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domingo, 26 de julio de 2026

Muñeca (2

No hay que ser tan básicos, 
allí no terminó la historia
de la muñeca. 
Solemos creer que todo drama
culmina con un:
"colorín, colorado y el cuento
ha terminado". O, "Comieron
perdices y todos felices".

No, no tengamos
criterios contaminados
al estilo "mundo de Disney" 
(quien por cierto --información
al margen--, el señor 
Walt, de sonrisa angelical
y muy retorcida mente, 
durante añales influyó
muchísimo
en el sometimiento 
del sexo femenino, 
a través de las princesas
y príncipes azules 
(unos cabronazos, 
acostumbrados a 
pisotear a la mujer). 
--Cambio de tema y fuera. 

Al contrario, al humanizarse
la muñeca, fue cuando comenzó 
su complicación y su penar. 

En esa nueva vida, la lucha
ya no era cuerpo a cuerpo, 
con un solo contrincante. 
Ya no era que se la comieran 
de un jalón sin siquiera sentir.

Se trató del día a día,
de subsistir, con un sinfín
de obstáculos, 
Y peor aún, 
con un corazón limpio,
sensible, nuevo. 

Por primera vez
estuvo vulnerable, 
traicionada, 
derrotada 
e incomprendida. 
Sentada en un valle muy oscuro,
sola. Sin aparente salida. 

...
(Ni idea de si este culebrón
continuará... )

miércoles, 9 de julio de 2025

De lo más útil es esto

Hay algo de lo más útil en nuestra interacción con otras personas en el diario vivir. 

Tal como lo dice uno de los "Cuatro acuerdos toltecas", del libro con ese mismo nombre, que es "No tomarse nada como cosa personal". 

Mucha gente anda muy mal de la mente y del  corazón. Noto un gran nerviosismo. No saben procesar lo negativo que está pasando en el mundo, están sufriendo y en vez de andar por ese mismo motivo más sedados, andan violentos. 

Por cosas mínimas agreden, atropellen, insultan, lastiman a quien sea que encuentren a su paso. 

Pero, aunque la agresión venga directamente a nosotros, no lo debemos tomar como algo "personal". El problema es del agresor y no nuestro. 

Hoy, iba conduciendo y noté que un conductor en un cruce de calles no se iba a percatar de mi presencia porque estaba distraído (en su móvil) mientras yo  avanzaba. 

Le pité quedamente para advertirle. 

En la siguiente cuadra, me alcanzó y se atravesó de manera muy violenta y se frenó, que si no es porque yo iba muy atenta, lo hubiera chocado, me pitó me gritó y me insultó con insistencia desde sus coche. 

Yo solo me orillé, frené totalmente, para dejarlo que se fuera. El hombre hubiera querido bronca, pero no le di pie para ello.

Luego disminuyó sus velocidad para que yo lo alcanzara y seguir las bronca, pero no lo hice. 

Avancé primero muy despacio y de nuevo a buena velocidad y él disminuyó más la suya, en la primera cuadra di vuelta de manera repentina para desaparecerme y tomé otra ruta. 

... 

Se ha estado registrando en esta ciudad donde vivo, que por un error en conducción como ese, se bajan los conductores y se pelean a golpes, en batalla campal. 

Les iré contando anécdotas de situaciones que he vivido recientemente, muy tristes y desagradables (para ellos). Los comprendo, sé lo que están pasando, todos estamos en lo mismo, pero desapruebo si manera de reaccionar. 

Antes de asimilar "Los cuatro acuerdos toltecas", fácilmente yo me hubiera hecho pasar un mal rato o desgracia, ya no... Conmigo no cuentan para bronca. No les permito sacarme de mi centro.  

sábado, 22 de agosto de 2020

La utopía

Amo la utopía,
porque ha sido
mi único sostén 
en múltiples situaciones.

No entiendo para qué
puede servirme 
la realidad 
con toda su crudeza,
sin el paliativo
de que vendrá 
la mejoría.

El realismo 
no va conmigo 
en tiempos de crisis.

