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viernes, 16 de enero de 2026

Otros lugares

En cambio, hay otros lugares que primero los pintó Van Gogh o algún otro grande y luego, muy celosa la naturaleza, los replicó, en cualquier zona de esta gran patria llamada mundo. 

Caramba, pero qué bonito es un campo despierto, muy vivo, como es el cariño y como debiera ser la humanidad entera. 


Ya se lo saben, la foto es de la hija de la protagonista de mi película privada. 

Divaguemos, divagantes, divagadores, que no hay que mirar mucho otras imágenes, si es que queremos mantenernos vivos, de pie y sin colapsar. 

Él colapsa, ellos colapsan, nosotros no... Mejor ¡Divagamos!

Un abrazo con las mejores intenciones. 


lunes, 12 de enero de 2026

Hay lugares


Hay lugares que bien podríamos considerarlos sagrados. En ubicaciones aisladas, en donde lo físico y lo simbólico se funden, la naturaleza nos abraza y nos da cobijo como una madre y, hacen sentir paz. 

Hay lugares muy básicos, en los que la vida se siente por todo el cuerpo, y la gratitud surge de inmediato por tener la fortuna de estar en el mundo, justamente allí donde cualquiera podría asegurar que Dios está. 

Hay lugares en los que creer es automático y aumenta la capacidad de entrar en  armonía con todo lo que circunda,

más allá de nuestro cuerpo, 

más allá de nuestra aura y de nuestros pensamientos. 

Hay lugares en donde habita nuestra alma y en cuanto llegamos, lo sabemos, porque sentimos una emoción que parece no caber en nuestro cuerpo. 


*Abrazos, amigos.

jueves, 8 de enero de 2026

La muñeca y el reloj

A la muñeca 
le explotó
su mayor ilusión
y en vez de que
le reventara
el corazón,
se le filtró
a las venas. 

No hubo sangre, 
no hubo sollozos,
como pasa en esas
situaciones,
Pero fue asfixiante
a morir. 

La ilusión salió 
de sus ojos heridos,
como un río de plata,
que resaltó más 
con su brillantez, 
el color barro
de sus mejillas. 
--¡Hum!, respira
ese olor a tierra 
recién mojada--

Con su llanto
y el aspecto 
en su cutis iluminado 
fue el fenómeno
que guió, a quienes
en la noche más negra
de todos los tiempos,
la vieron. 

Era la muñeca más linda,
más feliz, más sincera 
y más fiel a sus convicciones, 
por eso, se le murió
la ilusión. (... en verdad,
se la mataron). 

El reloj, al verla,
sintió la misma pena
irrefrenable
y echó al vertedero 
todas sus horas, 
minutos y segundos. 
Luego,
paró para siempre.