concreta, pausada, me respondió mi interlocutor.

Con tal de que resolvieran y como si estuviera muy acostumbrada a hablar con robots, accedí muy  obediente:

Re u bi ca ción   ca ja   ter mi nal    y   mó dem

Robot: ¿Motivo?

Yo: Baja receptividad en otras áreas de casa (en mismo modo robotizado).

Robot: Un momento por favor.

Luego de varios minutos y varios "momento por favor":

Robot: Listo, acción de mantenimiento ejecutada. Máxima velocidad. Favor de probar y reportar en caso de presentar más fallas.

Yo: Argh... pero... es q...

Robot: Disculpe... soy un robot... favor de... etc, etc. 

Yo: Todavía quiero cambiarlo, porque está en una recámara.

Robot: Y... ¿cuál es el problema?

Yo: Es dañino dormir cerca de los dispositivos electrónicos (Seguí  con pausas y perfecta dicción para robot).

Robot:  Incorrecto, información falsa... no hay registro de daños posibles. 

Yo: Eh... Pero es que blablablabla... yo quiero  de todas formas cambiarlo... (Olvidando el modo robotizado). 

Robot: Soy un robot... Favor de hablar de manera clara, pausada, etc. 

Yo: Quiero técnico venga y cambie de lugar la conexión (de nuevo en lenguaje robot, pausado, claro, etc.)

Robot: Lo siento... por pandemia no hay visitas domiciliarias ¿Algo más?

Yo: No. Gracias.

Robot: Un placer atenderle. Estamos para servirle en "tal compañía" e inició la sección de anuncios. 

Solo falta que al volver a atender a domicilio, llegue el robot correspondiente, ding, dong... A ten dien do  so li ci tud  4 3 5 6 7 1 0... 

* No me gusta. Prefiero el trato personal, que cada vez será más escaso!!!



lunes, 17 de enero de 2022

El diferente

Un monito de nieve se creía diferente y se apartó de los demás. Pero luego llegó otro junto a él, que también se creía diferente. Después otro y otro y muchos. Hasta que fueron una multitud de monitos de nieve diferentes. Como si solo estuvieran esperando a que alguno se expresara, para todos, seguirlo. 

Igual como pasa en cada nueva generación, con las corrientes y las tendencias, al final fueron más los supuestamente diferentes, los que no querían ser del montón, que los iguales a los que no querían pertenecer. Entonces, nada tenían que los hiciera diferentes. 

Solo quedó un monito común y corriente.  Por ello, relucía y sobresalía entre todos, resultando ser en realidad el único diferente y sin tener que hacer tanto argüende de distinción.  Incluso les dijo: 

- Ey, diferentes, no se queden allá tan solos y apartados, los invito a una gran fiesta que organicé, para celebrar la tradición. 

Ni tardos, ni perezosos,  los diferentes aceptaron y disfrutaron igual que si fueran de los que ellos se excluían. 

Pero cuando el sol salió, no hubo pose de exclusividad que sirviera a ninguno y todos corrieron con la misma mala suerte.  



viernes, 14 de enero de 2022

Mono de nieve

¿Por qué tan sonriente? 
¿Acaso ves un panorama lindo?
o ¿todavía andas de fiesta?
Dime, muñequito polar, 
para estar igual que tú.
Respóndeme por favor
que mi sonrisa se está 
congelando ya. 

... ¡Ah, que te ríes de mí, bribón?!
Mira, tú sigue de contento
que ahora mismo 
en turrón te voy a convertir.

No, aguanta, no llores más, 
chiquito, nooo. Solo fue un decir.

Se me quiebra el corazón
si se te despegan los ojos.
de tanto llorar. 
No soportaría verte sin.

Está bien, 
¡Qué más da!
Ríete de mí
yo me río de ti 
y nos reímos los dos,
Te cierno más azúcar y va.

*¿Qué? ¡Shhh! 
Dice que el azúcar 
le hace cosquillas al caer.

Así te quería tener, ja,ja, ja.
para un bribón,
yo, bribona y media soy.
A ver cuál de los dos 
es el que se ríe más.

¿Me regalas tu estrella de anís?
En el fondo eres un primor.
Claaaro, como todos, 
con alguito de presión.