Traductor :

Mostrando las entradas con la etiqueta Infantil. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Infantil. Mostrar todas las entradas

jueves, 16 de abril de 2026

El viento cotilla

Hay ocasiones en que la naturaleza tiene la ocurrencia de romper reglas divinas y alguien se sale del protocolo establecido. Estás vez fue el viento.

Me cuenta que últimamente Dios anda muy malhumorado. Se ha estado decepcionando de que el hombre sigue sin aprender a ser. 

Es muy cotilla y me ha dicho que lo del tiempo es una farsa, que no es verdad que cada año es un nuevo año. Puro teatro. 

Dice que es el mismo año de siempre, desde el principio de la creación, que solo le dan "una manita de gato" al mismo año cada vez y ya, como si fuera nuevo, nos presentan al mismo. 

También me ha dicho que la luna (para que tomen las medidas preventivas pertinentes sus fans, como Paula y Tracy) que no es lo que creen, que es un simple foco. Y que ya van a instalar una nueva luna de luz led. 

Del sol también me ha dicho cosas, pero ahí lo dejo por ahora, pues me hizo prometerle que no divulgaría nada. Y ya ven, como él tampoco yo me aguanté. 

El chisme (acá cotilleo no se dice) es algo que con solo saber que no debes contar algo y ahí vas, a contarlo y con la consigna de "no le cuentes a nadie" y en pocas horas, toda la comarca está enterada. 

viernes, 20 de marzo de 2026

Duermevela

Los perros aúllan. 
Al fondo de la escena,
unos búhos
ululando están:
¡Uh, uh, uh!
El gato 
detiene su maullar
para investigar
sin ser descubierto
qué cosa fue 
lo que la luna 
escondió
entre las nubes,
sospecha que tal vez
haya sido 
alguna evidencia
de que alguien más
no puede dormir. 
¡Aum! 
¿Quién podrá ser?


*Feliz fin de semana

martes, 27 de mayo de 2025

Aquel caracol

Aquel caracol
que va por el sol
y en cada ramita 
lleva una flor

Que viva la vida
que viva el amor
viva la gracia
de aquel caracol. 

*¿Recuerdan ese poema infantil? 
Creo que era el primero que nos enseñaban en el círculo infantil. 

No sé de quién es.
Parece que hay otro poema al caracol de Rubén Darío. Si alguien se lo sabe... Pues tráigalo plis.

Pasan de las 12:00, hay que ir a mimir y no tengo ganas de buscarlo. 

Como les comenté, a escribir de estrellitas y caracolas, antes que de temas polémicos y escabrosos. 😂

Ah, les debo las estrellas y las caracolas. Tal vez la próxima.

¡Besitos de anís!
 
*Haces mucha falta Jubi Emilio, nuestro maño amigo, ya hace un año que nos dejaste. Tanto que reímos juntos y discutimos alguna vez y te mandé aquel video de los colibríes que venían a mi patio, porque no me creías.  

Un abrazo hasta donde estés. No te olvides de leer mis entradas. Quise dejarte un comentario en tu blog, pero cerraron la posibilidad de comentarte. Mañana te canto alguna jota, de Chihuahua hasta Aragón y al Pirineo, donde ya andarías veraneando de seguro. Pero bueno, tiene que llegar hasta el cielo. Es más y la bailo también. No me sé ninguna, pero la tecnología me dirá cómo. Más bien solo la bailo, porque canto muy mal. 

Sara O. 

martes, 17 de diciembre de 2024

En las alturas

Siempre que necesito reacomodar mi interior, voy al encuentro de la niña que fui (de preferencia en alguna parte alta de la ciudad) y, ella se encarga de regresarme la fuerza y las ilusiones. Tiene confianza en que no puedo defraudarla.

Bajo de allí renovada a enfrentar lo que se presente... por ella, por ella. Y luego vuelvo a ser.



