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jueves, 8 de mayo de 2025

Me canso

A veces me canso
de ser tan fuerte
Y sucumbo
y me debilito 
y saco toda mi debilidad 
a asolearse, a la vista
de todos, con las ganas
de que alguien más
venga y resuelva. 

Pero entonces sucede
otra cosa más grave,
más pesada, 
más necesaria
por la cual hay que luchar, 
y tengo que hacer como
los personajes de las series
policiacas.
"A secarse las lágrimas en el camino y a postergar la debilidad o a mandarla
al archivo de duelos pendientes."

Cuando cantan los pájaros 
después de la tormenta
o del ventarrón,
los comprendo 
y les pido disculpas, 
por lo tan poco por que 
yo me había cansado. 

lunes, 23 de octubre de 2023

Estar bien

El bienestar es tan fácil y ligero,
que cuando estamos bien, 
ni nos enteramos de que eso
tan natural y llevadero,
y de lo que por cierto,
nos sentimos dueños,
es lo más valioso que existe. 

Después, llegan oscuros sucesos
(propios o ajenos)
y no vemos solución.
Entramos en crisis 
y como si el sufrimiento,
nos ahuecara el corazón,
sentimos el pecho dolorido 
del inmenso vacío.

Pero en un efecto de hadas, 
algo muy diminuto
como un colibrí sacando agua 
de donde sea;
unos pájaros secando penas 
a cantos, vuelos y arrumacos
o; una colonia de hormigas, 
reconstruyendo su nido 
que anoche les arrasó la tormenta...

Todos ellos, sin decir una sola palabra,
nos dicen:

"¡Qué va!, ¡nada te ha pasado!

Nos ruborizamos
y encontramos cómo volver 
a estar de pie.




Amigos, que esas hadas lleguen a sus días aciagos.

martes, 28 de mayo de 2019

Algo qué contar

Debería tener algo que contar.
Algo suave, sutil o dulce,
algo para estimular, animar
o siquiera motivar a sonreír.

Pero, desde hace rato
andan unos versos girando,
merodeando y distrayéndome
y no sé qué hacer para librarme
de ellos. O atraparlos.

Mas, no estoy segura
de querer hacerlo. Lucen muy bien
en su libre vaguear tan desenfadado,
que mejor los contemplo,
deseando tener suerte de que me inviten
a ir con ellos.

... Pluaf, verso soy y volando me voy.



miércoles, 27 de febrero de 2019

Pasaban

Pasaban  bellezas, ternuras, dignas de ser contadas. Y pasaban. Pasaban así, muy fluidas e ignoradas, como si siempre fueran los momentos de la misma forma, como si la belleza y la ternura fueran requisitos obligatorios y continuos de la vida. Como si dentro de todo, no hubiera algo más sobresaliente que llamase la atención. Porque ya se había instaurado la costumbre de que así fuera, felicidad constante.
Pasaban ideas, pasaban sentimientos, pasaban imágenes, pasaban los días.
Y justo cuando quiso transmitir algo, todo eso que pasó, ya estaba tan ido, tan distante, tan irreconocible e irrecordable, que se vio enmedio de un silencio que no se lo desearía ni a su peor enemigo. Quería decir. Cuánto quería poder hacerlo. Pero mientras más ganas, más capas de silencio le amordazaban, asegurándose de que no fuera capaz de abrir la boca, ni de siquiera escribir una pequeña nota.  Como una maldición. Ni los pájaros que felices improvisaron anidando en las ramas aún sin recoger, que podaron despiadadamente a destiempo, le ayudaron a decir palabra alguna. Ya había enmudecido, de tanto dejar pasar. Solo pensó un profundo ¡ay! antes de soltar el llanto, ese sí muy estruendoso y escandaloso, al ver las inmensas heridas que les hicieron a los árboles que con tanto amor había cuidado. Sintió la tristeza y el dolor de todos esos árboles, sangrando en su cuerpo cada rama mutilada tan brutal y arbitrariamente.  Y con todo el horror en su piel y en sus ojos y en su corazón, escapó del lugar, para volver a hacer silencio, hasta perdonar a los culpables. Cuánto tiempo más tendrá que pasar para lograrlo y recuperarse todos.


domingo, 7 de octubre de 2018

Dame un adelanto de domingo

Cuéntame tú, que ya recorriste este domingo... Aquí apenas amanece, con un  fresco convincente y solapador de vagos (me apunto) y, no tengo asuntos que atender.

