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sábado, 14 de diciembre de 2024

Veloces

Al día siguiente que publiqué sobre gatos, nos visitó uno muy joven y lindo. Cuando me acerqué tan amable: "michi michi, michi", este se esponjó, se arqueó y luego se estiró del tamaño de un lince (con algo de exageración) y me mostró todos sus filos en dientes y uñas. Cuando ya estaba en posición de saltarme a la yugular, muy serena y con total disimulo, tomé a Cuca y volando entramos a la casa. (Con taquicardia y temblor general).

¡Nada, qué! No crean lo de michi, michi... Yo no me acercaría :))) 

La verdadera versión es que si vino, muy pequeño, muy lindo y muy blanco y Cuca evaluó que "tremendamente feroz" y yo le creí, no me detendría jamás a dudar de su criterio. 

Hasta que se fue (estuvimos ventaneando), salimos a pasear. Claro, con el miedo de que nos abordara en alguna vuelta de esquina.



jueves, 28 de noviembre de 2024

De gatos

Los gatos cada noche, escalan hacia la oscuridad, a través de caminos secretos y viven en sitios que ellos han construido, desde cuando empezó a latir el mundo.  

A esos lugares, más arriba que las nubes y en lo más negro de la profundidad de la noche; solo ellos, algunas estrellas y luceros de luz tenue y ciertas aves discretas, pueden entrar, con "santo y seña". Amigos de probada confiabilidad, para que nadie más entre a sus refugios y así, poder conservarlos. 

Cuando amanece, los gatos regresan y deambulan o descansan en lo alto de algún árbol, en algún rincón o recodo. Incluso hay los que tienen casa y familia que los atiende de todas, todas, como si lo necesitaran. 

De día, hacen creer que sus ojos y agilidad única, son por suerte de bonitos y no por lo indispensables que son para esa otra vida que llevan, donde todo se permiten, sin dar explicaciones a nadie. 

viernes, 13 de marzo de 2015

Perpetuo

Se quedó con esa herencia indeseada a la muerte de su esposa y aunque no pudo rechazar semejante legado, en el trance de promesas-despedidas... pensó que podría zafarse de él.

Lo transfirió a una institución
Lo regaló a su tía anciana
Lo subió en un camión de ayuda a una zona desastre
Lo lanzó a toda velocidad en la corriente de un río
Lo subió a un transporte de emigrantes...  ¡y regresó ileso todas las veces!

Al viudo con el tiempo, se le descompuso al máximo su carácter... En un arranque de hartazgo, mientras transcurre su rutina refunfuñadora de hoy, en un tono más cercano a la tristeza que al enojo, "Perpetuo", al percibirlo, calcula que es el momento idóneo para acercarse y ser aceptado, muy sigiloso se encamina a demostrarle su total solidaridad, pero el hombre lo advierte antes y  lo lanza a la calle por el balcón desde el tercer piso. 

El animal por suerte, abre a tiempo su paracaídas, se reincorpora y recoge de la calle toda su dignidad despanzurrada, antes de que se la remate el camión recolector de basura, dignidad que guarda con avezada destreza en su mochila de alpinista, junto a sus miaus que allí contiene y regresa de inmediato, colándose por una ventana; más abnegado, ronroneante y con cierta esperanza de gastar mejor su penúltima vida, junto al hombre, que le prometió a su ama cuidar siempre.