Relámpagos, pausa. Preludio de trueno.
Notas, pausa. Compás musical.
Flexión, pausa. Acrobacia de diez.
Olas, pausa. Azote de playa.
Pincelada, pausa. Cambio de perspectiva.
Charla, pausa. Un ángel ha pasado.
Novios, pausa. Ruptura segura.
Después de la pausa, la definición.
Silencio, incertidumbre. Con puntos suspensivos.
La pausa, mejor sea representada con un espacio en blanco, o la imagen de un vacío amplio, donde recuperado el aliento, quepa un perfecto triángulo de luz.
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martes, 2 de julio de 2019
jueves, 8 de diciembre de 2016
Puntos definitivos
Escucha, mi bien:
Para que gocemos
el año nuevo,
como quienes estrenan
un cuaderno;
pongamos a lo nuestro,
punto final.
Pues, somos tan discordantes, que hemos pasado
del punto y seguido,
tan a menudo;
al punto y aparte,
con mayor frecuencia.
Y no es satisfactorio,
que nuestra convivencia
penda siempre
de los puntos suspensivos.
Puesto que,
con tantas desavenencias,
no ha cabido, ya ni siquiera
un enclencle
punto y coma.
Además, los dos puntos y seguido,
no han sido nuestro fuerte.
Y, como puedes ver,
ahora es la primera vez
que surgen los dos puntos
y aparte. ¡Oh, qué triste!
Y sabes,
no pretendas colocar
más puntos sobre las íes,
que ni el punto G,
revertiría esta decisión.
Quedemos mejor
libres, por todos
los puntos cardinales,
deseando que no se dé
nunca más,
el punto de convergencia,
entre nosotros dos.
Para que gocemos
el año nuevo,
como quienes estrenan
un cuaderno;
pongamos a lo nuestro,
punto final.
Pues, somos tan discordantes, que hemos pasado
del punto y seguido,
tan a menudo;
al punto y aparte,
con mayor frecuencia.
Y no es satisfactorio,
que nuestra convivencia
penda siempre
de los puntos suspensivos.
Puesto que,
con tantas desavenencias,
no ha cabido, ya ni siquiera
un enclencle
punto y coma.
Además, los dos puntos y seguido,
no han sido nuestro fuerte.
Y, como puedes ver,
ahora es la primera vez
que surgen los dos puntos
y aparte. ¡Oh, qué triste!
Y sabes,
no pretendas colocar
más puntos sobre las íes,
que ni el punto G,
revertiría esta decisión.
Quedemos mejor
libres, por todos
los puntos cardinales,
deseando que no se dé
nunca más,
el punto de convergencia,
entre nosotros dos.
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