O más bien,
yo no voy con él 
ni a la vuelta 
de la esquina.

Cuando los días 
se me tornan grises
los coloreo a mi gusto.

Amo la utopía 
porque me da aliento
de vida y me ayuda
a seguir confiando,
en que la muerte 
no me desea.


domingo, 26 de enero de 2020

Mi gallo, fin de la historia

(...Viene de 3 anteriores)

Casi al anochecer, llegó un niño, de entre 11 a 13 años, recién bañado, muy perfumado, impecable y propio.

- Buenas tardes, soy César, me dijo mi tío que tiene un gallo.

- ¿Tú? Yo pensé que vendría...

- Alguien mayor... No,  yo crîo gallinas, señora y me hace mucha falta un gallo. Démelo a mí, por favor, por lo que más quiera en este mundo. Lo voy a cuidar muy bien. Confíe en mí. Dónde está.

Por sus ruegos, pensaría que había otros candidatos a dueño.

- Claro, claro. Será tuyo. Vamos a buscarlo, por aquí anda, a ver cómo lo atrapas, está muy arisco, se ha llevado varios sustos.  Si lo ofrecí... a un señor que vive por... Quedó de mandar a sus hijos mañana por él.

- No, señora, con él no es conveniente. Se le escapará. No cuida a sus animales. En cambio yo... Le aseguro que lo cuidaré como nadie.

- Además, en una granja que está... (Continué, ya saben, probándolo).

- Nooo, por nada, allí ni lo piense, esos son galleros. Lo harán pelear y si no tiene suerte...

Pense: Es el dueño que necesita Diógenes. Para esto, yo ya sabía el nombre del gallo.

Buscamos por todas partes y nada de gallo. Al fin, después de mucho, me dijo muy bajito y gustoso:

- Ya lo vi, ya lo vi, allá está... arriba, mírelo....  Aaah, es muy  hermoooso y fino. Uh... Es increíble, señora,  se lo voy a agradecer siempre.

El gallo estaba arriba de un árbol, ya con su pijama puesta y terminando de rezar a su ángel de la guarda, casi por dormirse.

El niño subió, pero el gallo voló hacia los columpios, luego a la parte superior de un resbaladero.

Entonces planeó: - Yo subo los escalones muy despacio, para que no me sienta, pero si vuela, usted lo atrapa desde acá. Llego rápido y entre los dos ¿de acuerdo?

- Sí... muy bien, fácil. Así le hacemos. Yo lo atrapo por acá ¿Cómo? Sí, yo puedo. Muy fuerte lo agarro y listo...

Pero el animalazo, sacó de no supe dónde, unas alas tamaño de halcón y me sobrevoló, que ni en sueños, le hubiera alcanzado a tocar una sola pluma.

A partir de allí. A correr calle arriba, calle abajo, alrededor, porque está en círculo. Más corriendo el niño y más gritando y estorbando, yo, que poder empatar las velocidades de ellos.

El gallo, se nos(me) escapaba por el piso, por el aire, en nuestras(mis) narices, entre nuestras(mis) piernas, de árbol en árbol, de casa en casa. Y cuando ya lo perderíamos en el hocico de un perro que lo esperaba detrás de su barandal... el niño se lanzó como jugador de fut americano y logró aferrarlo de la cola. Dejando al perro, furioso y a mí brincando y aplaudiendo.

Con enorme sonrisa, muy triunfante, mi niño campeón, vino a mí con su gallo, el cual ni pío le dijo, siendo que a mí me decía y gritaba de todo, en días pasados.

César lo acarició y le habló con tanta suavidad, que Diógenes fue desacelerando su corazón, hasta tranquilizarse y nosotros también. Celebré su osadía y me respondió con tremendo estilo:

- Como si hubiera tenido que pelearme cuerpo a cuerpo con el perro, por salvarlo.

El niño, me agradeció y me bendijo muchas veces, me besó las manos. Nunca nadie me había agradecido así algo.  Luego, se disculpó por retirarse tan pronto, "porque todavía iba a ordeñar." Su rancho, está muy lejos de mi casa.