A veces le ayuda su amigo imaginario. No conocen imposibles. 

sábado, 30 de noviembre de 2024

Otro cuaderno

Se está acabando el 2024 y mi cuaderno (blog) se quedará con muchas hojas en blanco. Ya por más que me apure, será imposible que las use. :))

Y aquí no es válido utilizarlas en el siguiente ciclo, como en la escuela, cuando lo permitían los maestros conscientes de la economía de las familias y lo que batallaban algunas para solventar cada nuevo ciclo, lo de inicio de clases de varios hijos. 

Pero casi todos los profes pedían material de más para sus asignaturas y cuadernos nuevos. No eran muy respetuosos del medio ambiente y la tala de árboles. Hoy no sé ni siquiera si los estudiantes usen cuadernos de papel. 

Bueno... ¡Que ya se acaba otro año! Y se me ha ido como agua. 

Bye!

jueves, 28 de noviembre de 2024

De gatos

Los gatos cada noche, escalan hacia la oscuridad, a través de caminos secretos y viven en sitios que ellos han construido, desde cuando empezó a latir el mundo.  

A esos lugares, más arriba que las nubes y en lo más negro de la profundidad de la noche; solo ellos, algunas estrellas y luceros de luz tenue y ciertas aves discretas, pueden entrar, con "santo y seña". Amigos de probada confiabilidad, para que nadie más entre a sus refugios y así, poder conservarlos. 

Cuando amanece, los gatos regresan y deambulan o descansan en lo alto de algún árbol, en algún rincón o recodo. Incluso hay los que tienen casa y familia que los atiende de todas, todas, como si lo necesitaran. 

De día, hacen creer que sus ojos y agilidad única, son por suerte de bonitos y no por lo indispensables que son para esa otra vida que llevan, donde todo se permiten, sin dar explicaciones a nadie. 

sábado, 14 de enero de 2023

El aburrido

Estaba un poema, aburrido, aburrido, cuando llegó un ventarrón. 

Una alondra, lo asió del brazo de una letra y lo llevó al nido de sus parientes, donde con amor lo cuidaron  intensivamente.

El poema ya aliviado, nunca más volvió a aburrirse, porque en esa otra oportunidad de existir y en correspondencia a sus rescatadores,  no regresó al papel.

Ahora deposita sus versos, en las hojas de su árbol casa, en otros árboles más, en las flores, la maleza, sobre algunas nubes chaparras, en pedazos de cielo, en las esporas y el polen, para que los pajaros e insectos, perros y gatos, difundan a su modo, el significado de sus versos. 

El aburrido poema, antes de solo letras, en esencia, en savia, en imagen, en caricia, en canción se convirtió, alegrando a todo aquel que se detenga tan solo un instante y, sentir. 


viernes, 25 de noviembre de 2022

Realidad/es

Imagina muy bonito
porque esa es la realidad.
La realidad a partir de ti. 
No hay una realidad pareja
para todos,
cada quien tenemos la nuestra
y a partir de cada quien, esa es.

Imagina una realidad fantástica,
muy única de bondadosa
envuélvela en celofán
y ponle un gran moño de amor.

Luego lánzala muy fuerte
para que vuele demasiado alto y llegue hasta las manos de alguien
que no tenga realidad,
porque la perdió, 
porque se la arrebataron
o porque todavía no sepa
qué cosa es la realidad. 

Un niño (quizá y ojalá)
a quien tu realidad
le sostenga la vida. 


lunes, 6 de septiembre de 2021

Nieto y abuelo en la zanja

Nieto: ¿Qué más hacían en tus tiempos abuelo,  además de jugar a esos juegos tan...  tan... de correr y brincar y eso?

Abuelo: Teníamos deberes en la casa, ayudábamos. 

Nieto: ¡Pobres! ¿No tenían robot?

Abuelo:  No teníamos. Leíamos. Siempre leíamos. A veces en voz alta, para analizar y comentar con quienes nos reuníamos, amigos, hermanos. 

