Traductor :

Mostrando las entradas con la etiqueta Literatura. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Literatura. Mostrar todas las entradas

domingo, 16 de agosto de 2026

Cuaderno azul

En un cuaderno azul, con bolígrafo bic, escribía literatura de "muy altos vuelos". Allí liberaba sin ninguna limitación, su creatividad. Encontró gran placer en la escritura. 

El cuaderno azul, guardaba con celo todas las historias de su fecunda imaginación. A veces un poema, un cuento, una reflexión, en fin, un poco de todo. 

Escribía siempre. Leía y releía, mucho más. A los grandes escritores, los estudiaba, buscando aprender de sus formas, de sus trucos y mañas retorcidas de decir. 

Hasta que se le ocurrió abrir un blog de blogger... 

Ciao asiduas lecturas, 

Bye creatividad, 

Aurevoir originalidad,

Adiós todo lo bueno que contenía el cuaderno azul, hoy abandonado, empolvado y muy desdichado. 

martes, 23 de mayo de 2023

Sueño vivo


Soñé que estaba con mi escritor predilecto, planeando un emprendimiento en sociedad. "Será ganar mucho por estar jugando, tú verás", me decía con una seguridad tan genuina, mientras seguía explicándome los pormenores, que nos llevarían al éxito del negocio. 

Pensé en el sueño, que había valido la pena no haber recordado durante muchos días anteriores, lo que había estado soñado... Era porque este sueño se estaba cocinando a fuego muy lento.

Me sentí feliz, al saber la gran confianza que tiene en mí, como para venir a decirme lo necesaria que le soy para este asunto. El hecho de que me escogiera entre tantos millones de admiradores que tiene, me hizo sentir muy afortunada. Más que todo porque vino a visitarme, desde el mundo en que todo lo bueno es posible, muy lejos de codicias y violencias del mundillo de acá. 

lunes, 17 de abril de 2023

Golondrina

 


"Una golondrina sola, no hace verano".

¿A quién, cómo y para qué dijo está frase supuestamente El Quijote? 

Significado y aplicaciones actuales. 

¿Usan ustedes esta frase? 

A ver mis ilustrados amigos... Espero sus aportaciones. 


miércoles, 24 de julio de 2019

Explota el editor

Invadido de libros sin posibilidad de venta y con gran deseo de descubrir un buen texto; el editor, abre al azar, un nuevo archivo, dentro de los miles que le han enviado, para dictamen y publicación.

Abre otro y otro y otro...  anochece y él sigue buscando, entre la fila de prospectos; hasta que sus pensamientos le estallan:

¡Nada!... el mismo libro, las mismas situaciones, los mismos temas, pero dichos de manera más árida, famélica, raquítica, cruel o procaz. No leen... o si leen, no saben cómo leer, que es igual o peor que no leer y son "escritores".

Lo sé, porque destrozan el idioma, no tienen vocabulario y el colmo,  pésima ortografía... Inexistente.

No han vivido y hablan de sus cuitas insulsas, con una vanidad y autocomplacencia que enferma. Héroes de sí mismos, sin defectos.

Cero estilo y estructura,  sin malicia...  que uno adivina el desarrollo y el final desde la portada. Errores imperdonables, transgresiones forzadas, ridículas y burdas, por pretender ser muy originales, cuando carecen de los  elementos y recursos básicos...

Otros, con cierta belleza literaria, pero cero contenido... Y una soooberbiaaa que no aceptan una mínima sugerencia. O, lo más común, el plagio vil... por toneladas.

¿Qué les pasó? ¿Dónde quedaron los escritores? ¿Y los lectores? Increíble... Hay más calidad en blogs :), que regalan sus trabajos, es injusto.

Yo no publicaré basura y tampoco voy a optar por cobrarles, como están haciendo los demás editores. Mercaderes descarados de la vanidad de la secta de iletrados. ¡No, yo no!.

En su casa, antes de dormir, relee cualquier capítulo de sus libros predilectos, de épocas pasadas y muy anteriores... de siglos atrás, donde invariablemente encuentra algo bello, nuevo y muy sorprendente. Única vía de  desintoxicación del "naderío" de su jornada.
. . .
"La aguja en el pajar", dice dormido, el que fuera prolífico editor, ahora en quiebra.

domingo, 16 de octubre de 2016

El artista

Un pintor, un paisajista... lleva semanas contemplativo. Se desplaza, se mueve, camina. Contrariado regresa a su estudio y llora ante su lienzo en blanco. Se niega a plasmar mundos diminutos, desteñidos o en blanco y negro. Su paleta y sus envases, se van secando a base de suspiros.

