Traductor :

Mostrando las entradas con la etiqueta Discriminación. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Discriminación. Mostrar todas las entradas

domingo, 26 de julio de 2026

Muñeca (2

No hay que ser tan básicos, 
allí no terminó la historia
de la muñeca. 
Solemos creer que todo drama
culmina con un:
"colorín, colorado y el cuento
ha terminado". O, "Comieron
perdices y todos felices".

No, no tengamos
criterios contaminados
al estilo "mundo de Disney" 
(quien por cierto --información
al margen--, el señor 
Walt, de sonrisa angelical
y muy retorcida mente, 
durante añales influyó
muchísimo
en el sometimiento 
del sexo femenino, 
a través de las princesas
y príncipes azules 
(unos cabronazos, 
acostumbrados a 
pisotear a la mujer). 
--Cambio de tema y fuera. 

Al contrario, al humanizarse
la muñeca, fue cuando comenzó 
su complicación y su penar. 

En esa nueva vida, la lucha
ya no era cuerpo a cuerpo, 
con un solo contrincante. 
Ya no era que se la comieran 
de un jalón sin siquiera sentir.

Se trató del día a día,
de subsistir, con un sinfín
de obstáculos, 
Y peor aún, 
con un corazón limpio,
sensible, nuevo. 

Por primera vez
estuvo vulnerable, 
traicionada, 
derrotada 
e incomprendida. 
Sentada en un valle muy oscuro,
sola. Sin aparente salida. 

...
(Ni idea de si este culebrón
continuará... )

domingo, 7 de diciembre de 2025

Viejo

Viejo es lo que tiene muchos años, incluyendo a las personas. 

Tratar de disimular o endulzar una realidad con palabras suaves o eufemismos, no tiene razón de ser. 

Decir:  "De cierta edad", "entrado en años", "adulto mayor", "de la tercera edad", etc, etc, etc. No es más respetuoso que "viejo" y tampoco va a regresarnos la juventud el no decir la palabra exacta. 

Como en muchos tópicos sucede, se ha confundido la intención inicial, que fue fomentar el respeto hacia los viejos. Pero resulta que con las palabras más suaves segregan, maltratan y discriminan al viejo. 

El trato, la actitud hacia el viejo, es lo que debe marcar la diferencia, no como se le diga. "Viejo" con amor, ternura, amabilidad o naturalidad, suena estupendo y el viejo así lo siente también. 

Y los que somos viejos, más debemos preocuparnos por estar actualizados, sanos, funcionales, ágiles, para que mientras podamos, o sea, antes de la decrepitud o la demencia, si acaso nos sucede; incorporarnos en la vida diaria también en círculos de jóvenes, que son los que imperan, en vez de enojarnos con quien nos diga viejos, y nos vayamos a tomar nuestro té de las 11:00 con nuestras mentalidad obsoleta, el cuerpo tembloroso, con toda la fragilidad de la vejez encima, ah, pero sintiéndonos muy por encima de todos los jóvenes a los que ni siquiera tratamos de comprender (Cualquier semejanza con alguien, créame que no es intencional, jajaja). Creo que ahí te hablan, E. 

Si luce como viejo, camina como viejo, habla como viejo, piensa como viejo, reacciona como viejo... es viejo

Por eso, amigos de cualquier edad, ¡VIVAMOS! Completamente cada instante, que la juventud pasa muy rápido y al vivir bien cada etapa, al ser viejos y que alguien nos diga viejos, podamos pensar y sentir que sí, que somos viejos, sin que serlo nos ofenda. 

Lo que hay que cambiar es la mentalidad e incorporar a todas las personas, sin que su condición influya. Tratar bien a todos por igual. 

Lo mismo sucede con las personas con discapacidad. Pero eso es otro tema que merece su espacio completo. 

Abrazos, viejos y viejas, de parte de esta vieja que los quiere y admira... Y por supuesto, los respeta. 

miércoles, 25 de noviembre de 2020

Sororidad

Este video fue creado por dos incansables defensoras de causas justas, con motivo del "DÍA INTERNACIONAL POR LA ELIMINACIÓN DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES".