Me contó que él mantiene a su madre y a sus hermanos. Un niño hecho hombre, encantador y muy formal, al que vi alejarse derrochando felicidad, con su gallo giro, dormido en sus brazos. Un momento glorioso.

miércoles, 22 de enero de 2020

Mi gallo, continuación 2a. parte

(...Viene del anterior)

Los "fascinantes" niños, los perros, los gatos, los vecinos corredores de la fórmula 1, los que vagan, juntaron muchísimos peligros para un solo gallo, el que por más serena que lograra llegar a él, no me permitía acercarme, más allá de su "ahí déjame el banquete donde me entere, sin que me asustes".

Ah, por cierto... ya se presentaba a mi casa, a las 17:00 en punto, a indicarme que era hora de comer, con un yo tan sólido y determinado, que era imposible no atenderlo.  Muy bravo y exigente con su única amiga, dispuesta a solapar sus desplantes. Y yo, encantada ¡Para eso me tenía!

... Antes de dormir, pensaba en el gallo, al despertar, el gallo... cuando me iba, cuando regresaba, ubicando siempre dónde andaría, por sus quiquiriquís y la alharaca de su renegar, por todo su amplio territorio libre y emergente. Y yo, queriendo por todos los medios, su supervivencia.

Luego, llegó el fatídico pronóstico de posible nevada en la próxima semana. Otro peligro sobre la misma fragilidad de su ser y de mi corazón, consciente de su circunstancia.

Por eso, en cuanto amaneció el sábado, me fui a buscarle un mejor sitio de hospedaje. Visité varias granjas, no muy lejanas, segura de que encontraría a su dueño, quien muy afable y renacido, recibiría mi noticia del paradero de su gallo. Me invitaría a pasar a su casa, quizá a tomar café... Me presentaría a su familia... antes de acompañarme a recoger a su gallo y quedaríamos amigos por siempre.

¡Ja!, pues no. A donde me presentaba, me revisaban de pies a cabeza, de cabeza a pies, con reprobación, con esa mirada y esa sonrisa de burla que se siente y que cala... "De dónde dice que viene, qué gallo, por qué supone que es de aquí, etc." Yo les exponía que peligraba mucho su vida, que tenía mi alma en vilo y que deseaba ponerlo a salvo, una y otra vez, ante caras de estupefacción.

Muchos, me cortaron de tajo, dándome el portazo en la nariz, como se dice. Y otros abiertamente me dijeron, está loca, vaya y cocínelo. Acaso no tiene mejor cosa qué hacer.

Me fui desanimando y muy triste, alicaída, desmadejada e incomprendida pensaba  ¿Por qué me sucede a mí, lo de ese gallo, en un mundo de compradores de pollos de supermercado? ¿Qué haré? No soportaré su muerte en cualquier momento.

(Continúa...)

lunes, 20 de enero de 2020

Mi gallo

De buenas a primeras, pasó un gallo ante la puerta de mi casa. "Eeeh, y ese,  de dónde será... Ya vendrá su dueño por él", pensé.

Muy orondo, se paseaba por las aceras, por la calle y por los dos parques. Ya era invierno y su dueño, no apareció, ni ese día, ni los siguientes.

Los vecinos adultos, fácil se adivina... no se enteraron de su presencia. Pero sí sus niños, y estos, solo para tratar de lastimarlo.

Lo que fui resolviendo al modo convencional:

¡Ey, déeeeeejalo, no lo toques, no lo apedrees, no lo aprietes, no le retuerzas el pescuezo... es un animalito indefenso... por Dios, mocoso del carajo, que lo dejes,  entiende! ¡Te haré yo a ti, lo que tú le hagas a él, ¡recabróoon! ¡Suelta!

Así de cordial y fina, fue mi dinámica de convivencia, con esos ángeles, hijos de quienes tampoco eso supieron, porque viven ajenos a lo de sus hijos.

Ante su triste abandono, decidí alimentarlo. Pero ya muy desconfiado y arisco, por los constantes ataques de los tales por cuales mocosos; con gritos pavorosos y amenazas de acabar conmigo a picotazos, me ahuyentaba.

