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domingo, 26 de julio de 2026
Muñeca (2
martes, 26 de mayo de 2026
Pancartas blancas
Debo estar muy mal, supongo. Alucino y desvarío. En cualquier momento de los días, sigo pensando en que puede haber concordia y justicia en el mundo.
Debo estar psiquiátrica, intuyo. Pues cuando suelto en público cualquier rollo al respecto, solo me miran en silencio.
Sí, tal vez, ya estoy loca de atar. Y todo empezó de niña, desde que recuerdo, he pensado que el amor existe.
Y, ay, qué mal debo estar, porque a pesar de todo, sigo creyendo en que el amor nos salvará.
Ya no tengo dudas, nací loca.
Me tomé muy a pecho lo de "imagine all the people", desde que John y Joko protestaban desde su departamento. (Los vi en una revista). Me pegó muy adentro su onda utópica. Y lo cantaba a toda voz, con mis amiguitos del barrio, con pancartas blancas alrededor del jardín 🏡 (Es que todavía no sabíamos escribir).
jueves, 29 de mayo de 2025
De qué me sirve
jueves, 20 de julio de 2023
Andanza
Caminos con curvas o rectos; atajos o súper carreteras.
No siempre podemos escoger por cual camino ir. No siempre tenemos esa libertad. Otras personas y situaciones externas, condicionan nuestro tránsito.
Cuesta mucho trabajo entender que, en la andanza, habrá peligros donde menos lo esperemos y desarrollar el arte de mantenernos a salvo, pase lo que pase. Más seguido hay que hacer caso a la intuición.
*Fotos de I.M.D. Rumbo a la Sierra Tarahumara de Chihuahua, México.
martes, 25 de agosto de 2020
No hablo
Yo no hablo de mis problemas,
porque la gente
no ayuda a resolverlos
y solo me juzgan
de incapaz o complicada.
Y no hablo de mis triunfos,
porque la gente
no goza conmigo,
la envidia es feroz animal.
Yo no hablo... aprendí a callar.
Silencio de mí,
el mejor amigo
que he encontrado en la vida.
Es más...
esto no le he dicho,
tal vez lo imaginaste.
(No sea que...)
domingo, 29 de marzo de 2020
Ya sin sorpresas
Porque nunca nadie pudo detenerme, ni con chantajes al estilo de "si te vas, yo muero". *Esto antes se tomaba como figurado y no literal :)
Era vagabunda. Salía y cambiaba la ruta, sobre la marcha. Nada ni nadie me podía detener.
Ah... Tan agustito que andaba, anduve, había, hube, habré andado.
Me mandaron pal carajo el verbo andar y las conjugaciones a futuros de los mejores verbos. Mi predilecto tiempo de conjugación, como integrante del grupillo de soñadores
domingo, 2 de febrero de 2020
La puntuación
La omisión de comillas (entrecomillado), en mi publicación anterior, invirtió el sentido de lo que dije.
Gracias, por los comentarios entendí la necesidad de aplicar comillas.
Gracias doblemente, a quienes descubrieron al leer, a pesar de esa falta de puntuación, mi desaprobación hacia el descarte.
No estoy a favor del descarte. Igual como defiendo mi dignidad, defiendo la dignidad de los demás.
miércoles, 17 de julio de 2019
Aire fresco
Dichosa me siento sin sus vandalismos cotidianos.
*Las familias están así por mi entorno y a esos padres de tan mala generación, no puedo educarlos yo, que ni son mis hijos, ni sus hijos, mis nietos. Y no por falta de mi ejemplo, voluntad y buenas maneras, que por cierto, es precisamente lo que ellos más repudian de mí.
