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sábado, 18 de julio de 2026

Muñecas

Nació muñeca de azúcar
(-Sara, se dice de "fondant o glasé"
-Lo mismo da, que a dulce
sabe igual).

Sigamos...

Llegó un niño y se la comió. 

Luego, ella misma, 
nació de paja y en un día
de feria, un imprudente
la incendió con su pirotecnia
y desapareció por los aires. 

Después, de barro 
volvió a vivir,
llegó un tipo manotas, 
antes de que la cocieran
y, de un puñetazo 
la aplastó. 
(El muy puñetero)

Como dijera Lavoisier,
"La materia, ni se crea,
ni se destruye, solo
se transforma"...

Aunque parezca fantasía,
hecha mujer, 
la misma muñeca, 
reconfigurada 
es la que te lo cuenta hoy. 

¡Creer o no creer!

domingo, 16 de marzo de 2025

Desconocida

 



Controla, 
controla, 
controla, 
todas las emociones, 
todas las reacciones.
Esto es un asalto al
pensamiento. 
Imprevistos e imprevistos 
cada vez más 
frecuentemente.

Y atacan
y lastiman
y asaltan. 
Matan la seguridad
y desechan la autoestima
hasta del más seguro
y paciente.

Maraña de sinrazones
Nada al gusto
o a la medida
de las necesidades 
de las personas
todavía pensantes 
y sintientes, 
como me considero yo. 

La lógica, el sentido común, lo práctico, lo útil, lo amable, lo flexible, lo accesible, lo factible, lo rápido ¡Ya no existe!

"Pague y luego alega"
"cumpla y luego demanda"
"obedezca y no discuta"
"acepte y cállese"
"no hay excepción"
"no entiendo que es lo que quiere"
"no hay"
"no se puede"
"no existe"
"venga después"
"por qué no vino antes"
"debió fijarse cuando pactó"
"no se altere" 
"no me grite"
"regrese en 45 días"
"tome su turno"
"sin cita no puedo atenderlo"
"allá está la fila"

Soy una desconocida, 
inestable y desequilibrada, 
cada vez que debo 
resolver cualquier asunto
de lo más común e
insignificante, 
que antes con una llamada
telefónica arreglaba
en un instante
o con un breve acudir
a cualquier oficina. 

Me estrello con un mundo
de inoperancia
que no comprendo 
y me tensiono
y me bloqueo 
y me cuesta mucho
recuperarme
porque logran 
que me sienta estúpida,
imbécil, analfabeta, incapaz,
aunque no lo sea. 

martes, 4 de febrero de 2025

Hecho en México

 


Yo soy hecha en México. 

Mexicanos en el exterior: 

Aquí está el hogar y más de 120 millones de mexicanos dispuestos a acogerlos, si deciden regresar.  Y con ustedes, si deciden permanecer. 

Por nada acepten que sigan atentando contra su dignidad e integridad. 

¡No permitan que Trump, ni nadie más sigan humillándolos!

Me declaro absolutamente a su favor, hermanos. Mi solidaridad total. 


lunes, 23 de septiembre de 2024

Trueque

El intercambio 
entre esa niña
y el árbol, 
es amor en estado puro. 
Más poema
que un buen poema. 


miércoles, 18 de marzo de 2020

No es lo mismo...

No es lo mismo el corona virus, que el virus de la corona. O sea... Los abusos de la corona.

No es lo mismo, aislamiento por salud pública, que confinamiento por terrorismo de gobierno.

No es lo mismo estado de emergencia, que estado de sitio militarizado.

Jo!!!

¿Miedo al virus? ¡No! Miedo al sistema.

miércoles, 22 de enero de 2020

Mi gallo, continuación 2a. parte

(...Viene del anterior)

Los "fascinantes" niños, los perros, los gatos, los vecinos corredores de la fórmula 1, los que vagan, juntaron muchísimos peligros para un solo gallo, el que por más serena que lograra llegar a él, no me permitía acercarme, más allá de su "ahí déjame el banquete donde me entere, sin que me asustes".

Ah, por cierto... ya se presentaba a mi casa, a las 17:00 en punto, a indicarme que era hora de comer, con un yo tan sólido y determinado, que era imposible no atenderlo.  Muy bravo y exigente con su única amiga, dispuesta a solapar sus desplantes. Y yo, encantada ¡Para eso me tenía!