¿Valdrá la pena que deje ya mis aposentos, descender al mundo real? o ¿Me conviene dar otro paseo, hasta encontrar de nuevo a los brazos de Morfeo?

No me ocultes si fue que a ti también te hubo despertado, la alharaca de sustantivos voladores no identificados junto a tu ventana, con trinos también difíciles de especificar, por su afonía matutina de los domingo otoñales.

No quiero poner los pies en la tierra, solo para constatar, que los palomos se andan desplumando otra vez por la Macorita.

Nada... se me ha antojado un café. ¿No habría manera de que dispusieras que me lo traigan por Amazon o similar?

Gracias... esperaré tu respuesta para tomar decisiones.  ¡Ahum! (* es bostezo).

sábado, 21 de abril de 2018

Lo más temprano

A los pájaros, ya nada les sorprende. Han visto y conocen más que los sabios.

Pero, desde lo más temprano de los días; suben a limpiar el humo con aleteos y a suscitar que el cielo sople y vuele, las cenizas de la tierra.

Luego, desparraman trinos, con tonos y tinos perfectos, para suscitar que los relámpagos, salgan a iluminarnos.

Los pájaros, saben también, que la vida es maravillosa, porque ellos la hacen así.


viernes, 5 de enero de 2018

Gemas voladoras

Únicas gemas vivas que pueden volar en las cuatro direcciones con sobrada pericia, velocidad y zumbido de helicóptero, que ahuyenta a sus depredadores.

Hábiles guías hacia la vida, de cualquier ser humano, aun estando depresivo, atolondrado, disperso o distraído.

Con una aparición instantánea, un colibrí afina el corazón humano y hechiza hasta al más indiferente. 

... Siempre han llegado a mí, cuando he necesitado de alegría y ánimo.

Jamás imaginé que quisieran visitar el desértico hábitat en que vivo hoy. Pues sin una sola flor a kilómetros a la redonda, tengo a una familia de esmeraldas con collares de rubíes, que aman el bebedero colgado de un alambre de tendedero en el patio, que detectaron en unos cuantos minutos de instalado, en el verano pasado y ahora están siempre muy pendientes de que contenga néctar de sol a sol. Y hasta reclaman los muy... ¡catadores! sobre su fecha de caducidad, sabor, densidad, contenido calórico y sanitización.

¿Cómo cabe tanta hermosura capacidad e inteligencia en ellos?

Para mí son milagros vivientes, caprichos de hadas y ángeles, guiños de Dios.

Tienen un miedo y un defecto que les conozco:

Les horrorizan las avispas.

Y su canto parece un telégrafo achaquiento o un serruchar discontinuo o un grillo ronco. Lo que a ellos les tiene absolutamente sin cuidado, porque lo hacen a todo grito, desde la rama de árbol más alta y desnuda, misma donde duermen colgados en posición de murciélagos, barriga a la luna, cuando el clima está  bajo cero (estado torpor en que entran) para sobrevivir la dureza inviernal.  Emigran en caso necesario y eso me tranquiliza. Atraviesan todo el Golfo de México en un solo día.

* Gracias, Fiaris, por recordarme con aquella entrada tuya de estas aves maravillosas, que tú tienes en tu hermoso jardín.

* Entrada sin foto, porque todavía no domino mi emoción cuando los tengo a centímetros.  Pues esos bichos ya vuelan muy cerquita de mí.

"Cría colibríes... y te fascinarán a diario."

lunes, 11 de septiembre de 2017

Sigue, sigue

Si no fuera
porque me miro en tantos rostros
sin necesidad de espejos
y vibro en cada risa y cada llanto,
ajenos y propios,
que no son más que lo mismo,
una extensión de mí…
O yo, una piecita de ellos.

