Traductor :

viernes, 8 de julio de 2011

Eres muy importante


Eres muy importante. Influyes en el mundo. Lo que haces, piensas, sientes: repercute. Es como cuando lanzamos una piedra a un lago… El efecto se va ampliando en ondas, que van creciendo y creciendo; hasta juntar la mayor cantidad de agua y tocar la tierra.

Imaginemos juntos, que la humanidad somos el agua, que podemos ser oleaje suave, delicado, cadencioso o una furia azotadora, dependiendo del tipo de fuerza que generen nuestros actos o pedradas.

Que… por imperceptibles que parezcan, repercuten, en quienes nos rodean y lo de ellos en otros, multiplicándose. Además, con la tecnología, esa repercusión es inmediata.

Un sentimiento en una latitud, en minutos ya recorrió todas las demás latitudes. Permaneciendo en la atmósfera, el agua, las plantas, la materia, los seres vivos, quedan impregnados con la energía de nuestros mensajes.

Lancemos entonces más o sólo mensajes de amor. No necesitamos provocar más desastres de los que ya creamos. Curemos entre todos, las heridas que hicimos al mundo, por la irresponsabilidad pasada, de lanzar tantos mensajes violentos, que ahora nos están lastimando profundamente.

Si tienes un malentendido con cualquier persona, resuélvela mediante el diálogo, aclárala, dilúyela, a través del amor. Que ni tú ni nadie, te impidan recibir el abrazo, el beso, la caricia, el guiño, el gesto, la mano que te extienden.  

Ábrete también, para corresponder y dar a otros. Con el corazón dispuesto, limpio, claro, confiado. Si confías en los demás, ellos aunque no lo sean, se convierten en confiables con tu fe y trato, inténtalo.

Ten flexibilidad y tolerancia hacia otras costumbres… pues la globalización lo exige.  Ahora interactúas a diario con personas de diversas partes del mundo. Muchas de las cuales no conoces cara a cara, pero que son tan personas como tú.

Si algo te parece extraño de alguien, antes de molestarte, solicita una aclaración. Lo que para una cultura es habitual, a veces para otras no lo es. Aprecia globalmente también, el conjunto que te ofrezcan, no eches a perder por algún detalle inconsistente, lo que puede representarte una aportación interna. Suma personas, no las clasifiques ni las dividas. A veces la persona más simple y humilde, puede ser la que más riqueza te brinde.

Si te equivocas, acéptalo y discúlpate. Si debes perdonar, hazlo también, desde lo profundo de tu ser, auténticamente. No guardes ningún resabio por las discusiones o desacuerdos. Te enferma y también a todo lo que necesitamos para seguir viviendo.

Sé que podremos, si comprendemos lo importantes que somos cada uno y lo que repercutimos hasta en lo desconocido y en lo que ni siquiera sabemos que existe. Amémonos, por el simple hecho de ser humanos, como prójimos que somos; aunque luzcamos diferentes,  todos sentimos igual, no obstante estemos viviendo circunstancias diferentes. No olvidemos que el mundo en cada giro va presentando cambios, nadie tiene la gloria comprada.

* Ese es mi criterio de lo que siento, es como yo deseo dar amor y como lo doy, a excepción de cuando me equivoco... A menudo, estoy aprendiendo y tengo bastantes defectos a vencer. Soy todavía muy irreverente y espontánea, eso a veces divierte, asusta o molesta. Cuando a tí te afecte: dímelo plis.

2 comentarios:

  1. Sara, hoy vengo con calma a leer las entradas que me perdí en estos días ajetreados que me tocaron esta semana. Me gusta lo que expones en este post, si pusiéramos aunque sea un poquito de amor en cada gesto, en cada actitud, estoy segura que otro sería el cantar.

    Besitos,

    ResponderEliminar
  2. Que bueno que vienes Soñadora, lo delicado y lo que hay que resistir es que mientras más abierto y amoroso estás, más afrentas recibes...Hay que aguantarlas y seguir dando, aunque parezca que los demás no lo merecen, o que no vale la pena. Esa es la lucha que hay que lidiar en estos tiempos.
    Abrazos.

    ResponderEliminar

¡Gracias por tu comentario y tu alegría!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...