... Antes de dormir, pensaba en el gallo, al despertar, el gallo... cuando me iba, cuando regresaba, ubicando siempre dónde andaría, por sus quiquiriquís y la alharaca de su renegar, por todo su amplio territorio libre y emergente. Y yo, queriendo por todos los medios, su supervivencia.

Luego, llegó el fatídico pronóstico de posible nevada en la próxima semana. Otro peligro sobre la misma fragilidad de su ser y de mi corazón, consciente de su circunstancia.

Por eso, en cuanto amaneció el sábado, me fui a buscarle un mejor sitio de hospedaje. Visité varias granjas, no muy lejanas, segura de que encontraría a su dueño, quien muy afable y renacido, recibiría mi noticia del paradero de su gallo. Me invitaría a pasar a su casa, quizá a tomar café... Me presentaría a su familia... antes de acompañarme a recoger a su gallo y quedaríamos amigos por siempre.

¡Ja!, pues no. A donde me presentaba, me revisaban de pies a cabeza, de cabeza a pies, con reprobación, con esa mirada y esa sonrisa de burla que se siente y que cala... "De dónde dice que viene, qué gallo, por qué supone que es de aquí, etc." Yo les exponía que peligraba mucho su vida, que tenía mi alma en vilo y que deseaba ponerlo a salvo, una y otra vez, ante caras de estupefacción.

Muchos, me cortaron de tajo, dándome el portazo en la nariz, como se dice. Y otros abiertamente me dijeron, está loca, vaya y cocínelo. Acaso no tiene mejor cosa qué hacer.

Me fui desanimando y muy triste, alicaída, desmadejada e incomprendida pensaba  ¿Por qué me sucede a mí, lo de ese gallo, en un mundo de compradores de pollos de supermercado? ¿Qué haré? No soportaré su muerte en cualquier momento.

(Continúa...)

martes, 17 de septiembre de 2019

Indiferencia

Es muy fácil saber el origen de los problemas sociales de hoy.

Vemos a alguien en situación vulnerable y viramos nuestra atención hacia lo agradable y no nos damos por enterados.

Cuando nos damos cuenta, hacemos como que lo que vimos, lo vimos mal.

Si no podemos evitar percatarnos, justificamos: "No me incumbe", "no soy yo, ni ninguno de los míos".

Pero... A diario, alguien se queja de lo mal que está la sociedad.

¿Qué hace cada quien, qué hago yo, qué haces tú, por erradicar la decadencia moral de la sociedad?

"No me corresponde", "no tengo tiempo libre", "todavía no tengo edad", "ya estoy por encima del bien y del mal", "no voy a meterme en problemas por gente que ni conozco".

Con respuestas así,  evadimos nuestra posibilidad (responsabilidad) de ayudar. Aunque una pequeña, una mínima acción, que nada nos quitaría, podría ser de enorme ayuda para alguien.  Incluso,  podría salvar su vida.

Como ejemplo de esto, mi publicación anterior, en que, para mi sorpresa, hasta llegaron a comentar: "linda y tierna historia".

Sobre el maltrato a menores. Uno de cada 100 personas, se entera y decide ayudar.  Y como los 99 no apoyan, ese 1, muy poco puede lograr, sin más testigos que quieran involucrarse. El maltrato a menores es incuantificable. En muchos casos, es un problema que queda oculto. 

sábado, 30 de junio de 2018

Dignidad


Callar es consentir
No actuar es consentir
Quedarse es consentir.

Hay varios momentos
en que debemos decidir
entre lo seguro, lo cómodo, lo conocido o, lo correcto... con todos los riesgos que implica.

Hay muchos momentos en que es preciso,
tomar con todo arrojo,
decisiones drásticas muy radicales.

Aun conscientes del peligro, de que "nos lleve la chingada." (Siempre será preferible irse a la chingada a que nos lleve), aunque las consecuencias sean muy parecidas, sabe diferente. Hasta se disfruta irse y mandar todo al diablo.

... ¡A mucha honra, porque
la dignidad no tiene precio,
aunque haya quienes sí la vendan... y se conviertan en lo que se convierten. Nada les llena el vacío que les deja perderla, quedan insaciables
y muy infelices.

domingo, 20 de agosto de 2017

Luchar por el amor

Mientras solo nos importe nuestro bienestar y sigamos segregando a los diferentes a nuestro grupo inmediato.
Mientras sigamos creyendo que nosotros somos los buenos, los que sentimos bien y creemos en lo correcto... aunque en los golpes de los "malos", reaccionemos con igual o mayor fuerza, odio, extremismo y radicalismo que ellos; esto del terror, las guerras y la exterminación, no tendrá fin.