Si no fuera
porque en el olor a tierra húmeda
están de vuelta
todos los agostos y septiembres
de mi cándida niñez.
Y en el olor a tierra seca y soleada,
todos los abriles y mayos,
de tanto gozo al aire y vida libre y feliz.

Si no fuera,
porque contigo conservo
los días de invierno,
junto a las mejores fotos
mentales de mi madre,
haciéndonos siempre
el hogar dulce hogar,
o de mi pá, con toda
la fuerza, la sabiduría y las más francas risas.

Si no fuera,
porque guardo en ti,
lo mejor y lo peor de mi vida:
los amores, los desamores,
en tus cuatro estaciones, y las mías,
en todos los paisajes, cerros, atardeceres.
bosques, playas, desiertos, selvas,
en tu nombre,  tu voz y tus colores.

Si no fuera,
porque te conozco tan bien,
al ras del suelo,
con todas mis compañías y soledades,
que cada abeja, mariposa o colibrí,
han sabido totalmente.
Cuando grito que estoy harta,
cuando canto que estoy feliz. 

Si no fuera,
porque te conozco,
con los ojos abiertos o cerrados,
porque me has tenido y querido igual,
si con las palmas hacia el cielo, recibiendo, 
o los puños cerrados de impotencia,
por lo que no comprendo.
Puedo prescindir de casi todo, cuando me lo propongo
o cuando el azar
me lo ha exigido,
mas no podría concebirme yo, sin ti.
Si no fuera por eso,
México de mi alma... 
¡Aguanta! ¡sigue, sigue!
. . .

*Escrito en 2011... 
*Mi cariño y solidaridad hacía quienes estén sufriendo, en cualquier parte del mundo, por los embates de la naturaleza o del hombre.
*Tendremos este sistema, hasta que lo permitamos cada uno de nosotros. Nadie ajeno vendrá a resolver lo que tenemos que resolver nosotros y no hay pero que valga. 

viernes, 3 de marzo de 2017

Laralí, laralá

Ya llegan los meses dulces
y más alegres,
marzo, abril...
¡Laralí!
Con su equipaje
de cariños y sorpresas,
de todos colores
y miel.
No hay mal tiempo
que dure
más meses ¡No, no, no!
La primavera saluda
desde la ventanilla
del tren en que viene,
con su blanco pañuelo,
tan femenina,
como siempre que regresa
de su viaje por el sur.
¡Laralá!
Y brincamos
mi corazón y yo
mi corazón y yo
mi corazón y yo
-Perdón, el eco
es por tanto
que brincamos
como chapulines
contentos,
mi corazón y yo-
¡Toing, toing, toing!
¡Laralí, laralá!

P.d. Ay, pero qué cursi
me quedó, jajaja!

P.d.2. Don't Worry.... be happy!

jueves, 12 de enero de 2017

Desde aquí veo

Veo unos cerros áridos,
cafés, con sus faldas
que parecen diluirse
con el asfalto.

Escucho gente peleando
en la estación,
por conseguir gasolina
a golpes,
por el desabasto que hay.

Por radio repiten
el discurso de trump
ratificando su enfermedad
emocional, que los cafés-como nos dijo obama- mexicanos,
le agudizamos.

Luego ponen a Peña Nieto a leer, -mal, lee muy mal-
con el engrudo hecho bolas...
Pobrecito, instrumento
de tanto mal.  Dios lo ampare,
con toda su ignorancia,
que nos ha sido letal.

Ya anda el mara trucha,
último marido de Jazmín, calculando cuál casa robará
en la noche. Me estremezco.
Por qué será que hay mujeres
que prefieren eso, a la bella y productiva soledad.

Veo al anciano alcohólico
meterse a su casa de cartón
y que por cierto no he ayudado.

Leo el whats de la señora Lety,
"que no compremos manzanas gringas porque dan cáncer." Quién muriendo de hambre, no se atrancaría de manzanas
hasta de Monsanto. Me irrito.