Significado de SORORIDAD: "Amistad o afecto entre mujeres. Relación de solidaridad entre mujeres, especialmente en la lucha por su empoderamiento."

Tomó siglos encontrar un término para definir la relación de solidaridad, fraternidad y hermanamiento entre mujeres.

 La RAE aceptó el término hasta 2018, que fue utilizado desde 1921 por Miguel de Unamuno, según diversas fuentes confiables. 

Sigue siendo una palabra poco utilizada y eso sería lo de menos, pues falta una intensa labor para que las mujeres dejemos de ser competencia, rivales y enemigas entre nosotras, para no tener que luchar contra los abusos del hombre. 

Sororidad debe ser nuestra forma de vida... 

sábado, 16 de mayo de 2020

La apología del bicho

*Ojo... Si no aceptas la crítica, no entres. Si todo lo tomas personal tampoco.

Confieso que sigo sin entender. Han bautizado a niños,  hay quienes piden que haya calles, monumentos, edificios con el nombre del bicho. No quieren enfermar de él y todo el día piensan en él. Están aferrados a él. No se sueltan de él.

Hay quienes quieren y prometen nunca olvidar la pandemia. Pero, como para qué les servirá recordarla, si el grueso de la población manifiesta un gran malestar por tener que estar en su casa con su gente. Cuando les debería dar gozo. O sea... ¿Quieren recordar para estar torturándose después también. No que viven en el ahora y aquí? Les digo que no entiendo.

Dijeran ustedes, es que no tienen qué comer, qué beber, qué fumar, ni medios para pagar renta, luz, agua, gas, electricidad, internet. Pero no. Tienen todo... y aún así, se sienten presos.

Pocos, muy pocos, son quienes teniendo todo lo necesario, dejan de nombrarlo o no piensan en él.
Quienes están haciendo algo de provecho o al menos algo agradable.

Lo que tienen es ocio, holgazanería, dejadez y aburrimiento. Enfermedades más criminales que el virus inducido, que están utilizando los poderosos para terminar de hacernos zombies. Todos, todos, quieren vacunarse ¡ya!!! con el miedo que sienten de abandonar sus insatisfechas vidas. Que yo sepa... A todos quienes conozco y
se han vacunado contra la gripe y la influenza, les ha ido pésimo.

Existe el virus... Claro. Ayer fallecieron 3 personas que conozco de esa enfermedad.

Igual que el año pasado murieron 2 millones y medio de influenza en el mundo, con todo y vacuna según la OMS. Pero como cuando la influenza empezó, nadie nos dijo: bañate a diario una o dos veces, lávate las manos en cuanto toques alguna superficie ajena a tus dominios, no salpiques saliva a la gente en la cara, mantén distancia.

Y lleva una disciplina en el comer, pensar,  hacer, sentir... La gente está como loca. Les urge salir. Huir de sí mismos, escapar en el ruido y la velocidad de su voz interior.  Ahogarse en los almacenes y los bares. Comprar, para mitigar sus incongruencias, para llenar su vacío ser.

Deberían haber agregado en las recomendaciones también disciplina en el decir, porque está infestado el mundo de las insatisfacciones por la incapacidad de convivir durante una temporada consigo mismos. Comprenderse. Y dejar de ser tan incongruentes. Porque no creen en el mañana. Viven en el ahora y aquí supuestamente, y están aterrados con lo que será después y dispuestos a recordarlo siempre. Muriendo de tristeza, sin estar enfermos, ni haber perdido familia en ello.

¿Qué pasa?... Repito, sigo sin entender. Y cuando les he preguntado, nadie me ha respondido algo profundo y de valor, ya no digamos para el mundo o su círculo inmediato por lo menos. Sino para sí mismos. Pero no abandonan el Yo necesito, yo quiero, yoyoyoyo... Puros deseos banales.

No ha habido una sola persona que me diga, seré mejor persona después de esto, más fuerte, más solidario, más condescendiente, más generoso, menos racista, menos prejuicioso, menos clasista, etc.

Bastante apología al bicho hay en los medios, como para dejarnos infectar los blogs. Que son los remansos de vida y paz y últimamente están supurando enfermedad. Y me extraña que enormes escritores, poetas, se hayan dejado arrastar por la ola.