No permitamos que nos hagan juzgar a los que finalmente perpetran la maldad. Ellos son casi como robots, instrumentos creados, inducidos, en campos militares que patrocinan y establecen las grandes potencias. Las mismas potencias que al día siguiente se declaran pacifistas, con su extraordinaria doble moral.

A un terrorista, esas potencias, lo mismo lo confeccionan de un niño mexicano, sirio, afgano, iraquí, hondureño, español, vietnamita, coreano, francés, estadounidense...  de cualquier parte donde haya un punto de inestabilidad, marginación, indiferencia, maltrato, desorden, hambre, desamor, injusticia.

¿Por qué juzgar sin piedad a quien se le ha deformado y distorsionado? Sin fijar mejor nuestra atención, en la mano que lo creó y le ha dado cuerda.

Podemos odiar, ¡es tan fácil! Pero nuestra grandeza y única posibilidad de permanencia, de vida, es por el amor, respetando por igual al que cree en lo que nosotros creemos, en algo diferente o en nada.  Ser tozudamente rebeldes para no permitir que nos insuflen odio.

Reafirmarnos en la empatía, solidaridad, conmiseración, con congruencia. Ser como decimos que somos. Empatar decir con hacer, si en verdad "nosotros" contamos con una estructura moral.

Todas estas palabras de hoy, porque es muy triste cualquier acto de terrorismo, pero es mucho más doloroso, desolador,  decepcionante y desalentador ver el odio que emana de los "buenos" en respuesta.  La gente que enarbola el amor incondicional y hoy desea aplicar el ojo por ojo, con la misma ceguera fanática de lo que supuestamente juzgan.

Si no actuamos en fomentar y proporcionar salud, nada será recuperable.  En esto, los que estamos en medios sociales públicos, tenemos una gran labor por cumplir, para frenar tanta ira y regresar al equilibrio necesario.


Logremos ser humanidad, pacíficamente.

jueves, 11 de mayo de 2017

Cuesta

Cuesta mucho ver bosques convirtiéndose en desiertos, por incendios, falta de conciencia y ya de agua...

Cuesta más, ver a niños trabajando o pidiendo "un peso" a los fuereños, para conseguir una tortilla, porque su maíz ya no nace...Y mujeres solas, las mamás de esos niños, luchando como titanes, artesaneando, rogando al cielo que este día, alguien que llegue, les compre...

Con sus hombres fuera, tratando de abrirse camino. Lejos, muy lejos de sus tierras, sus propiedades ancestrales -de donde los siguen despojando, como siempre y ya lo están logrando- Y ni cómo saber si pudieron llegar.

Cuesta mucho, ver a perros desmayándose, tiritando.Vacas y chivos en los huesos...caballos y burros con la mirada perdida. Secuestrados todos por los estertores. Amagados, dominados por los fantasmas de sembradíos, ahora terregales infértiles, infames.

Cuesta muchísimo no morir de llanto y asfixia, al pie de cualquier árbol gigante, centenario y totalmente carbonizado... Para por lo menos, ser alimento de zopilotes, hormigas o de algún lobo perdido y pertinaz.

Porque uno piensa que como quiera, muriendo, tal vez se daría alimento a otra esperanza.

                                       
                         

lunes, 24 de abril de 2017

Si yo robara

Si yo robara un frutsi y un gansito de inmediato me mandarían a prisión, sin dejarme llamar a nadie para defenderme y estaría en una celda inmunda, repleta tratando de sobrevivir, sin derechos.

Si huyera de la inseguridad, de la delincuencia, de la falta de oportunidades, a otro país y entrara en forma ilegal, me deportarían de inmediato, sin mínima consideración.

En cambio los politicos, regenteados por el presidente Peña Nieto, por los corporativos, por los narcos y los expresidentes, han convertido a esta tierra en panteón de periodistas, detractores, trabajadores, defensores de los derechos humanos y cualquiera que los mire feo o porque tuvo la maldita suerte de ir pasando por donde mataron a alguien o hubo cualquier zafarrancho.

Se roban todo el patrimonio de los habitantes, el presupuesto de todos los rubros institucionales, para hacerse terratenientes, inversionistas en Oriente, Europa, Estados Unidos, whatever. Se hacen clientes preferenciales de las más exclusivas firmas de lo que ellos consumen y coleccionan frenéticamente...

