Ahora son las galletas, las que traen una indignación tremenda. Nunca faltan problemas, que nadie se queda a salvo. Aparecen ya por todo el mercado las galletas de jengibre, con más caché y a desplazar a todas las demás, que durante todo el año, trabajan incansablemente por satisfacer el gusto del público.
Se han articulado por primera vez en la historia, sin importar las marcas, nombres, ni clases, para asestar un golpe definitivo a esas galleticas de formas humanoides, falsas actitudes y sonrisas, con las que atraen a los paladares, sin mayor contenido que ellas.
Ya bloquean las entradas a los supermercados, ya lanzan boletines anunciando supuestas epidemias a partir del jengibre, como saben que hacen con todo lo que quieren sacar del mercado. Usan sus cuentas de redes sociales, ya secuestran a los jefes de compras y realizan pláticas informativas con los consumidores. Igual que dan zancadillas a los colocadores de productos en los anaqueles... según. Han bloqueado todas las llegadas de transportistas para evitar el posicionamiento de esas petulantes y presumidas, que vienen año con año a desplazarlas en la temporada.
Cansadas de ser discriminadas, desde que tienen uso de razón, al fin decidieron rebelarse.... Seguiremos informando...