Nieto: Yo tengo una aplicación que hace todo eso y solo reenvío el resumen a la profa, sin tener que leerlo, ni juntarme con nadie. 

Abuelo: Nosotros leíamos por gusto, por aprender, por imaginar, por soñar. No solo por la escuela.  

Nieto: ¡Qué pesado sería, abuelo!

Abuelo: Escuchábamos música, nos aprendíamos las canciones que nos gustaban. Traducíamos las que estaban en otros idiomas. Bailábamos. 

Nieto: Yo tengo traductor simultáneo. 

Abuelo: Leíamos para ampliar nuesta cultura, para mejorar nuestra redacción, ortografía... Para...

Nieto: Pobres... No tenían autoredactor y corrector automático. Aquí dictas un tema y en segundos te hace un poema como lo pidas. Libros, los que quieras y los puedes vender en mil plataformas. 

Abuelo: También charlábamos, bromeábamos, reíamos, convivíamos siempre. 

Nieto: ¿Quéee? ¡Qué desperdicio de vida, qué riesgoso y qué asco, abuelo! ¡Todos juntos! ¡¿sin mascarillas, ni vacunas, sin desinfectarse?! Debió ser terrible... Y... Parece que... no tenían nada más qué hacer en tu antigüedad. ¿Tan rudimentarios?

Con eso cierra la conversación, el chico, sin mover jamás su atención del teléfono inteligente, en el que persigue y aniquila dragones y extragalácticos, por premios en criptomonedas, que gasta en bonos para viajes o artículos accesorios cibernéticos. 

El abuelo escapa al jardín, para esconder unas lágrimas detrás de unos lirios. Luego, va y desconecta el wifi desde el exterior... 

2 minutos después...

Nieto: ¡A-b-u-e-l-ooooo! Me prestas tu celular, que el mío se gastó los datos. Se cayó el Wifi. Repórtalo urgente.   

Abuelo: (Fingiendo consternación) No, cariño... Mi celular se descompuso y lo deseché.  Y no tendremos Internet,  porque no lo pagué y suspendieron. 

Nieto: Nooo, no puede ser. Es una desgracia. Estamos en el año cero. Háblale a mi mamá que venga de inmediato por mí. O a papá que venga ¡ya! Enrojecido de ira y con los puños cerrados, el cuerpo rígido y todo lo que le pasa a quien está por colapsar. 

Abuelo: Imposible, amor... Sabes bien que regresarán por ti en 15 días y... no tendremos Internet. Lo siento. 

Nieto: Y ¿cómo vamos a sobrevivir hasta entonces? (llorando a gritos).

Abuelo: podrías ayudarme en el jardín o a dar mantenimiento a la casa. Hay mucho qué hacer.

Nieto: ¡Qué infierno eres! Malo... Malo...  Eres un maldito. Te odiooooo.

El abuelo lo contiene con fuerza, cuando se le acerco el chico a golpearlo. Quedaron tirados en el pasto abrazados, hasta que salieron las estrellas, que fue cuando el chico recuperó la consciencia.  

Abuelo: ¿Quieres que observemos estrellas?

Nieto: ¿Para qué, abuelo... Para qué serviría esa tontería?...


*Ejemplo de "Quien te quiera te hará llorar" de la entrada anterior. 

sábado, 17 de julio de 2021

Lo decidí

Siempre he sido utópica, porque he sostenido que entre diferentes, se puede hacer un gran equipo, para comernos al mundo como un pastel de cumpleaños. 

Siempre he sido ilusa, porque a pesar de todo, sigo creyendo en lograrlo. 

Pero esos dos grandes defectos, me hacen insistir una y otra vez, con la misma ilusión, como si no supiera que no se puede. 

Porque creer que se puede, me hace feliz y no me frustro por cada anterior intento fallido. En una de esas, como quien dice "a las cansadas" y pega la posibilidad. 

