La Comitiva de ángeles, hadas, brujas y duendes, fueron recibidos de inmediato, por la Corte Celestial.
Expusieron su deseo de eliminar
el día de celebrar la Navidad, porque:
1. La humanidad ha ido superándose a sí misma, a tal grado, de anular la creencia de que exista algo superior a él.
2. Vive en la individualidad. Anulando los vínculos sociales, incluyendo la familia.
3. Regalan objetos, aunque no exista una real comunión o nexo afectivo. Eso genera la basura, contaminan.
4. Cometen todos los excesos que el consumismo les permite. Los adinerados, compran voluntades, corrompen a banqueros, jefes, gobernantes, autoridades, clientes, proveedores, a través de "un detallito", "un presente", para seguir favoreciéndose con egoísmo.
Obsequios, permiso. Obsequios, favor. Obsequios, contubernio. Obsequios, perdón. Obsequios, silencio... Obsequios, te quiero, aunque no te soporte.
5. Un día al año, la gente se "sensibiliza" y recuerda que existe x amigo, x familiar, x compañero. Mira al desprotegido, a las sociedades de ayuda y, a través de una dádiva, compra su supuesta paz. Después, sigue igual, juzgando, criticando, humillando, pisoteando, discriminando, insultando, maltratando... Incluso, hay quienes ni siquiera ese día dejan su ruindad aparte.
Leyeron su lista con todas las razones, para eliminar el día de la celebración de la Navidad. Y después de deliberar los integrantes de la Corte Celestial, les respondieron;
- Coincidimos con ustedes.
Tienen los hombres, la oportunidad de contar con un día en que renazca y se fortalezca, el amor, con todas sus derivaciones, a base de dar a los demás, tiempo, entrega, dedicación, compañía, aceptación, consideración, respeto, lealtad, apoyo, siempre, con humildad y no solo en ese día del año. Siendo capaces de brindar generosidad afectiva y no material, en cambio, han llegado a este punto, que es para alarmar a cualquiera.
El amor, no requiere de lo material, para generar felicidad. Pues nada de eso compensa, ni sustituye, lo que no sale del corazón.
Sin embargo, no podemos anular la libertad a los seres humanos. Tendremos que seguir dejando que celebren la Navidad como decidan. Pero sí podemos crear una gran campaña permanente de rescate de valores, principios. Difundir lo que Dios nos concedió, a través de su hijo. Hasta que reaccionen y la Navidad siempre viva en su actuar. El amor como su máxima fuerza.
Nosotros, no debemos flaquear. Los humanos, lograrán encontrar lo esencial. Tengan paciencia.
Aceptaron y se despidieron. Al alejarse la comitiva, Dios se hizo presente ante la Corte Celestial y sin preámbulo les dijo:
- Tal vez sea el momento de aceptar, que el libre albedrío fue un grave error.
- No, Señor. La libertad es lo mejor que el ser humano tiene. No pierda la fe. Tal vez, en esta Navidad...
- Con frecuencia, yo también pienso en que Dios no existe, agregó Dios.
Los integrantes de la Corte Celestial, quedaron estupefactos y un gran silencio acaparó el espacio, hasta que Dios agregó.
- Ummm... Seamos congruentes, cancelen el intercambio de regalos que habíamos organizado y que la cena de Nochebuena, sea muy sencilla. Pongamos la muestra. El día 26 nos reuniremos para planear la redistribución del presupuesto celestial. Debemos empezar ya, acciones por la equidad y la justicia en la humanidad. Ah... muy importante inviten a todos. Empezaremos a convivir a "cielo parejo" a partir de hoy.
Administraremos a puertas abiertas, con comunicación clara y directa, aunque... tal vez la parábola siga siendo efectiva, lo analizaremos, cero jerarquías. No seguiremos esperando a que empresarios, gobernantes, caciques, autoridades, organizaciones, monarquías empiecen por iniciativa propia, sin ningún referente... Se retiró con la ilusión en su rostro, que lo fue abarcando hasta iluminarlo todo.