Traductor :

martes, 17 de agosto de 2010

Madre Teresa en Chihuahua

Exposición "Amar hasta que duela", con las reliquias de la Madre Teresa, a partir del 27 de agosto al 15 de noviembre en Chihuahua, México. Exactamente en el número 901 de la calle libertad, en el Centro de la ciudad.



Será un gran acontecimiento para Chihuahua, con el objetivo principal de promover el espíritu de solidaridad que poseía la madre, quien entregó su vida a los demás, ayudando a cada ser en su tiempo y momento, como si fuera único, y haciendo las cosas movida sólo por el amor incondicional y la Fe.

Tan sedientos que nos encontramos de fe, desde que manos criminales nos arrebataron el territorio, el progreso, la paz y... la vida. 

Ya hemos dejado de creer en las autoridades, en quienes nos gobiernan, en la iglesia, en la familia, en los vecinos a los que no conocemos, en lo que dicen los noticieros, en lo que leemos, en lo que pensamos y hasta en lo que sentimos, quienes aún sentimos, pues nos han arrebatado hasta las emociones, dejándonos en el solo contorno a lápiz de lo que fuimos.

Justamente ahora llegará el patrimonio de la Madre Teresa. No creo que sea una casualidad. ¡Es la falta que nos hace! y que Ella debe saberlo, pues desde hace 5 años el padre Angelo Scolozzi, quien estuvo muy cercano a ella en los 20 últimos años de su vida, ya  había escogido nuestra ciudad, para continuar su obra, en una zona casi perdida, para ayudar a la rehabilitación de adictos.

Entregado en cuerpo y alma a su labor constante, humilde, callado, amoroso... como debieran ser los sacerdotes, no como los déspotas, pederastas, corruptos, depravados, que han solapado la pudrición de la sociedad y que desde sus castillos de oro y marfíl, son incapaces de conmoverse por nada más allá que el dinero...

¡Bienvenida seas Madre Teresa! Qué Dios permita que cese el fuego y que volvamos a vivir.

Qué tu espíritu nos ilumine de nuevo, para recuperar la oportunidad de estrecharnos como los hermanos que somos.

Qué aparte de tu visita, Chihuahua sea una tierra con otras buenas noticias, como lo fuera antes.

Te esperamos con ansias y con todo el fervor posible de contener en nuestro ser.

Haz que tu bondad incondicional se siga manifestando a través del Padre Angelo y que  irradie a los demás sacerdotes, para que se pongan a trabajar, como lo exije su profesión.

Haz que todos los causantes de nuestra desgracia retrocedan o se paralicen.

Coméntale a Dios... Tú que estás tan cerca de Él, que esto ya no se arregla sin su intervención.

viernes, 6 de agosto de 2010

Somos La Transparencia

Muchas cosas no nos agradan y nos desanimamos. Quisiéramos un mundo más limpio, franco, libre, seguro ¿Qué estamos haciendo para lograrlo?

Es el momento de actuar, para alcanzar nuestras metas. Sin duda ante las desgracias cotidianas, nos vemos envueltos en la apatía, descorazonados y con los objetivos diluidos.

Precisamente cuando la adversidad parece vencernos, es cuando debemos probar el barro del que estamos hechos. Los mexicanos somos muy creativos, optimistas, guerreros. No permitamos hundirnos en la desazón.

Cierto que cuando no fluyen las cosas como quisiéramos, nos sentimos oprimidos, con un alto grado de impotencia. Habría que revisar, qué tanto ha sido responsabilidad nuestra lo que estamos viviendo.

La sociedad fuimos dañándola entre todos. Por comodidad, hemos asumido la corrupción y nos hemos constituido en integrantes de esa corrupción. Es más fácil para cualquiera señalar a otros, antes de generar las buenas acciones.

Cuando se disfrutan estados de prosperidad, pocos son los que se atreven a mirar a los que no cuentan con ese bienestar. Justificamos con un “qué desgastante ayudar a las causas perdidas”, ¿qué sacamos en contraparte?

Tal vez no recibamos nada a cambio, tal vez muchas veces nos estrellemos contra muros de concreto. Pero… si en el empeño, podamos rescatar a una persona. Esa única persona, es razón suficiente para enfocar gran parte de nuestros esfuerzos, aunque no nos lo agradezca después.

Si cada uno apoyáramos a una persona, nos ceñiríamos en un círculo de amor tan fuerte, que derrumbaría cualquier obstáculo o penuria.