Sí, sé que es infantil. Espero nunca voy a permitirme envejecer, sin importar los años que sume, con todo y las evidencias que el espejo va almacenando tan esmeradamente.  

Es más... Sostengo que no voy a envejecer*, lo he decidido desde que estaba joven.  

*obviamente, del espíritu.  

viernes, 25 de junio de 2021

Inesperado

 


La felicidad está, 
no llega, no se va.
Es como un niño en feria
con la libertad absoluta
de ser el mejor
en su columpio,
resbaladero o carrusel.

Que cuando cae,
se soba o pide ayuda
o llora a gritos 
si es intenso el dolor.

Pero en la siguiente
feria vuelve a ser
el más campeón,
sin ningún miedo,
ni desconfianza,
ni rencor.

La felicidad siempre está,
es independiente 
de la alegría
y de la tristeza,
no es un hecho
inesperado,
ni la risa constante,
ni la fiesta, 
ni la compañía.
Simplemente está dentro
de cada ser
agradecido de vivir
y conforme con como es.


jueves, 27 de mayo de 2021

Niño

La risa de un niño
golpeó un envase olvidado
transparente y sin etiqueta 
que al hacerse añicos
liberó una colección
de fortalezas
que flotan en el mundo.

Ahora ríe a carcajadas
al ver que su travesura
impulsa su columpio
más y más alto
donde nace el amor.  

sábado, 13 de junio de 2020

Más infantil que qué


Tropezó el niño, con sus brazos llenos de juguetes. Obviamente,  no los iba a soltar por detenerse.

Por eso, su corazón se volcó y al rodar, se le abrió su tapadera, dispersando todo su contenido.

Rodaron, brincaron, volaron todos los cariños y amores de ese niño, por el mundo entero, hasta tocar e iluminar las vidas de las personas más sensibles,  que por cierto ya estaban de manos caídas y esperanzas esfumadas.

Pronto se reincorporó el niño con sus manos y corazón bien llenos, aunque una basurita en los ojos, le hizo derramar unas cuantas  lágrimas, que fueron vida para aquellos otros que sufrían.

La magia de la vida así funciona. Un masmenos en cadena.
Un bajaysube, subeybaja.
Un correquetealcanzo.
Pero nunca sueltes tus juguetes. Luego qué te podría ayudar a levantarte.

domingo, 26 de enero de 2020

Mi gallo, fin de la historia

(...Viene de 3 anteriores)

Casi al anochecer, llegó un niño, de entre 11 a 13 años, recién bañado, muy perfumado, impecable y propio.

- Buenas tardes, soy César, me dijo mi tío que tiene un gallo.

- ¿Tú? Yo pensé que vendría...

- Alguien mayor... No,  yo crîo gallinas, señora y me hace mucha falta un gallo. Démelo a mí, por favor, por lo que más quiera en este mundo. Lo voy a cuidar muy bien. Confíe en mí. Dónde está.

Por sus ruegos, pensaría que había otros candidatos a dueño.

- Claro, claro. Será tuyo. Vamos a buscarlo, por aquí anda, a ver cómo lo atrapas, está muy arisco, se ha llevado varios sustos.  Si lo ofrecí... a un señor que vive por... Quedó de mandar a sus hijos mañana por él.

- No, señora, con él no es conveniente. Se le escapará. No cuida a sus animales. En cambio yo... Le aseguro que lo cuidaré como nadie.

- Además, en una granja que está... (Continué, ya saben, probándolo).

- Nooo, por nada, allí ni lo piense, esos son galleros. Lo harán pelear y si no tiene suerte...

Pense: Es el dueño que necesita Diógenes. Para esto, yo ya sabía el nombre del gallo.

Buscamos por todas partes y nada de gallo. Al fin, después de mucho, me dijo muy bajito y gustoso:

- Ya lo vi, ya lo vi, allá está... arriba, mírelo....  Aaah, es muy  hermoooso y fino. Uh... Es increíble, señora,  se lo voy a agradecer siempre.

