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martes, 4 de marzo de 2025

Imprudente

 


Yo no soy prudente. 

Ni en palabra, ni en acción. 

Y eso me ha hecho entrar en ¡Cada berenjenal! ¡Que tú vieras!

Lo peor del caso, es que la mayoría de las veces, por causas de otros y no las mías. Me he creído la justiciera... Solidaria y leal, a morir. 

De chiquita siempre traía golpes, heridas, moretones, rasguños, porque muchas veces tuve que irme a "las manos con alguien."

Me enseñaron que "todos tenemos los mismos derechos" y me lo creí a pie juntillas.

Era la jungla, no tan diferente a como es hoy; en la escuela, en la calle, con ciertas reglas que había para la lucha y la guerra, pero hoy, casi no se respeta ningún código de ética del pleito. Incluso hay quienes exigen respeto, faltando al respeto de la manera más cruel y grotesca. 

Y ¿Tú, eres prudente?

(Esto sí es anecdótico y personal. Me veía más o menos como la imagen, un poco más flaca, pero de actitud y gesto, muy parecida). 

viernes, 28 de febrero de 2025

Ego inflado


"No necesito enemigos, 
con mi ego inflado me
basta y me sobra." 

Si soy rosa, 
mis propias espinas 
me hieren. 
No necesito las tuyas 
para desangrarme. 

Voy siempre en busca 
de aprobación y,
no admito la crítica.
No crezco y quiero crecer, 
pero desprecio 
a quien quiera ayudarme,
así sea mi mejor amigo
y me diga la verdad. 

¿Qué me puede enseñar
quién? Si ni siquiera
Dios existe. 

¡Puagh! ¿Suena familiar?



miércoles, 26 de febrero de 2025

Trazos

 



Puedo encontrar cada día
en diferentes lugares
en un parque 
o donde sea, fuera de casa:
A viejos ejercitándose
Parejas jóvenes queriéndose
con amor "por siempre"
muy firme en lo profundo
de sus cándidos anhelos.
A una madre, a un padre 
También padres y madres juntos, todos ellos
con sus hijos que apenas 
inician su aprendizaje
de vivir
viviendo a todo dar. 

Con pelotas, patines, 
patinetas, 
raquetas, bicicletas,
o tan solo con tenis y ganas. 
Hacen un barullo que 
¡Nomás vieran! O sea,
un gran desmadre 
con las voces, risas y gritos,
caídas y llantos. 

Al coincidir con 
tantos desconocidos, 
algunos ya conocidos
de tanto y tanto vernos 
en el circuito diario
que andamos,
nos saludamos y nos correspondemos
la sonrisa
de la manera 
que permite un instante
al cruzarnos. 

Brevedad que nos regresa 
a cada uno, los trazos 
sencillos y simplones
del dibujo de lo que somos
y, que ya traíamos 
muy difuminados
antes de salir de casa, 
con la mano amable 
de la interacción
social.