Me causa una profunda tristeza, escuchar de muchos mexicanos, repudio hacia Felipe Calderón, por las incalculables cifras de personas muertas en esta lucha propiciada por la delincuencia organizada. ¡No por él!

Que piensen que acabar con algo tan incrustado a todos los niveles en nuestra sociedad, pueda ser de remedio inmediato y responsabilidad sólo del Presidente, sin que nadie movamos un dedo.

Le echan en cara que prometió una serie de metas, que no se han cumplido. ¿Necesitamos estar tan ciegos para no darnos cuenta que precisamente por la delincuencia, no pueden lograrse?

No se puede avanzar, mientras la porquería esté brotando por todas partes; primero hay que atacar el problema y ya después, podremos avocarnos a lo que sigue o continuar lo que nos habíamos propuesto.

¿Qué empleos pueden generarse en el estado en el que estamos? No hay empresario decente que no esté siendo amenazado o extorsionado. No hay región agrícola que no esté sitiada también, no hay medio informativo decente que no se vea amenazado a cada segundo. No hay familia que no esté amedrentada por la inseguridad.

Hay que regresar al origen de la sociedad mexicana, a esa que nos hizo tan grandes, por la confraternidad, sensibilidad, humanidad y ganas de luchar, no solo por nosotros, sino por los demás.

Luchemos, auxiliemos a la autoridad. Con la cautela que requiera la encomienda, vivamos con todos nuestros sentidos activos, al máximo… ¡Hay que denunciar!

No corramos la cortina hacia lo que vemos que está mal. Existen muchas formas de denunciar en forma anónima. No consintamos que siga turbio lo que es transparente si asumimos nuestro papel. La denuncia y la solidaridad serán las dos palabras que nos puedan salvar.

Sumarnos a los esfuerzos del Presidente, para dejar de ser una sociedad desorganizada, que ha consentido con el silencio, la evasión, la ceguera, que esto se fuera pudriendo, hasta que reventó. Usemos la transparencia que pusieron en nuestras manos hace unos cuantos años, precisamente para nuestro beneficio. Con la tecnología ya todo es posible, úsala.
¡No te quedes callado! Si te enteras, hazlo público ¡denuncia! Aunque no sea tu asunto, educa a tus hijos en la cultura de la ayuda mutua, tal vez hoy sea por una tercera persona, mañana puede ser por ti.

Volveremos a ver la luz, si nos hacemos acreedores con nuestra actitud y buena voluntad, a las bendiciones que perdimos. Heredemos un mañana a los que vienen atrás, despojándonos del egoísmo en que vivimos, que nos impide ver más allá de nuestro beneficio personal.

martes, 27 de julio de 2010

Los Amigos


"Adoro" a esos amigos, que todos los días me envían muchos mensajes para decirme lo que sucede en Turquía o en la Patagonia. Que me aconsejan sobre los mejores métodos para curarnos de un resfriado, cómo educar hijos, ser feliz con la pareja o cómo evitar asaltos.

Los adoro porque de mil formas se hacen presentes, ahora con sus invitaciones a todas las redes sociales, donde se puede estar chateando y enviando miles de fotografías de todas sus actividades diarias, con sus familias, otros amigos, compañeros de trabajo, etc.

Me encantan, aunque cada vez los veo menos, porque no pertenezco a ese boom de personas insertas en la vorágine de la cirbermanía y a mí todavía me gustaría verlos en sus casas, en la mía, en un café o en un parque. Lamentablemente, para ellos es muy complicado pasar 12 horas trabajando y las restantes dentro de las redes sociales de internet y no les queda tiempo para más.

Si alguna vez, alguien ve a alguno de mis amigos, porfa dígánle que le echo de menos, sin embargo, no es una queja, pues tampoco me agradan mucho las reuniones en que la charla, gira en torno de las nuevas herramientas del face, tuiter, etc.

También adoro a quienes me envían documentales y todo lo que se les ocurre sobre lo nuevo de You Tube, con el afán de que sepa que se están documentando. Lo que me ruboriza cuando lo recibo, porque, no, la verdad que yo ando en cosas más simples, más cotidianas. Me encuentro viviendo y luchando todos los días, por agregar un día más en este momento en que eso ya no se le garantiza a nadie.


De todas formas, los adoro y ojalá que un día lo sepan si entran a este blog por error.