El gallo estaba arriba de un árbol, ya con su pijama puesta y terminando de rezar a su ángel de la guarda, casi por dormirse.

El niño subió, pero el gallo voló hacia los columpios, luego a la parte superior de un resbaladero.

Entonces planeó: - Yo subo los escalones muy despacio, para que no me sienta, pero si vuela, usted lo atrapa desde acá. Llego rápido y entre los dos ¿de acuerdo?

- Sí... muy bien, fácil. Así le hacemos. Yo lo atrapo por acá ¿Cómo? Sí, yo puedo. Muy fuerte lo agarro y listo...

Pero el animalazo, sacó de no supe dónde, unas alas tamaño de halcón y me sobrevoló, que ni en sueños, le hubiera alcanzado a tocar una sola pluma.

A partir de allí. A correr calle arriba, calle abajo, alrededor, porque está en círculo. Más corriendo el niño y más gritando y estorbando, yo, que poder empatar las velocidades de ellos.

El gallo, se nos(me) escapaba por el piso, por el aire, en nuestras(mis) narices, entre nuestras(mis) piernas, de árbol en árbol, de casa en casa. Y cuando ya lo perderíamos en el hocico de un perro que lo esperaba detrás de su barandal... el niño se lanzó como jugador de fut americano y logró aferrarlo de la cola. Dejando al perro, furioso y a mí brincando y aplaudiendo.

Con enorme sonrisa, muy triunfante, mi niño campeón, vino a mí con su gallo, el cual ni pío le dijo, siendo que a mí me decía y gritaba de todo, en días pasados.

César lo acarició y le habló con tanta suavidad, que Diógenes fue desacelerando su corazón, hasta tranquilizarse y nosotros también. Celebré su osadía y me respondió con tremendo estilo:

- Como si hubiera tenido que pelearme cuerpo a cuerpo con el perro, por salvarlo.

El niño, me agradeció y me bendijo muchas veces, me besó las manos. Nunca nadie me había agradecido así algo.  Luego, se disculpó por retirarse tan pronto, "porque todavía iba a ordeñar." Su rancho, está muy lejos de mi casa.

Me contó que él mantiene a su madre y a sus hermanos. Un niño hecho hombre, encantador y muy formal, al que vi alejarse derrochando felicidad, con su gallo giro, dormido en sus brazos. Un momento glorioso.

miércoles, 8 de enero de 2020

La alcancía infantil

La infancia, es una especie de alcancía, en la que se ahorra gran parte de las emociones positivas, de las que echaremos mano en la adultez, para afrontar los problemas. Allí se fija la autoestima y la inteligencia emocional de la manera más natural.

Por eso es tan importante prodigar y demostrar todo el amor a los hijos, de pequeños. Ellos recordarán los besos, los cuentos, los juegos, los abrazos... Nunca el coche del año, ni la residencia.

Tristemente, hoy existen parejas más enfocadas a buscar lo material, que en demostrarles su amor. Y también los niños que no reciben estímulos positivos.

Y a propósito de esto y de mi entrada anterior, les comparto estos versos que me encantan, del poeta Yehuda Amihal:

"Mi madre me cocinó el mundo entero de dulces pasteles.
Mi amada rellenó mi ventana con pasas de estrellas.
Y la nostalgia está encerrada en mí, cual burbujas de aire a un pan."

miércoles, 31 de octubre de 2018

De chiripa

Bomani llegó malhumorado y cansado, porque no pudo cazar nada.

Miel, su esposa, lo esperaba con los niños acicalados, con sus deberes realizados y sobre todo, hambrientos; en torno a la fogata, donde cada noche preparaban la cena con lo que él traía a la caverna. (Corrían los dosmiles a. C.)

Miel, con su templanza tan característica, fue por algunos bombones, que siempre procuraba tener... los ensartó por primera vez en ramas puntiagudas y mantuvo a los niños más que fascinados, asando y comiendo bombones, en lugar de la caza.

