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martes, 29 de octubre de 2024

Hojeando

No te dije todo lo que quería decirte. Ahora me alegro, porque era despecho, no falta de amor. Ojalá que estés siendo muy feliz. 

Uf! A ti te dije de todo, hasta lo que no quería decirte. Todavía no me perdono tanto veneno. 

No te dije lo que tú pensaste que merecías que te dijera y hoy todavía te pesa el remordimiento. Yo eso hubiera querido, pero ni conciencia has de tener, infeliz y menos, memoria. (*Ojo: Hay que trabajar ese rencor).

Tú en cambio, ni tan solo un pensamiento tendrás jamás de mí. Aunque ya no recuerdo el porqué y sin embargo te estoy pensando. ¿Entonces? Gran contradicción. 

A ti, ni falta hacía decirte algo, si  todo se me notaba. Y te empalagué. No debí ser tan transparente. 

En cambio tú, hubieras hecho lo que fuera por mí y eso me aburrió. Te faltó estrategia. Aaay, dónde estarás, serías ideal ahora. 

... Se terminó el café, cerró las cortinas de la ventana por donde ojeaba la quietud exterior, mientras hojeaba "parte" de su álbum amoroso mental. 

Se fue a ver la serie de espías, después de responder los mensajes a su amor de "cada quien en su casa es mejor". 🍀

sábado, 14 de mayo de 2016

Femenina

Tierra
Madre
Luna
Agua
Alimento
Ternura
Suavidad
Calidez
Cariño
Consuelo
Humildad
Sensibilidad...

Algunas cualidades femeninas... Es un privilegio sagrado ser mujer.

La humanidad necesita con urgencia rescatar lo femenino.

Pues el rol de la mujer no está en la usurpación del rol del hombre.

¿Por qué tratar de ser hombres,  como los hombres, o más masculinas que los hombres?

Provocando un mundo de violentos e infelices, en los roles que no nos corresponden, ni a los hombres, ni a las mujeres.

martes, 8 de septiembre de 2015

Mocosos

Amanece, atardece, anochece: Y, mocosos.
Veo, escucho, respiro: mocosos. 
Avalancha de mocosos.
Tormenta de mocosos.
Ventarrón de mocosos.

Y, las calles y avenidas, convertidas en ríos de mocosos, pletóricos de vehículos llevando mocosos, hacia todos los puntos cardinales. 

Igual como las moscas avisan cuando ha llegado el verano; los mocosos, que las clases se han reanudado. Y que la vida, pese a todos los inconvenientes, sigue firme, aferrada, empecinada.

Van todas las aceras repletas y fatigadas, cargando miles de mocosos, limpiecitos, uniformados, enmochilados, dando saltos, luciendo toda su impetuosa mocosería temporal. De la mano de sus papás, mamás, abuelas, nanas. Los animados, ilusionados, felices; o los chillones, ansiosos, miedosos; o los más chiquitos o chiples*.

Ahí va, toda esa plaga de lepes, de almas blancas, lustrosísimas y vibrantes, de lo tan nuevitos que son. ¡Envidio su mocosés!.

¡Que se logren, que se logren! Mocosos tan primorosos, malcriados, desinformados y más adorables, desde esta magnífica distancia con que los contemplo al pasar. ¡Bendita la vida!



*Chiple: Es un chihuahuismo de mimado, 
malcriado, llorón, ñoño, consentido, 
"chípil" dicen en el centro de Mex.


viernes, 24 de abril de 2015

Matrimonio feliz

Un hombre y una mujer, los dos amantes de la soledad, se casaron. Fueron muy felices toda su vida... Y aunque vivían juntos, se veían con muy poca frecuencia, en la que no cabían reclamos, celos, competencia, control, despersonalización, etecé. Solo el deseo de compartir con intensidad, los momentos que su independencia emocional les concertaba, para luego dejarse abrazar nuevamente por su amada soledad.