Soy la anacrónica obsoleta de la villa. Puaf. Que quieren ver renegar, pero no saben que de resiliente ellos no me van a ganar... Porque ha de ser muy doloroso para ellos, no haber tenido un hogar con tanto amor como el mío. Y que yo podría darles, pero no quieren, ya es muy tarde. El árbol ya se torció. Snif. Carencia que yo si comprendo. Ha de ser terrible crecer sin amor y atención.
viernes, 21 de junio de 2019
sábado, 17 de noviembre de 2018
Cosas del diario yo vivo, tú vives
La derecha, siempre se une por los intereses... la izquierda, siempre se desune por las necesidades. Y nunca falta que desde la derecha, inmersa en la izquierda, destruyan a la izquierda. Total, una derecha de mierda y una izquierda que jamás ha existido, aunque la vendan como tal.
No es lo mismo una ciudad perdida, a secas, que con un buen libro. La misma ciudad, puede percibirse poética, tras la lectura.
* Besos de anís, amigos, los visitaré en breve.
miércoles, 31 de octubre de 2018
De chiripa
Miel, su esposa, lo esperaba con los niños acicalados, con sus deberes realizados y sobre todo, hambrientos; en torno a la fogata, donde cada noche preparaban la cena con lo que él traía a la caverna. (Corrían los dosmiles a. C.)
Miel, con su templanza tan característica, fue por algunos bombones, que siempre procuraba tener... los ensartó por primera vez en ramas puntiagudas y mantuvo a los niños más que fascinados, asando y comiendo bombones, en lugar de la caza.
Luego motivó a Bomani, a que les platicara las vicisitudes de la cacería.
Él se fue serenando conforme hablaba, incluso se entusiasmó a tal grado, con las reacciones positivas de toda su familia, que siguió y siguió, recordando y fantaseando.
Fue la feliz noche en que se inventó el cuento... ¡y los bombones asados!
*Por si alguien no lo sabía.
martes, 29 de mayo de 2018
Ir de blogs
Voy paseando y conociendo, dispuesta a encontrar alguna idea o emoción, para luego poder decir algo aquí... 💭
Nada más nutritivo y eriquecedor que "ir de blogs". Hay sitios maravillosos... los que sigo y visito lo son.
martes, 15 de mayo de 2018
¿Qué ves?
¿Qué ves?
. . .
Sí... y además de las nubes, ¿qué ves?
. . .
Bien... además de ese cielo hermoso de Chihuahua, mi ciudad ¿qué más ves?
. . .
¿Cómo? ¿Nada más? ¡Piénsalo!...
. . .
¿No?... Pues está el sol. Y se encuentra diciendo cosas al oído, a la nube que tiene abrazada por la espalda.
¿Ya lo viste? ¡Me alegro!!
Así es en cada situación en la vida. Si vamos quitando los velos, de cualquier realidad que observamos, damos con la luz, que quizá sea lo único importante... aun en lo que su apariencia pueda parecer oscura.
Mi blog, amigos, es mi refugio de paz, amor, tranquilidad, empatía, solidaridad, amistad, complicidad. Es un territorio en que no cabe nada que no sea eso. Y donde yo recargo pilas para afrontar la realidad del día a día.
Es compartir. Dar, darme a ustedes... con todo el corazón, con el alma en la mano, para que sientan ese ambiente cuando llegan. Un lugar a salvo, con alguien de confianza, en donde cabemos todos.
Procuro regalarles risa, ternura, inocencia, aliento, compañerismo. Y por eso, me encanta responder a sus comentarios siempre, porque en ellos, he recibido multiplicado lo que doy.
Pero, aunque sea un refugio, a veces también abordo temas de la realidad, que aunque quisiera no tomar en cuenta, existe.
¿A dónde voy con esto? A aclarar la entrada anterior, a quienes no me conocen desde el inicio y por ende, mi esencia.
La anterior entrada, es una fotografía fidedigna y aunque es dolorosa, no está escrita con rabia, ni rencor, ni odio. El odio ha sido siempre de ellos hacia nosotros. Porque siempre han deseado nuestro territorio, nuestros recursos. Pero nosotros, les repugnamos. Quisieran todo lo nuestro, pero sin nosotros.
