Además de nuestros problemas tan severos, también hay que lidiar con una vasta partida de descarados, que estorban mucho. Los que ¡siempre!, frenan y entorpecen las acción positiva para México, entre ellos, los diputados.
Dicen esos ¡santos defensores de los niños!, de sus derechos humanos y mil funciones más que se adjudican para limitar, pero nunca para solucionar: “Que el video en donde exhiben partecitas (pues solo son pequeñas partecitas) de nuestra cruda realidad mexicana, que es muuuuy nocivo, ilegal, negativo, tendencioso, manipulador y mil estupideces más”…
Porque:
Se utilizaron a niños para actuar cosas tan destructivas.
Ese video hará mucho daño a los demás niños que lo vean.
¿Cuáles son las empresas, organizaciones o individuos detrás de ese video, para manipular nuestras conciencias?
Para esos reaccionarios imbéciles, ¡¡¡ese video hace daño a los niños!!!
Y ¡¿la realidad?!, acaso no les está haciendo más daño a los niños presenciar todos los días como: roban, encajuelan, violan, secuestran, drogan, trafican, venden, prostituyen… matan, matan, ¡matan!
Luego los cercenan, desmiembran y decapitan y después los esconden, para nunca encontrar las partes de los cuerpos, de su hermana, o su hermano, o su padre, o su madre, o cualquier otro familiar, frente a ellos, frente a sus escuelas, frente a sus casas, frente a sus ojos. Dejándolos traumados, hambrientos, desatendidos, desamparados y solos para siempre.
¿Qué es más fuerte y nocivo?
1/ El grito suplicante de los niños, sobre lo que están sufriendo, para avergonzarnos a los adultos, y a LAS AUTORIDADES MEXICANAS y a las autoridades de Estados Unidos de Norteamérica, que son quienes nos metieron en este problema y a la ONU, y a Amnistía Internacional y a tantas organizaciones existentes, pero todas igual de inoperantes e inútiles, que solo contemplan de lejitos nuestro exterminio, hasta frunciendo la nariz, pues apestamos...
2/ O, que lo sigan viviendo en persona y que se enteren por los diarios, por internet, por radio, por sus celulares y televisiones, o por las pláticas de sus familias, de sus maestros, de sus amigos.
El video es muy estremecedor, en verdad es desgarrador, yo que me jacto de ya haber visto todo, lloré y mucho, cuando lo vi la primera vez… no pude evitarlo. De solo contarlo, se me vuelve a nublar la vista, y lloro y tiemblo y berreo inconsolable, como si yo fuera una niña más.
Quisiera agigantarme y poder abrazar a todos los niños que existen y mecerlos y decirles que no volverán a sentir ese sufrimiento tan grande, que nunca verán sangre en las paredes ni el pavimento, que nunca escucharán más rafagazos, ni escucharán sirenas de patrullas, ni verán más convoyes de soldados pasar por la calle de su casa, empuñando metralletas, tan impresionantes...
Que nunca más tendrán miedo, porque están protegidos y que sí pueden confiar en la policía, que ya son gente buena, que todo el terror terminó... hasta que lograran sanar y perdonar y olvidar, reír y jugar otra vez, volviendo a ser los niños que son y hacer cosas de niños, que mamita no se ha ido y que papá ya no tarda en regresar del trabajo.
Que nunca más tendrán miedo, porque están protegidos y que sí pueden confiar en la policía, que ya son gente buena, que todo el terror terminó... hasta que lograran sanar y perdonar y olvidar, reír y jugar otra vez, volviendo a ser los niños que son y hacer cosas de niños, que mamita no se ha ido y que papá ya no tarda en regresar del trabajo.
Nunca se dijo que fuera un video de las princesitas. Pero no es más nocivo que la realidad diaria, de todos los mexicanos.
Ese video es para verlo una y mil veces, por todos los habitantes del mundo, es ¡obligatorio! Para que:
Los que no tienen problemas, prevengan a tiempo y NUNCA los tengan.
Los que tienen ciertos problemas, los solucionen antes de que empeoren y lleguen a alcanzar la pesadilla de México.
Y los que estén igual o peor que nosotros, puedan hermanarse y juntos encontremos soluciones.
¡ES UN VIDEO QUE NUNCA DEBEMOS OLVIDAR! Y aquí está de nuevo, para quienes no lo hayan visto. No creas que por cerrar los ojos la realidad mejora.

























