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viernes, 21 de octubre de 2022

Simples ideas

 


Nada nos pertenece. Ni las cosas, ni las personas, ni las mascotas, ni los árboles, ni las lunas, ni los soles...

Nada tenemos seguro. Hay que aceptarlo, aunque no lo  comprendamos. 

Solo nos queda gozarlo mientras esté.

Nada es para siempre, ni siquiera las ideas. Cambiamos. 

Terminamos siendo otros, absolutamente diferentes a lo que fuimos y a lo que íbamos a ser. 

Lo que más importaba, deja de importarnos o deja de estar con nosotros o deja de existir. 

¿Nos acostumbramos? Yo no me he acostumbrado, por más natural que sea. Yo quisiera que el  "para siempre" existiera, pero no existe. 


sábado, 15 de octubre de 2022

La bruja fea

Había una vez...
Una bruja muy fea, muy fea, que se casó con el príncipe. Tras largos años de soportar vicisitudes variopintas con su nada dócil consorte, con la familia de este y con el pueblo que no la quería, un día neblinoso se convirtió en reina. Para colmo, en medio de una gran crisis social y económica  mundial. 

Consciente de todas esas contras y con el ferviente deseo de no quedar para la posteridad como la más fea del cuento, inteligente como pocas, se las ingenió en convencer al ahora rey, de vender todos los bienes materiales del reino, para destinar esos fondos a nivelar las condiciones de vida del pueblo empobrecido, debido a siglos y más siglos de desigualdad, injusticia y explotación, provocada por castas como a la que ahora pertenecía y que en el fondo ella misma detestaba. 

Luego, liberaron territorios que estaban bajo la dominación del reino y favorecieron a los despojados y desprotegidos restantes. 

Convertida en reina, esa bruja otrora muy fea, con sus acciones, logró el perdón del pueblo. Incluso se dijo que hasta llegaron a aprobarla y quererla. 

Ya con su prestigio muy recompuesto, se fue con su marido al bosque, donde vivieron muy tranquilos y felices en una sencilla cabaña.

Su conciencia limpia, actuó como el beso al sapo, dejando al descubierto, a la mujer realmente hermosa que tanto lastre había mantenido oculta. 


jueves, 13 de octubre de 2022

Horizonte

Secuestraron al horizonte. Sí, lo cambiaron. Aparecen ahora otros muchos horizontes, suplantando al mío, que es de cielo y montañas.

Allí están posando, de cielo y mar, de valle y cielo, de árboles y cielo. Combinaciones innumerables. 

Eso sí, todas con el cielo constante.  A ese no lo han cambiado. Y qué bueno, no quisiera un suelo lleno de estrellas. Tendría que volar, no me atrevería a pisar, ni imaginando que fueran de anís.

Tampoco me gustaría mirar hacia arriba y no encontrar nada más que vacío. ¿De qué color es el vacío? ¿Acaso negro? ¿Transparente?

Busco más y no encuentro mi horizonte de cielo y montañas, no sé quién se lo llevó, me descontrola darme cuenta de que no está. Ni él.  

Los arrastró la corriente. O a mí. 


*Cascadas de Agua Azul, Chiapas, México.