Medio acuoso, juntos unos con otros. Encerrados sin posibilidad de salirse, aunque quisieran hacerlo. Aumenta el calor, se sienten muy sofocados, unos brincan, otros se quedan quietos como si meditaran. Ireemediablemente otros se van al fondo a las primeras.
Pasan 25 minutos, la prisión a la que están sometidos se va haciendo insoportable, algunos hasta se despellejan. Pero nada pueden hacer.
Al rato, casi a punto de una explosión, disminuye el calor, hasta que cesa en definitiva la presión.
Abro y los observo. Definitivamente, ¡ya están cocidos los garbanzos!
Ahora sí a prepararlos con jamón tocino o hacerlos hummus, como mejor me gustan.
Humus, receta predilecta:
1/4 de garbanzos crudos
Molerlos ya cocidos, a como Dios le de entender a cada quien. Yo según la prisa que tenga. Prefiero hacerlo en el mortero o molcajete.
Agrego sal al gusto
3 dientes de ajo
Hierbabuena bastante.
2 limones, el jugo
1/4 de taza de aceite de oliva
Quizá, depende, un poco de agua en que se cocieron, para que quede una pasta fácil de untar.
Rectificar la sal y el sazón.
Ah... Importante, hay quienes les quitan la piel. Yo no. Es fibra y molidos ni se nota la diferencia.
* Si no hubiera hierbabuena, puedes condimentar, con curry, cominos o las hierbas finas de tu predilección, son versátiles como los paladares. Si no te gusta el limón, utiliza yogurt, pero entonces disminuye el ajo.
Y ya, listo para comer!!
En galletas, pan tostado, pan árabe, *tostadas de tortilla de maíz (nuestra predilección en Mexicoooou) o como guarnición con todo tipo de carnes.