Al enemigo se le mantiene alejado, ignorado, inexistente. Solo listos de prevenir sus ataques.

Apología... De la vida, de la alegría, del amor.  No de un bicho, del cual ni su nombre deberíamos pronunciar jamás. El tiempo y el espacio que podríamos asignarle, a llenarlo de esperanza y confianza.

domingo, 20 de agosto de 2017

Luchar por el amor

Mientras solo nos importe nuestro bienestar y sigamos segregando a los diferentes a nuestro grupo inmediato.
Mientras sigamos creyendo que nosotros somos los buenos, los que sentimos bien y creemos en lo correcto... aunque en los golpes de los "malos", reaccionemos con igual o mayor fuerza, odio, extremismo y radicalismo que ellos; esto del terror, las guerras y la exterminación, no tendrá fin.

No permitamos que nos hagan juzgar a los que finalmente perpetran la maldad. Ellos son casi como robots, instrumentos creados, inducidos, en campos militares que patrocinan y establecen las grandes potencias. Las mismas potencias que al día siguiente se declaran pacifistas, con su extraordinaria doble moral.

A un terrorista, esas potencias, lo mismo lo confeccionan de un niño mexicano, sirio, afgano, iraquí, hondureño, español, vietnamita, coreano, francés, estadounidense...  de cualquier parte donde haya un punto de inestabilidad, marginación, indiferencia, maltrato, desorden, hambre, desamor, injusticia.

¿Por qué juzgar sin piedad a quien se le ha deformado y distorsionado? Sin fijar mejor nuestra atención, en la mano que lo creó y le ha dado cuerda.

Podemos odiar, ¡es tan fácil! Pero nuestra grandeza y única posibilidad de permanencia, de vida, es por el amor, respetando por igual al que cree en lo que nosotros creemos, en algo diferente o en nada.  Ser tozudamente rebeldes para no permitir que nos insuflen odio.

Reafirmarnos en la empatía, solidaridad, conmiseración, con congruencia. Ser como decimos que somos. Empatar decir con hacer, si en verdad "nosotros" contamos con una estructura moral.

Todas estas palabras de hoy, porque es muy triste cualquier acto de terrorismo, pero es mucho más doloroso, desolador,  decepcionante y desalentador ver el odio que emana de los "buenos" en respuesta.  La gente que enarbola el amor incondicional y hoy desea aplicar el ojo por ojo, con la misma ceguera fanática de lo que supuestamente juzgan.

Si no actuamos en fomentar y proporcionar salud, nada será recuperable.  En esto, los que estamos en medios sociales públicos, tenemos una gran labor por cumplir, para frenar tanta ira y regresar al equilibrio necesario.


Logremos ser humanidad, pacíficamente.

miércoles, 8 de febrero de 2017

De la discriminación gringa


Cecy, una chica mexicana, de apellido alemán, con dominio del idioma inglés, adinerada, rubia, ojiazul, como la de la imagen, emigró a USA, abrió un negocio, obtuvo pronto su permiso de residencia y le va de maravilla en su sueño americano.

Cada vez que viene a México, invita a sus amigas a emigrar. Chicas como la siguente imagen, color cafecito, Marías, Lupitas, de apellidos
mexicanos, modestas y que no hablan bien inglés.

Ellas se niegan a emigrar, con una serie de razones, más la discriminación, que no desean sentir.


Y Cecy no comprende porqué dicen y creen que en USA hay discriminación hacia los mexicanos... si ella "jamás la ha sentido, ¡vaya!... Ni siquiera una mirada desprecio."
. . .
* Siguen y seguirán las deportaciones al por mayor de gente café.
Pero, ojo:
 No ignorar que cuando Obama, fueron cifras estratosféricas, la mayor cifra histórica.  No piensen sus fans que no.  

* Países del mundo se solidarizan con México, desde lo del muro blablabla ¡Qué lindo! Curioso, pero no increíble, Paraguay no.

¿Porqué no increíble?
Sencillo, porque Latinoamérica nunca ha logrado unirse. Motivos multifactoriales.
... Con unión, otra sería nuestra realidad.