A nosotros solo nos queda, blindamos el corazón y la conciencia para que los daños provocados, no nos pudran la existencia. Defendernos a como hemos podido desde que llegaron al continente. Mi muro del que hablé, solo iba en ese sentido, de una manera metafórica, no literal.
Y mi única intención de contarlo es que conozcan la versión que yo conozco de ese país, para quienes no lo sepan. No es tan lindo como parece en las películas o en Disneyland. Ellos arman lío por todo el mundo y luego se proponen para resolverlo. Con la misma violencia con que lo armaron. Y matan y matan y matan. Y me nació por lo último sucedido en París. Un hecho con su sello, con ellos detrás, los dueños de esos grupos radicales. Para justificar otra guerra. ¡Pinches gringos! (Esto sí es con enojo y demasiada indignación), siguen destrozando el mundo.
Mi basura, amigos, yo la gestiono a solas. Jodía estaría si con todo lo que hay, mi blog fuera mi basurero emocional. Sería faltarles al respeto.
Cuando no estoy positiva y de buen humor, dejo de venir. Dejo de leer y comentar, o los leo y no comento. Regreso hasta que me repongo y estoy en condiciones para socializar.
Así soy.
Cuando vean nubes en algo que haya escrito, háganlas a un lado y encuéntrenme.
Pero no me digan: estás enojada, muy enojada, muy mal, suponiendo, pero sin saber si lo estoy.
Prefiero la pregunta directa, que respondería también directa y sin tapujos.
Un abrazo largo para cada uno de los que lean y muy agradecida, siempre. Los quiero un montón.
domingo, 8 de abril de 2018
¡Los garbanzos!
Pasado un tiempo, cuando notes que a "alguien cercano" se le ha quemado su comida, lo perdonas, porque "todos puede tener un descuido."
A las cuarenta, cuando un olor intenso a picante quemado llegué a ti, exclamas ¡Los garbanzos! Corres a su encuentro y se están chamuscando.
Agregas agua varias veces, porque seguirán duros. Se pinta color negro carbón. Rectificas la sal.
A otras cuarenta horas, siguen sin ablandarse del todo, pero ya ni modo. Los escurres, el caldo no podrás usarlo, es amargo. Los mueles lo más que se dejan, que no es mucho. Y optas por sobrecondimentar al estilo hummus, esa pasta rústica, para disimular el sobreahumamiento que con todo lo que agregues, seguirá siempre presente.
*También, puedes ahorrarte todos los pasos de mi receta y cocerlos en olla de presión o como sepas. Con toda seguridad de que a ti si te quedarán exquisitos.
jueves, 29 de marzo de 2018
Enseñando monedas
Saca un billete de 20 pesos y pregunta a los niños si han visto al personaje en otra parte, que si saben quién es.
- ¡Sí!, ¡Mi mamá tiene un cuadro de él en la casa! Está con la Virgen de Guadalupe... un poco más joven, dice un niño muy contundente y contento de saber.
... Extrañada la maestra de que haya quien tenga la imagen del personaje histórico Benito Juárez, en pared de su casa, le pregunta a la mamá, si es verdad.
- ¿Que qué? No. Lo que tenemos es una imagen de San Juan Diego con la Virgen.
lunes, 22 de enero de 2018
Las ofensas y su bilateralidad
Las personas hieren cuando sienten: miedo, frustración, impotencia, infelicidad, inferioridad, por rechazo o por proyección, por enfermedad, maldad, etc.
Nos sentimos heridas cuando sentimos: miedo, frustración, impotencia, infelicidad, inferioridad, rechazo, proyección o enfermedad, debilidad... etc.
Recibir un insulto, incomoda, enoja, entristece, no somos de hule, ni masoquistas para disfrutarlo.
Si nos insulta un desconocido, lo procesamos rápido. Nunca lo vamos a volver a ver, lo ignoramos, lo evadimos o rechazamos con facilidad.