De tal forma que gritaba él, gritaba yo, se asustaba él y me asustaba yo... Nos íbamos alternando.

Entonces, me concreté a dejarle rápido, en algún lugar lo más lejos de él, comida y agua, que devoraba, en cuanto se aseguraba de haberse quedado solo, en sus dominios.

Fue el comienzo. (Continuará)

jueves, 2 de mayo de 2019

Continuación de vaguedad

Y... resulta que la relación de Juana y Marino, se había enfriado bastante. Los 5 hijos pequeños y el sinfín de actividades de su crianza, salirse de trabajar para atenderlos, hizo que Juana dejará de ser la misma de la que él se enamoró. Aunado a más compromiso por parte de Marino en la empresa, para proveer lo que antes entre los dos... En fin, eso suele ser así.

Bueno:
Esa tarde Juana sintió una punzada en el corazón, esa sensación de inseguridad y desasosiego, al terminar de colocar las cortinas que acababa de coser, cuando la tarde, la llamó a contemplar la puesta de sol, espléndida, después de la llovizna, incluso había arcoiris.

Desde la altura de su departamento, pudo ver a una pareja radiante, encantadora que iba muy divertida.  Una pareja perfecta, abrazados y compartiendo paraguas. (Ni sé porqué, pues la lluvia era de ideas y no de agua, pero ya el lector cogió por ese rumbo y por ahí me voy yo también,  dócil me ajusto a su imaginación).  Suspiró Juana al verlos,  proyectándose a un pasado reciente, con su Marino.

Pero al observarlos, oh, oh, el encanto se disolvió... ¡Era él! Justo allí, por su calle. Su Marino con otra mujer. Y además bellísima. Juana se desplomó... o zapateó con rabia... o arrancó las cortinas y lanzó el jarrón contra la pared... o lloró. No sé qué hizo. Pero...

Ya se imaginarán el tango* cuando el susodicho llegó, "muy cansado de tanto trabajo", pero con brillo en los ojos, sonrisa boba, evasivo, sin hambre, blabla...  muy lejos de la facha y actitud de quien viene exhausto del trabajo. (Él nunca imaginó que la linda señorita vivía a la vuelta de su casa y menos que Juana, siempre saturada con sus labores, fuera a descubrirlo en su mágica aventura).

* Nota: No tenía continuación, pero el comentario de María Cristina dio pie, por eso asterisco en la palabra tango, pues ella es de Argentina. Y ya, que cada quien le dé el final de su elección, porque conociéndome, ¡yo los divorcio, que ya me siento indignada con el hdp Marino!!
: )

lunes, 29 de abril de 2019

Vaguedad

En una tarde cualquiera de abril, sin precisar la época; un hombre que cruzaba un tramo de su destino, sin grandes planes ni pretensiones, al llegar a una esquina, gracias a la precipitación intempestiva de una "lluvia de ideas", se vio precisado a compartir su paraguas, con una linda señorita, que aguardaba el verde del semáforo, para cruzar.

Tal parece que ella andaba por las mismas que él, sin grandes objetivos, ni compromiso alguno, que aceptó sin más el caballeroso gesto, para no ser salpicada por esa lluvia.

Pero ya juntos, se convirtió en tormenta, porque dos piensan más que uno y decidieron seguir andando con gran imaginación, llenando renglones y muchas páginas de vivencias muy creativas,  hasta que completaron su cuento; que por cierto, yo no cuento porque no es de buena educación, indagar y divulgar vidas ajenas.

lunes, 30 de octubre de 2017

La Verídica

Señor, Señora... estaremos 15 minutos afuera de su casa: Acuda, venga, apresúrese, no espere, no lo deje para después, aquí estamos, ya llegamos, hemos venido para su beneficio, para que no sufran más, usted y su familia. La vida les va a cambiar, a mejorar como de la noche al día. Hoy le traemos la solución hasta su hogar.

