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martes, 29 de junio de 2021

Acompañante

La tarde en que empezó el verano,  un colibrí llegó hasta la banca donde yo estaba sentada y se posó justo enseguida de mí. La emoción de alegría que me hizo sentir en esos segundos, me durará por mucho tiempo. Pues nunca había logrado estar tan cerca de uno y menos que él solito llegara a mí. Fue un privilegio, con gran significado personal. 

Obvio, ni video, ni foto... pero era como este.

martes, 12 de mayo de 2020

sábado, 4 de abril de 2020

Asombro

Como en los antiguos tiempos, hoy vive la naturaleza.

Aves de todas las variedades, plagan los árboles, revolotean y cantan a toda dicha: libertad, libertaaad.

Los árboles,  con las hojas más grandes y perfectamente bien dibujadas,  crecidas sin prisa, ni miedo, planean tranquilos, sin tener que estar una primavera más, a la defensiva, su producción más perfecta  y generosa de frutos.

Cuentan que ya están bajando a las ciudades, a sus anchas, los animales salvajes. Woow!

Dichosa, majestuosa, portentosa, vive la naturaleza, a salvo de su depredador, ¡por fin, al fin! castigado por su despiadada y violenta personalidad.

Cuánto asombro, al ver hoy con esta claridad, lo mucho que estorbamos, menoscabamos, dañamos y matamos a la vida, estando en libertad.

Ojalá, ojalá, despierte la conciencia en la humanidad, hoy en su más que merecida cárcel.

Ojalá, ojalá y si acaso renace, se mantenga en el respeto, el agradecimiento, la fe. Por su bien. Solo por su bien... Pues está comprobado que la vida seguirá mucho mejor sin nosotros, si seguimos sumidos en la soberbia e ingrata estupidez de creernos más de lo que somos.




viernes, 5 de enero de 2018

Gemas voladoras

Únicas gemas vivas que pueden volar en las cuatro direcciones con sobrada pericia, velocidad y zumbido de helicóptero, que ahuyenta a sus depredadores.

Hábiles guías hacia la vida, de cualquier ser humano, aun estando depresivo, atolondrado, disperso o distraído.

Con una aparición instantánea, un colibrí afina el corazón humano y hechiza hasta al más indiferente. 

... Siempre han llegado a mí, cuando he necesitado de alegría y ánimo.

Jamás imaginé que quisieran visitar el desértico hábitat en que vivo hoy. Pues sin una sola flor a kilómetros a la redonda, tengo a una familia de esmeraldas con collares de rubíes, que aman el bebedero colgado de un alambre de tendedero en el patio, que detectaron en unos cuantos minutos de instalado, en el verano pasado y ahora están siempre muy pendientes de que contenga néctar de sol a sol. Y hasta reclaman los muy... ¡catadores! sobre su fecha de caducidad, sabor, densidad, contenido calórico y sanitización.

¿Cómo cabe tanta hermosura capacidad e inteligencia en ellos?

Para mí son milagros vivientes, caprichos de hadas y ángeles, guiños de Dios.

Tienen un miedo y un defecto que les conozco:

Les horrorizan las avispas.

Y su canto parece un telégrafo achaquiento o un serruchar discontinuo o un grillo ronco. Lo que a ellos les tiene absolutamente sin cuidado, porque lo hacen a todo grito, desde la rama de árbol más alta y desnuda, misma donde duermen colgados en posición de murciélagos, barriga a la luna, cuando el clima está  bajo cero (estado torpor en que entran) para sobrevivir la dureza inviernal.  Emigran en caso necesario y eso me tranquiliza. Atraviesan todo el Golfo de México en un solo día.

* Gracias, Fiaris, por recordarme con aquella entrada tuya de estas aves maravillosas, que tú tienes en tu hermoso jardín.

* Entrada sin foto, porque todavía no domino mi emoción cuando los tengo a centímetros.  Pues esos bichos ya vuelan muy cerquita de mí.

"Cría colibríes... y te fascinarán a diario."