Un meme del "profesor de
infantes", mostrando una balanza, con los kilos de más
de los que comieron de más
en las fiestas. ¿Cuáles fiestas?
Más me enojo.

Encuentro en muchas publicaciones desconfianza,
tristeza, dolor, desolación, desencanto, soledad, desesperanza.

Provoco sin desearlo
una fuerte discusión por whats, con quien adoro
y por quien he llorado y  leído en 3 días y dos noches,
más que en un mes completo
en la Universidad antes de exámenes.
y ni siquiera sé su nombre.

Un pájaro horrendo me caga
al pasar...
Me hace levantar la vista
para ver al limonero,
echando hojas y más hojas
relucientes, en pleno
invierno y próximo
a una helada.

Y a la bugambilia
repleta de flores.
¡Qué dicha! Esos dos irresponsables,
me secan las lágrimas
con su CONFIANZA.
Grito al cielo GRACIAS.

martes, 26 de abril de 2016

Queísmo de lo que dicen que vive un lector

Dicen que 
ya silba entre ruiseñores
vuela con las golondrinas
luce como tulipán
sueña en nuevos horizontes
y que su alma se le desnuda 
para írsele a nadar 
por los caudales de emociones
que se le derraman del pecho.
Dicen que  
llora, suspira, ríe, susurra, 
empalidece, suda y tiembla,
que le da taquicardia  
y que olvida sus hambres, guerras, 
traiciones, amarguras y pesares,
cuando entra en contacto 
con el mundo de los otros.
Que también allí con ellos 
se esperanza, sueña
y se motiva a vivir 
más escandalosamente.
Pues encuentra de todo
y no deja de leer
Dicen que 
ya está muy grave,
y que no tendrá salvación
porque además 
no desea salvarse 
pues ya contrajo 
la terrible e incurable 
Enfermedad de la Poesía.

sábado, 2 de abril de 2016

Y es que abril...

No necesita anuncio.



Amigos,
Vívanlo con intensidad, 
fuerza, alegría, confianza y pasión.  
Que los colores, 
aromas, texturas y melodías
de su esplendor,
los atrapen. 
Sean como abril.

sábado, 23 de agosto de 2014

Es verdad que de amor nadie muere

Es verdad que de amor nadie muere.
Pero si puede morir,
por una sola mala decisión
que teja una cadena
de consecuencias absurdas,  por despecho,
con la cabeza caliente y el corazón descuartizado.

Principalmente
por la mala redacción de las cláusulas disolutorias,
a consecuencia de esos dos factores protagónicos
del estado de desamor
-me refiero a la cabeza caliente y el corazón roto-
que siendo prácticas...
una casa vacía
no es más terrible
que un corazón despojado.
Entonces el trago amargo...  lo peor,  ya pasó. 

Procura no quedarte sin ella -la casa-
que a resumidas cuentas, 
es más fácil redecorarla después,
que salir volando por la ventana,
sobre una cama vacía
sin un páramo dónde posarla
y en plena época de tormentas. 

El ingrato pajarillo es quien ha de irse 'volandito',
sin inseguridades -de tu parte-
ni intentos de prueba sin sentido...
que vuelva a deleitarse con las mieles del
"contigo pan y cebolla" Jaja. Tan lindo que es eso, caray,
¡quién estuviera en su lugar, verdad?

La dignidad... ¡Ah! muy importante y es otro cantar:
No te rebajes, por retener lo que no es tuyo,
si la firma fue por el amor
como suma de dos voluntades de caminar juntos.
y no por la propiedad.

Azúzalo, déjalo ir y tan, tan...
que el cielo está plagado de aves
-que-en-cuanto-se-diluya-lo-que-queda-de-la-sombra-del-débil-contorno-que-ya-es-él-en-ti-cuando-antes-fuera-una-obra-de-arte- (Auff! espérame, que se me ha acabado el aire)
Bueno... aquí sigue: llegarán a tu hogar,
que hoy tienes nublado con tus lágrimas y soledad.

