sino el traidor interno.
Igual que en la persona. El más poderoso enemigo, vive en su interior.
Hay que desalojarlo cada día.
A los enemigos de la nación, ni siquiera hay que exiliarlos. Ellos solos se van a casa de sus cómplices, quienes después los destruyen.
Entonces... hoy me propongo revisar lo propio.