Si cada vez tarda más realizar sus actividades, o si no le falta el día en que le aparezca una dolencia nueva. Que piensa que todo le queda más lejos que nunca, no siendo así. O amanece con los nervios hechos nudo, o con una punzada en los tobillos, talones, pantorrillas, la espalda, el cuello. ¡Es natural! con las tensiones crecientes del día a día, con las preocupaciones constantes de estos tiempos, no faltará que sienta con frecuencia cefalea, o peor aún, quizá padezca de migraña, estrés, depresión, que anula su funcionalidad. ¡Qué terrible! No se resigne, no lo tolere más, le traemos la solución de por vida.

Su marido, su esposa, siempre de mal humor. O los niños que no pueden tener rendimiento escolar, por las constantes ausencias a clases, debido a los resfríos ahora con con el invierno en puerta, las bronquitis, las rinitis, otitis, sinusitis. O falta de concentración. La abuelita, con su reuma, sus artrosis, que le impiden todo.

Solo atrévase a probar hoy. Diga adiós a los medicamentos tan costosos que solo le disfrazan las enfermedades, pero no curan, ese negocio de los grandes consorcios farmaceúticos, para esclavizarlos a sustancias paliativas, pero que no curan. Ese es el negocio de ellos, una mafia. No caiga en esas trampas. Hoy diga sí, a una vida sana, a un existir sin limitaciones.

La Verídica, la única, la genuina, aprobada por iridiólogos, naturistas, reflexólogos, hipnotistas, hueseros, sobadores y por médicos reconocidos, también alternativos, científicos, conscientes de que la salud es primero, es oro molido y es posible, verdad y está al alcance de su mano. Ya puede ir despidiéndose, hoy mismo, de todo tipo de obstáculos para su buen funcionamiento.

La Verídica, en tarro tamaño familiar a 80 pesos, 2 tarros a 150, dotación familiar desde 350. Solo unte suavemente, en la parte afectada, y verá la diferencia, hoy mismo, de inmediato. La Verídica, única pomada elaborada a base de Cannabis, peyote, pasionaria, guamis, cachalaria, gobernadora, hongos de la sierra de Oaxaca de los de María Sabina, manzanilla, gordolobo, bugambilia, bardana, clavo, raíz de jengibre, regaliz, barbas de elote, drago, cola de caballo, chaya, para problemas renales o hepáticos, magnífica para los pulmones, para problemas digestivos, con  20 ingredientes más. Prácticamente le sirve para todo. Por eso está prohibida por los médicos alópatas, claaaro, es el fin de su negocio descarado. Ellos quieren, buscan clientes y no pacientes. Aunque usted no lo crea. Así es. Abra los ojos y deles la espalda.

No compre imitaciones, esta es pomada, ungüento "La Verídica", la única, la genuina, la auténtica, la que ¡sí! cura.  Con ingredientes cien por ciento orgánicos... Por cinco minutos tendremos oferta de 10 tarros por solo 500 pesos. Apresúrese, aquí afuera de su casa. No lo piense más y alivie su existir... La Verídica. Diga adiós a los prejuicios, no le tema a la marihuana, usamos solo extracto de su ingrediente activo, cannabis, metódicamente seleccionada. Solo usamos semilla de la mejor calidad, directamente de la sierra de Guerrero y del triangulo milagroso, maravilloso, entre Sinaloa, Chihuahua y Durango... que untada es muuy milagrosa.... La Verídica... pomada. No se quede sin probarla. Hoy mismo. No la ingiera, no la inhale, no la fume, no la beba, solo unte en un masaje circular, suaaave, muy, muy sutil, suaaave. Diga adiós a lo que lo aqueja, diga adiós a la enfermedad, garantizada... al alcance de su mano.  Aaaash... bbbero qué buena es... ingombarable... cinco binutos más... Aaash. ¡Buy bedicinal!



jueves, 17 de agosto de 2017

Los apuros de la perrita

Regresando del parque mi hija y yo,  con los dos perritos,  llegamos al súper por una compra muy rápida. Pero nos bajamos las dos. No hacía calor,  pues ha llovido mucho, ellos ya venían cansados, estacionamos en un lugar seguro, lejos del pasar de la gente,  con sombra... todo bien.