Mienten, amenazan, sacrifican, insultan, humillan, asaltan, asesinan y les dan todas las garantías y derechos humanos.

Ellos tienen con qué pagarlos... ¡sí, nuestro dinero!

Caen en prisión, solo por alguna deslealtad hacia quien los regentea o por un simple "ya me caiste gordo" o "ya me sabes muchos secretos" les dan un tratamiento de VIP, en cárceles cómodas, diferentes, para celebridades;  les preguntan si desean ser extraditados "los señores" o si desean permanecer en los países donde los localizan mediante los boletines de la Interpol y hasta les regularizan su situación migratoria por allá, aunque hayan entrado ilegalmente, sin devolver lo robado, sin pagar jamás las penas de sus crímenes... ¡Ah! Y con sus familias a salvo, permitiéndoles vivir en palacios, a sus hijos crecer y estudiar en los colegios más caros del mundo y convertirse al llegar a ser adultos, lo mismo que sus padres. Confiados en que los "roba frutsis", purgando la pena por el crimen cometido, perderán la memoria o ni se enterarán por la odisea de resolver su día a día, como es con toda persona fuera de la política.

¡Ay, mis hijos! Se lamenta la llorona todas las noches por todos los callejones del fantasmal país.

Y de las fosas clandestinas salen los murmullos inútiles "la lucha sigue sigue, el pueblo vive vive" que le hacen segunda.


*Frutsi es un juguito. 
Pingüinos y gansitos, son panes. 

miércoles, 15 de febrero de 2017

Chango viejo

Que: "Chango viejo no aprende maroma nueva."

Es que sí aprende, pero no vean lo mucho que le cuesta, si se encuentra entre changos nuevos, que se incomodan con la presencia del chango viejo y no escatiman posiblidad de marcar diferencia.
Entré a un curso, en un grupo de menores que yo (les doblo la edad casi a todos), quienes hacen alusión a mi edad.  Y curiosamente es algo en lo que yo nunca me he fijado. No tengo tabú generacional, ni para mayores, ni para menores que yo.
Está siendo un gran reto tratarlos, porque no permiten. Y es difícil mantener "nivel" en la escasa interacción. Me están desempolvando todas las neuronas y la asertividad, al "defender mi lugar con clase y dignidad." Llevo 2 días y serán semanas. Una gran prueba de resistencia, tolerancia, paciencia, buen humor, educación: madurez.  Jajaja. Pero algo muy bueno tendrán que aprender después de conocerme, aunque me está costando mucho mantener la serenidad, porque lo más fácil sería responderles, pero no voy a enfadarme, sino a enseñarles a tratar con mayores que ellos con respeto e igualdad. Después de lograr mi objetivo de aprender una maroma nueva. Espero lograrlo, porque ni chango viejo, ni mucho menos gruñón. ¡Vieja su abuela, que todavía vive! Respira, respira, que eso suena muy resentido y yo no tengo tabú de edad ni para con su abuela, blablabla. Y allá voy. Día 3.


miércoles, 21 de septiembre de 2016

Abrázame chiquito

*De niños, pero no infantil.

Santiago la trae muy de malas, desde que su madre trabaja doble, porque ese nuevo marido tan fuerte y más joven que ella, no salió muy bueno para ello, que "Lo discriminan por sus tatuajes" de pies a cabeza, que el niño sabe que son demonios prometiéndole salirse de esa piel para devorárselo en cuanto se descuide. Preferiría vivir en la cárcel con su padre, al que extraña horrores. Pero le faltan años. Se echó la culpa de un fraude de la madre de Santiago, para que estuviera más protegido y bien cuidado, siendo tan pequeñito.

Santiago anda careciendo de casi todo, de domingo a jueves y el viernes y sábado se olvidan aún más de él, porque hay fiesta... sí hay dinero para eso. Es cuando su padrastro se pone de muy buen humor. Llega mucha gente a casa.

Santiago, cuando ya el ambiente está en su apogeo y ve a su madre tan feliz, se escabulle en su triciclo, hasta la esquina donde hizo un amigo. El perro enloquece de emoción al verlo.

Santiago lo abraza con toda su fuerza y le dice: "Abrázame chiquito, tú no me estorbas, no me tengas miedo, yo te cuido y te voy a cantar hasta que te duermas", y permanecen abrazados, hasta el domingo cuando se va la gente de su casa, muy a su pesar... Porque sabe que los monstruos, con que se queda solo, lo van a devorar.