¡Te lo juro mi amiga! sí es verdad 'que nadie muere de amor',
pero si puede morir por un convenio desfavorable. 
así que despabílate y procura 
despedirte de lo que te quebranta
y asfixia y enferma, para que vuelvas a vivir
o quizá para que apenas empieces a vivir.
Sin horarios, ni presiones, ni dudas,
ni preguntas, ni reclamos, ni celos,
ni esperas de madrugada,
ni todo lo innecesario,
que tantísimo jode la autoestima.

Ama tu libertad, Ámate tan libre y tan plena, como ni de chiste todavía tienes idea que puedes llegar a ser, desde el instante en que salgas de la noche en que te has sumido.




domingo, 27 de julio de 2014

Nublado


Nublado, más nubes detrás: quizá densas, amenazadoras y negras. 

El ave lucha sin descanso, por recibir la luz del sol.

Lo consigue.

martes, 17 de diciembre de 2013

Los pájaros

Los pájaros se preguntan, cómo hacer para inspirar a tantos poetas, que según su más reciente conteo, ya son más los poetas que los pájaros. Discuten si fuera mejor sugerirles (a los poetas) que se busquen otras musas o tomar ellos (los pájaros) un curso intensivo de ubicuidad; pues ya les resulta muy extenuante, estar presentes ante las muchas plumas que los describen, y aparecer con sus plumas (los pájaros) impecables, con tanta movilización, para estar en posibilidad de satisfacer el exceso de demanda.

Realmente yo sí los noto últimamente muy desmejorados (a los pájaros). Incluso ya me ha tocado ver al mismo pájaro en muy variados versos de diferentes poetas, solo que con otras actitudes, indumentarias y accesorios. Pero de tanto verlos y siendo los mismos, uno termina descubriéndolos.

El otro día, a un chanate que conocí aquí, me lo encontré, en los jardines de los versos de una poeta, con un aspecto tan cambiado, como si fuera un jilguero, canario, o no sé qué especie. No conozco de su clasificación, pero a los que conozco (pájaros) en persona, fácilmente los identifico, aunque traten de hacerse o de hacerlos parecer, diferentes...

¿Será que los pájaros, se transforman según el poeta? Tengo esa duda.

*Este es un chanate.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Aleteando

¡Lo siento! quería llegar, con la confianza de siempre, encontrarte en el jardín, donde jugamos la simpleza, que nos hace más vivos que todo lo demás, al compartirnos el amor. Cantarte muchas piezas, las más posibles, muy suavemente, para no registrar la afonía de otras veces, que igual nos divierte a los dos. Tu alegría me gusta, tu risa me gusta. No te lo he dicho, mas tú lo sabes, porque al estar contigo, sonríes con la boca, con los ojos, con toda la piel: ¡Total!

Ese día, en que me esperabas, me hubiera gustado llegar con amigos, los mejores, para llenarte el alma de compañía y belleza de muchos colores. Conviviendo, como lo hemos hecho tan seguido, en los ratos, que usamos para decirnos, acariciarnos y consentirnos a muy corta distancia; solo con la mirada y la mente, haciéndonos correr por las venas, torrentes de armonía incontenible, hasta derramar algunas lágrimas, por tal plenitud. 

¡Disculpa! me viste como tú no me sabías, me viste pasar por encima de ti, gritando, ignorándote... de-ján-do-te, como si fuera un desconocido, ferozmente egoísta y veloz. Yo solo alcancé a ver tu miedo, desolación... abandono, cuando apretaste los labios y las manos, bajaste la cara, como haces al llorar ante los irremediables. 

Ojalá comprendas, que de no ser así, no hubiéramos logrado la desbandada, en ese frente frío que nos llegó sin previa señal. Fue la única alternativa posible, para intentar llegar al sur, y salvarnos casi todos los pájaros. Te confieso, ¡casi todos!  Yo quería... ¡No desesperes, mi bien, que abril llega más pronto que la ausencia!