En cuanto entramos vocearon "al dueño del coche tal, favor de acudir rápido, que su mascota lo necesita con urgencia".

Mi hija espantada me dice, "somos nosotros".  Yo salí corriendo, pensando que algo muy grave estaba sucediéndoles.

En cuanto me acerqué, la perrita muy entusiasmada viéndome. Llegué, revisé. Todo bien, el perrito dormido y ella activa, pero bien.

Me retiré de nuevo,  ya sin entrar a la tienda, mi hija estaba por salir,  solo para vigilar desde donde la perrita no me percibiera.

Era un tremendo brete el que armaba, parecía que estaba en muy serios problemas. "Perra al borde de un ataque de nervios." Pero si me veía aun de lejos, se serenaba.

En cuanto subimos, con nuestras caras de culpabilidad ante quien nos hubiera denunciado, que favorablemente no se nos hizo presente,   ella se hizo la despistada, aunque agachó las orejas. El perro ni se inmutó, conoce a las mujeres en tiendas.

Por suerte no hubo policía cerca, que las multas son muy altas por dejar mascotas solas en el auto. Sé que no se debe hacer y nunca lo habíamos hecho.

Pero nos quedó la duda: O la perrita está muy al tanto de la ley, o quizá estaba molesta porque no le dimos tiempo de pedirnos sus largos encargos de compra ¡?


*No es la de la imagen, pero se parece. 

jueves, 20 de julio de 2017

Sanfermines

Si bien es cierto que nos acerca el Internet y podemos presenciar simultáneamente
los sucesos de cualquier parte del mundo, sentirnos parte de una celebración y creer que estamos enmedio de ella. Pero,

¿Cómo explicar que al día siguiente de terminada la fiesta de San Fermín, yo me dirija con Cuca al parquecito de al lado y nos salga este rezagado por acá, que casi me hizo saltar el barandal con perrita a cuestas, cuando muy efusivo corrió a nuestro encuentro y nosotras para no ser cogidas, en "el mero Chihuahua, mineral del Parral", ahora esquina con Pamplona?

*Verídico.  Y claro, pésima la foto, ya desde lejos ¡muuu!


viernes, 14 de julio de 2017

Viejos pesados

Sí, este viejo ahora anda sacándose "selfies" en cada esquina. ¡Puaf!
¡Caray... Lo que hay que aguantar cuando se quiere a alguien!


viernes, 28 de abril de 2017

Solidaridad hacia los hermanos venezolanos

"La unidad de nuestros pueblos no es simple quimera de los hombres, sino inexorable decreto del destino."

"Los empleos públicos pertenecen al Estado; no son patrimonio de particulares. Ninguno que no tenga probidad, aptitudes y merecimientos es digno de ellos."

"El arte de vencer se aprende de las derrotas."

                            Simón Bolivar.

*Con ustedes mi solidaridad y seguramente la de todas las personas libres del mundo. ¡Fuerza y determinación! ¡No se dejen... el pueblo es más!
¡Derroquen a Maduro, ya basta! Que ya no siga mal utilizando la imagen de Bolivar, para su beneficio personal.