Pero si lo hace alguien que amamos o queremos, nos duele más. Porque deseamos ser correspondidos. O si lo somos, ¿por qué nos insulta? Nos sentimos defraudados, decepcionados, burlados. traicionados.
Hay que aceptar que no todas las personas a las que queremos, nos quieren. Duele, si duele... demasiado duele, pero esto sucede con mayor frecuencia de lo que imaginamos. Incluso en las familias. * * Hay que decirlo, porque en esta vida de perfectos y felices, obliga a esconder esos problemas, así haya una extensa lista de imperfectos e infelices.**
Duele más de los cercanos, porque son quienes conocen nuestros puntos débiles y sus palabras son como puñales o flechas envenenadas, que se ensartan en el centro de nuestros defectos y, que nos sangran con su certera puntería.
Si queremos crecer y fortalecer el músculo emocional y espiritual, es el momento de revisar ese defecto o defectos que dicen que tenemos y que nos ha dolido, porque los tenemos.
Si no queremos que nos duela más, trabajar hasta erradicarlo. Si es necesario con ayuda profesional.
Pero en caso de no ser así y de recibir insultos por el problema psicológico o emocional del otro. Hablar con esa persona cuando logremos tranquilizarnos para conciliar, o incluso ofrecerle ayuda. Pero si no lo permite o no es posible llegar a nada fructífero:
Poner límites, poner límites, poner límites!!!
Pues se acostumbran a la tolerancia y si lo permitimos, en vez de elevarnos a santos, nos convierten en su eterno cesto de basura, lo que resulta muy desagradable. Y si permitimos, además nos asumirán como imbéciles o como cínicos.
O, tomar distancia emocional, si es que no se puede tomar distancia física.
Aunque a veces el alejamiento fisico, es la única solución.
Siempre sirve arrepentirse y pedir perdón. Y ojo*** corregir, resarcir, compensar. Siempre sirve aceptar y perdonar. Y ojo*** olvidar. Nunca estar a duro y dale utilizando el error para manipular. Eso es más perverso que lo que nos hizo el perverso.
jueves, 18 de enero de 2018
Qué sería... de verbo ser, no de fábrica de queso
Qué sería de mí, si en situaciones infortunadas, no vinieran de inmediato la imagen de mi madre o mi padre o mis hermanos a consolarme, quienes ya no todos están. O los amigos niños a abrazarme (quienes ya tampoco todos están).
... Qué sería de nuestra Lengua, sin verbos en tiempo pasado, ni en futuro.
Quedaría la literatura, sin posibilidad de narrar lo sucedido e imaginar lo que sucederá. El Quijote, por ejemplo, tendría solo parte de los diálogos, sin saber cómo, cuándo y por qué de lo que hablan. Es más, dejaría de existir.
Estar solo en presente, nos elimina la capacidad de resistencia, de permanencia y la experiencia que necesitamos para mantenernos firmes en la vida, que da el pasado. Y también resta el anhelo de llegar a la otra orilla, cuando se nos hunde el barco, que da el futuro.
Reducirnos a presente, sería quedarnos en blanco instante tras instante... sin historia y sin esperanza. Fluidos, sin oponernos a la marejada de dominación.
Viviendo en todos los tiempos de conjugación posibles, encontramos los recursos vitales, la fuerza, lo mismo en un álbum con telarañas que en una utopía futurista, cuando el presente esté jodido. Con tal de no dejar que nos detengan el corazón antes de que se pare solito por muerte de verdad.
martes, 26 de diciembre de 2017
Hijos, permisividad
Hay árboles a los que hay que poner sarmiento y algunos o muchos amarres, desde muy chicos. Porque son tercos, caprichosos, anárquicos.
Hay otros, que desde que son una mata, hay que estar guiándolos constantemente, a costa de bastantes rasguños, cortaduras y dolores de cabeza. Nos agreden siempre que tratamos de guiarlos. Hay momentos en que uno quisiera desistir y extirparlos, hacerlos leña.