Un poeta, recorre calles y más calles,  encuentra basura para tropezar, basura que se arrastra, basura que vuela, basura que suena, basura que le cierra los ojos, basura que se inhala. Basura para llevar en practipaquete, con refresco y papas incluidos y cupones para canjear después.

Sus musas se escurren por una alcantarilla, repletas de agua chocolatosa, donde danzan las moscas con los gusanos. Regresa navegando en su propio llanto.

Y así... el músico, la bailarina, el escultor, el cineasta, el orfebre...

Ante el dilema de ser reales o los mentirosos o los retro, para encontrar belleza entre sus recuerdos enmohecidos.

sábado, 17 de septiembre de 2016

Malditos recursos

¡Agárrense poetas!
Que está noche
liquidaré a las estrellas...
Ya sé que solo tirando
fuertemente,
de una esquina del cielo,
—como cualquier mantel—
se caen todas y se hacen polvo [Ya lo sé-e.

Ni busquen a la luna... Ya los niños juegan fut con ella.

A los luceros, cometas, luciérnagas, pájaros, mariposas y flores,
joyas y pedrería,
ya los tengo secuestrados.

No les dejaré bichos de colores, ni fragancia,
ni jardín, ni río, ni mar,
ni montaña, ni cascada.
Adiós paisaje.
Olvídense de todo eso y,
desgranen
lo que piensan, lo que son,
lo que sienten o sintieron el día más grandioso y feliz
o cuando les destrozaron el alma,
cómo fue que odiaron,
a quién  y por qué...
Quiero saber todo.
Cómo aman, pero así,
solo con el corazón.
sin todos esos
malditos recursos,
que no me permiten
ver su esencia.

Háganlo,
bañados en lágrimas, sangrando, afónicos,
con el pecho reventándoles.
O, vestidos de carcajadas
y entusiasmo,
si les está yendo bien.

Y reír.
Y llorar.
Y vivir lo que los obligó
a escribirlo.
Y creer juntos,
lo humanos
que todavía podemos ser,
en este mundo tan...
sin madre.
...
                  * Y yo, además sin Él.


jueves, 5 de febrero de 2015

Si el escritor...

... no se siente capaz de dejarse morir de hambre, debe cambiar de oficio. La verdad del escritor no coincide con la verdad de quienes reparten el oro. No quiere decirse que el oro sea menos verdad que la palabra, y sí, tan solo, que la palabra de la verdad no se escribe con oro, sino con sangre (o con mierda de moribundo, o con leche de mujer, o con lágrimas).

La ley del escritor no tiene más que dos mandamientos: escribir y esperar. El cómplice del escritor es el tiempo, y el tiempo es el implacable gorgojo que corroe y hunde la sociedad que atenaza al escritor. Nada importa nada, fuera de la verdad de cada cual. Y todavía menos que nada, debe importar la máscara de la verdad (aun la máscara de la verdad de cada cual).

El escritor es bestia de aguantes insospechados, animal de resistencia sin fin, capaz de dejarse la vida -y la reputación, y los amigos, y la familia, y demás confortables zarandajas- a cambio de un fajo de cuartillas en las que pueda adivinarse su minúscula verdad (que, a veces, coincide con la minúscula y absoluta libertad exigible al hombre).

Al escritor nada, ni siquiera la literatura le importa... El escritor nada pide porque nada -ni aun voz ni pluma- necesita, le basta con la memoria. Amordazado y maniatado el escritor sigue siendo escritor. Y muerto, también; que su voz resuena por el último confín del desierto...



Parte de su  nota a la cuarta edición del libro:
"La Colmena"
Ed. Bruguera
Camilo José Celá
1916-2002,
Premio Nobel de Literatura 1989
Premio Cervantes 1995
y una larga lista de premios más. 

sábado, 11 de octubre de 2014

Preciosa noticia



Esto me sucedió tan rápido, que igual debo contarlo antes de que se me olvide su secuencia. Me dirigía a realizar una gestión personal, en un día con nada peculiar que deba considerar, cuando al estar por ingresar al edificio al que iba, me encontré con un niño de grandes ojos, rostro expresivo y actitud tan afable que no pude pasar por alto. Sentí que me estaba esperando o que yo había ido a su encuentro, no sé bien.