martes, 19 de julio de 2016

Envidiosismo rencorosista

Está bien... otra vez,
vacacionen como cada verano,
váyanse a sus paraísos
— pero que no sean fiscales, porque les dejo de comentar en sus posts—
¡Váyanse, lárguense!
De gran turismo
o a lo modesto...
Yo aquí me quedo
en mi jacal,
despertando cuando los pájaros o el sol,
toquen a mi ventana,
mirando mariposas, abejas
y hormigas,
coleccionando piedras
desyerbando y cuidando flores,
desayunando todos los días
en el jardín,
Respirando profundo, arriba de los cerros, dominando como dueña y señora,
toda la ancha ciudad,
debajo.
Explorando grutas,
caminado al lado del río;
leyendo bajo los robles;
mirando vacas, caballos y chivos, o una que otra gallina.
Yendo a la ciudad
—también vacía— en bici,
comprando fruta recién cortada en los mercados
o tianguis.
Metiéndome a los cines
libres para mí solita,
cambiándome de sala,
cada 15 minutos,
para hacer surrealismo,
con cachitos
de todas las que vea.
Rellenando muchas veces
mi bote de palomitas,
para lanzarlas sobre las cabezas de asistentes imaginarios y dejar todas
las salas hechas un reguero,
para que los limpiasalas
tengan trabajo y no los despidan
— siempre, el toque
sociológico benefactor—
O andar de museos, teatros,
y cafecitos o bares,
con trovadores en exclusiva.
Así como todos los parques
con Cuca y Guango,
mis ladradorcitos,
que coman pichones
recién cazados por ellos.
Y en la noche,
una música rica muy alto,
ya en mi jacal, con una carnita asada,
o unos pescados fritos, una
cerveza, o un vino o un daiquiri o un mojito, o dos,
para ver otra vez las estrellas, yéndome a dormir
exhausta. Para al día siguiente caminar y bailar y cantar
bajo la lluvia,
con los fantasmas que queden
alegres,
en cualquier pueblito
cercano, abandonado,
encontrado al azar,
después de coger carretera,
a lo loco.

Vacacionen, váyanse,
qué yo aquí me quedo,
sin vacacionar a esperarlos,
todo el tiempo que quieran
con toda esta aburrición.


viernes, 18 de septiembre de 2015

Palimpsesto

Es la historia del mundo un palimpsesto, que ya no admite más cuentos de horror.

Muchos hermanos nuestros, intentan huir, para salvar su vida.

Y caminan, y nadan, y brincan, y trepan y vuelan y se deslizan...
Con el corazón, reventándoles,
con el cuerpo, supurándoles,
con el alma, desgarrándoles su ser, al pretender librarse del odio que los acomete.

Pero mueren, mueren, mueren, muchos más que las veces que respiramos.

Porque los padres de la maldad, posesos y locos... siguen derrochándose todo el patrimonio del mundo en panfletos y en la promoción de la mentira, así hayan de seguir aniquilándonos.

Perecemos... unos muertos de verdad, y otros en vida, pero igual de tiesos nos dejan por parejo... pues ingerimos todo lo que "esos" cuantos nos fabrican.

Hasta envenenarnos, infectarnos, dominarnos y desintegrarnos. Luego dan la orden al polvo de que nos mezcle con sus tentáculos, para convertirnos en alimento de insectos.   

Y desde allí, todavía:

Tenemos la obligación de intentar ser felices,
y el obcecado menester de aguantar y sobrevivir,
porque a pesar de todo, seguimos sintiendo amor...
Y seguimos deseando ser tocados por la luz, aunque sea por un mínimo instante.






domingo, 12 de julio de 2015

Alucinaron los tiranos

Sin miras de regeneración, mejor prohibieron al pueblo manifestarse, quejarse, narrar, externar, decir, compartir, reproducir, grabar, evidenciar el avasallamiento, las malas prácticas y los abusos de los grandes consorcios, funcionarios y autoridades. 

El indefenso pueblo: acató, enmudeció, se paralizó y resguardó en sus casas (¡Claro, claro!, quienes aún tenían), pero todos quedaron ocultos y dispersos, o séase: inexistentes, dentro de su invisible carcelita.

Sin embargo, los dueños, ejecutores y cómplices del sistema, en vez de disfrutar de la supuesta tranquilidad que les representaría contener a los detractores; se sintieron perseguidos, acosados y agredidos por una imparable "oleada de invisibilidad, inmovilidad y mudez". Hasta que...

Vieron a una partida de pancartas y carteles, que sin participación humana, desfilaban y se manifestaban por doquier, y que además, se iban reproduciendo al ritmo de su miedo y angustia, más rápido que su alocada respiración, hasta que abarcaron todos los sitios en descomposición del mundo.

Acá, allí, allá y más allá de acullá, discretos carteles sin letras impresas, vacíos, mansos, ordenados, calladitos, solamente circulando, sin reclamos, ni alusiones a personas, actos o circunstancias. Todos "respetando muy respetuosamente" completita la nueva ley... en su condescendiente dinámica en blanco, ¡Sí, en blanco!