Pero después de mucho tiempo de gran constancia, cariño, cuidados con estrategia y paciencia, crecen hermosos. Coordinados, sin ramas rastreras, ni retorcidas.
Allí, para que luzcan su belleza, hay que seguir con el entorno, vigilar, remozar, limpiar, corregir, retirar, mantener.
Hasta saborear su fruta o admirar sus flores. Pero hay que seguir podando, nutriéndolos, fertilizándolos, hidratándolos, evitándoles todo tipo de plagas. Un día constituyen un precioso hábitat para las aves y nos llena el corazón, una gran satisfacción, cuando ya nos brindan su sombra, cobijo y amparo.
...
Vino un día una amiga, a llorar conmigo por los desplantes y groserías de su hijo adolescente.
Yo estaba en el patio con mis tres árboles y la invité a acompañarme. Cuéntame, en lo que termino de amarrar estas ramas. Y me tardé más de la cuenta a propósito. Para que ella se desahogara a gusto.
Terminé y me senté a su lado, mientras bebíamos limonada y me desinfectaba los rasguños... ella me pidió consejo.
Luego de un largo silencio...
"Verás lo derechitos y hermosos que crecerán." Le respondí.
Aconséjame. Aunque tú no sabes lo que es batallar, porque tuviste mucha suerte... tu hija te salió muy buena.
Sí, he tenido mucha suerte, reí muy divertida... es muy buena hija.
Me preguntó mucho, y yo le respondía refiriéndome a los árboles. Sobre sus características y lo que hacía con cada uno.
Se fue desahogada, pero muy insatisfecha, sin el discurso de consejos que buscaba. Incluso me dijo molesta, vengo otro día en que no estés tan ocupada con ¡Tus árboles!
Siempre que quieras. Estoy disponible y sonreí. Me felicité por no haberme soltado con mi perorata educativa y señalándole sus errores, que hubiera querido decirle, Jajaja. Estás madurando, Sara Olivia. Me dije, a solas.
... Mucho tiempo después, me dijo: ¡Acabo de entender!. Me caiste tan mal cuando te busqué... Será muy doloroso, pero creo que todavía podré amarrarle algunas ramas y podarle otras. Pero de que lo enderezo, lo enderezo. ¡Y ya amarré las ramas de mi higuera también!
...
Las nuevas generaciones, de las que a veces nos quejamos, no se criaron solas. Son lo que les permitimos.
* Es mi regalo navideño con todo cariño para las mamás primerizas, en especial para mi sobrina Celeste, para mi hermanita Raquel P.R. y para mi niña querida Volboretinha, que están en el proceso de la nueva maternidad. Deseándoles que sean igual o más "suertudas" que yo. Las quiero inmensamente a las tres.
Y en agradecimiento a mi amada hija, por existir.
viernes, 11 de agosto de 2017
viernes, 14 de abril de 2017
Entronque
ni fin. Que brotan
en una llanura o meseta
de la existencia,
como un manantial
espontáneo, como un volcán,
con demasiado estruendo,
pero que allí se quedan,
y la relación se frena,
-aunque no muera alguno-
se apaga, se disuelve,
sin ninguna trascendencia...
Como si dos ferrocarriles llegan a un entronque obligado
o caprichoso,
con sus orígenes/destinos
distintos,
pertenecientes a diferentes
capítulos de un libro,
y nunca encontrarán, juntos,
alguna de las orillas del
ovillo en que va ensartada
su trayectoria personal,
como para compartirla.
Hay historia de seres humanos,
sin principio ni fin.
Me refiero a: juntos.
Por eso, si se encuentran,
muy pronto se repelen,
ni buenos, ni malos,
pueden ser buenos
los dos,
pero son simplemente:
incompatibles,
aunque corran simultáneos
en el mismo oficio
de vivir,
en que jamás podrán
vincularse.
Es lo mejor. Sin drama.
Es la paz.