-¡Vamos… entra!, me dijo. Lo obedecí y juntos cruzamos la puerta. En lo que fueran las oficinas a las que me dirigía, había una importante cantidad de imágenes y escenarios en color sepia, que me resultaban tan familiares, como sucede con los sueños y los recuerdos. 

Rompiendo mi desconcierto, me dijo: Soy Pablo… y ¡Ya tengo 10 años! Su naturalidad y soltura, aunados al orgullo de su edad, me enternecieron y, le respondí: ¡Ah! Entonces ¡Ya eres muy grande! 

-¡Sí!, y suspiró reafirmándose. 

-¿A dónde me llevas?

-¡Espera, mujer, no seas tan ansiosa! Cierra los ojos, que tengo que lograr que abras tu imaginación. Seguidamente recitó unos versos (como a manera de abracadabra), tan rápido que no alcancé a entenderlos, además su acento era muy diferente al mío.

-¡Ya puedes abrirlos!  Estamos en Valencia y en mi infancia. 

Situados ante un imponente mar, que me embelesó. Su murmullo, esplendor y vaivén, junto con el cielo en todas sus apariencias, constituyeron el marco de los sueños, juegos, travesuras, miedos, alegrías, sorpresas, “pecados”, hurtos, amores, desafíos, llantos y sufrimientos de Pablo y sus amigos; compañeros y cómplices… unidos todos por el hilo de la esperanza de salir airosos de la mala acción que el destino les había fraguado con la polio, a los niños de España y el mundo entero entre 1950-1960. 

Enfermedad que si bien fue devastadora, no pudo impedirles a sus sobrevivientes que ejercieran su condición de niños como los demás o puede ser que hasta mejor, sobreponiéndose en muchas ocasiones al nefasto trato de personas faltas de sensibilidad, mientras por otra parte se aferraban con toda su fuerza a la vida, gracias a las instituciones, bajo la tutela de piadosas religiosas y personal profesional muy capacitado; pero también con toda la rigidez que implicaba someter a una disciplina, en la rutina extenuante del tratamiento rehabilitador; razón por la cual era necesario que permanecieran en sanatorios, lejos de su familia.

El bloguero y escritor José Vte. García Torrijos, acaba de lanzar al mercado su libro “Sueños de Escayola”,  su tercer libro y primera novela que desde el título estremece, y debe ser leído por la mayor cantidad de personas posible. 

Es conmovedor y trágico, pero también divertido, ingenioso y poético, con el estilo cálido, elocuente y elegante, que ya lo distinguen.

* * * *
¡Gracias, amigo! Por compartirnos la historia de todos esos niños. No dudo que tu libro sea el más importante paso que hayas dado sin muletas en tu vida. Porque creo que de esta manera te libraste al fin del sentido de ácida frialdad de los hierros, los tornillos y demás artilugios, junto con toda esa pandilla de niños que fueron tu familia durante el momento más difícil de su vida, quizá. Tiempo tan extenso, casi eterno –supongo-, que marcó positivamente tu ser para siempre, a través del sufrimiento, hasta forjarte como el hombre completísimo y extraordinario que eres. Y a la vez tan fácil de ser querido por quienes tenemos la dicha y el honor de conocerte, de tratarte y de seguirte. No sé si fuiste el Pablo de tu relato, pero sí sé quién eres en la vida real y la verdad es que eres ¡Un gran guerrero! 

¡Te felicito de todo corazón!, así como a las tres mujeres de tu familia, que son quienes te disfrutan a diario y a todo color y a las cuales respeto.

Deseo con toda la fuerza posible que esta historia pudiera ser llevada a la pantalla y que parte de sus fondos se destinaran a controlar el nuevo azote llamado “ébola”. Sería una manera de encontrarle un sentido a lo vivido por quienes se vieron afectados por la polio, desde muy temprana edad hasta la fecha, porque las secuelas son otra historia también, pero favorablemente se logró erradicar. Porfa, díganle al señor Almodóvar: que aquí hay mucho argumento a considerar (Se vale pedir).

Así que les pido encarecidamente la difusión del libro de nuestro querido amigo, a la venta en digital, por Amazon… ¡Cómprenlo también! Confío mucho en la capacidad de difusión y hermanamiento entre blogueros ¿y ustedes?