Los creadores y ejecutores de la ridícula y retrógrada ley, desesperados, acudían a atención médica, psiquiátrica, oftalmológica. ¡Claro!, ya antes habían intentado con escapes a sus fincas vacacionales, al masajista, al yoga, a centros holísticos, al temazcal, al santero, a las montañas, al club, al bar, a la ópera, al diseñador de imagen, al esteticista, al botoxista, de circuito por otros continentes o sus islas exóticas. Pero nada, nada, aliviaba lo que sentían con los no mensajes tan activos. Su padecer era algo más doloroso que si de súbito les hubiesen ordenado 'ponerse a trabajar en vez de delinquir o abandonar las banalidades'. 

... Luego de esas alucinaciones, siguieron las auditivas. Les gritaban lo detestable que era su naturaleza, con sus errores, sus crímenes, sus traiciones. Y, no habituados a escuchar a nadie, menos a las voces de su interior-puesto-que-las-entregaron-en-el-mismo-paquete-cuando-vendieron-su-alma-al-inicio-de-su-carrera-tras-su-diosecillo-dinero, no lo soportaron. Pues, además de escucharlas por primera vez, también fue por primera vez en su vida que entendieron el significado y magnitud de lo que eran y les provocó pesar.

Así que uno a uno fueron desapareciendo: dimitiendo, huyendo, autoencarcelándose, brincando desde lo alto de edificios, unos hasta se ahogaron en vasos de agua, otros se ahorcaron con las pestañas de sus amantes y así... usando todos ellos, los más choteados métodos de fuga por las puertas falsas, corredizas y hasta giratorias, sin arte ni para desaparecer. Contaron que hubo un juez que se echó a la mar de desprestigio que lo llevó hasta el fondo, por haber defendido a una repudiada mujer, de quien en mala hora se enamoró.

Los suicidios más dramáticos, fueron los de quienes se asfixiaron por su hedor, que ya no pudieron ocultar sus exquisitos perfumes; o dentro de sus piscinas, que su esencia de mierda convirtió en pantanos.

El caso es que para no caer en redundancias o escatologías... se autoaniquilaron de uno en uno, ante la presencia de los cuantiosos grupos de pancartas y carteles sin mensajes, de su imaginación.

Y, como en el juego infantil de "Las estatuas de marfil", al contar 1, 2 y 3, los del pueblo salieron de sus guaridas y recuperaron su vida en libertad... mientras que los más listillos ya empiezan a organizarse para ... No, ¡no! Mejor se queda por un rato el final optimista.


*Sin dedicatoria, acatando pues. 

viernes, 10 de julio de 2015

Nomás asegúrate

¡Métele toda la velocidad que quieras!
nomás asegúrate de que:
eres lo suficientemente hábil
tengas la condición necesaria
traes un buen motor
no haya agentes viales a la vista
no haya cámaras de seguridad
no se te crucen otros más imprudentes
o faltos de pericia
y de qué no esté el semáforo en rojo.

Donde por cierto,
te alcanzará
quien acabas de rebasar.
Considera que
llegarás cuando deba ser,
no cuando tú quieras... por más que corras.

La liebre y la tortuga, tienen su fábula.























viernes, 22 de mayo de 2015

Pigmalión

Como vive en un barrio bravo
siempre, al salir, encarga su casa
a los delincuentes.
Se la cuidan celosamente...
por nada perderán el honor
de ser decentes para alguien.




miércoles, 13 de mayo de 2015

Recordatorio

... Limpiar el corazón
cada vez
que voy al encuentro
de los demás...

A ellos, no les sirve
mi amargura,
mi desazón
mi preocupación
o desencanto...

Porque los demás,
no son culpables
de lo que yo sienta
tampoco
si yo no soy capaz
de sacar las piedras de mis zapatos.

Por más herida que me sienta,
nadie merece
ser el depósito de mi basura.
Además,
ya están ocupados
en resolver lo de
las piedras en sus zapatos...