Luego motivó a Bomani, a que les platicara las vicisitudes de la cacería.

Él se fue serenando conforme hablaba, incluso se entusiasmó a tal grado, con las reacciones positivas de toda su familia, que siguió y siguió, recordando y fantaseando.

Fue la feliz noche en que se inventó el cuento...  ¡y los bombones asados!


*Por si alguien no lo sabía.

jueves, 29 de marzo de 2018

Enseñando monedas

Con niños de primer grado, la profesora cuando está  enseñando monedas y billetes...

Saca un billete de 20 pesos y pregunta a los niños si han visto al personaje en otra parte, que si saben quién es.


- ¡Sí!, ¡Mi mamá tiene un cuadro de él en la casa! Está con la Virgen de Guadalupe... un poco más joven, dice un niño muy contundente y contento de saber.

... Extrañada la maestra de que haya quien tenga la imagen del personaje histórico Benito Juárez, en pared de su casa, le pregunta a la mamá, si es verdad.

- ¿Que qué? No. Lo que tenemos es una imagen de San Juan Diego con la Virgen.


martes, 27 de marzo de 2018

Estela

- ¿Qué ven tan entretenidos? Les pregunto a unos niños vecinos que estaban acostados en el parque, por donde pasé.

- A un ángel que anda esquiando. ¿Allá...  lo ve?

- No es un ángel esquiando, es la estela de un avión.

- Me ignoran y siguen viendo el cielo y al retirarme:

- No me gusta la vieja...

- ¿Por?

- Por verdadera.  Sí es un ángel, ¿verdad? ¿Qué Estela? Ninguna Estela conocemos.

- No, ninguna. No le hagas caso. Los viejos dicen muchas verdades que no.

* Tienen razón... debí ver lo que ellos veían.


martes, 17 de octubre de 2017

Palomitas de maíz


¡Plof, plof...
qué ricas son!
Muy larga 
es su historia, 
desde hace miles,
miles de años
y su lista de nombres, 
según la región. 

A mí
con mantequilla,
chocolate 
o caramelo,
con chile
o queso chédar.

También solitas 
con poquita sal,
pero contigo,
más a todo dar.

Palomitas
de mi corazón. 
Plof, plof,
¡Qué ricas son!

martes, 23 de mayo de 2017

Bendita generación

Pertenezco a una bendita generación, que de niños salvábamos pájaros caídos del nido, hacíamos trampas para gatos feroces, curábamos perros sin dueño y regábamos jardines.

Jardines donde en las noches en familia, como siempre eran las noches, mirábamos al cielo. Y allí colgábamos anhelos en las estrellitas más a la mano.

Una generación de guerreros inocentes, que íbamos al cine, a pie, en grupo con toda la pandilla del barrio o de la mano de mamá y papá... y que en los intermedios, mejor que ir a la dulcería,  jugábamos a correr, rodar o a las luchas por la alfombra de toda la sala. Al frente siempre los más valientes, fuertes y diestros. Pero entre todos, socorríamos al que saliera lastimado.

Esa generación de valientes, que aún con calcetas y pantaloncillos (ellos) y vestidos (ellas) queríamos cambiar lo que estaba mal en el mundo. Después logramos "igualarnos" con ellos, a través de los jeans.

Una generación de valientes revolucionarios, rebeldes que marchamos, protestamos y gritamos, manifestándonos contra injusticias, desigualdades y desequilibrios, seguros de la fuerza de la unidad.

Pero... no pudimos, no fuimos más fuertes que el mal. Y ahora vamos a bordo de barquitos de papel en la mar de incomprensión por la bendita generación actual.

Pertenezco a una generación "emparedado", más maldita que bendita, contenidos por los de antes de nosotros con brutal represión y por los de después de nosotros, con brutal indiferencia. Y solo los sin remedio,  seguimos inconformes y dispuestos, aunque nadie nos perciba.