sitos: sitos sería masculino de citas, si es que no tuvieran "c", y en cambio fuera terminación del diminutivo de princesas.
Re qui si tos, hoy aquí, así pausados, por dar a entender lo que demoran los trámites... que nos pasamos más de la mitad de nuestra vida haciendo.
Como si la vida fuera un gerundio de principio a fin de los verbos reunir, tramitar, gestionar, esperar, llenar, reuniendo actas, certificados, comprobantes, formatos. Papeleo y más papeleo, que ahora con la era digital y "el respeto" a la ecología (no lo creo, acaban de morir un montón de pingüinos recién nacidos, porque el humano ha venido acabando con la hospitalidad y mata de todo. Nosotros mismos vamos muriendo con los efectos que producimos, por vivir al "ahí se va", "a la brava").
Les contaba... con la era digital en la que nos sumieron por la fuerza, aun a quienes como yo nos gustaba el olor a papel -llegará el día en que tendremos que comprar frasquitos de esencia de papel, imagínense: este aroma es de edición especial, tiene una mezcla de papel couché, con un toque de kraft y acentos rústicos de estraza salvaje, con sutiles notas de papel de china- jajaja, ya mismo lo compro.
Ah, les decía antes del "divague", que ahora además todo piden en digital y hay que volver a tramitar, lo que nos tomó un siglo re qui si tar antes. Y todo para qué... para saber quiénes somos, que ni les importa en resumidas cuentas, pero no les basta con tenernos de frente y de cuerpo entero, para darse cuenta de cómo somos, -que además sí somos los que parecemos y decimos que somos- y constatar nuestras habilidades, antecedentes, torpezas, necesidades y "cuantimás" en persona ¡Nooo, qué va! Y todo para qué, si cuando nos morimos a nadie le importa nuestra trayectoria de nada, ni siquiera la trayectoria que dibujamos en la caída hacia la fosa. Que por cierto hasta después de muertos, seguimos cumpliendo con requisitos para que todos los que decían quererse tanto, se peleen entre sí. En eso yo no, no tengo nada que heredar. Ni deudas favorablemente, ya ven que ahora hasta eso se puede heredar. Bendito sea el sistema feudal mundial.
Luego sigo, que nada de eso iba a contar hoy. Y para que no se me olvide, dejaré aquí *Bazar como recordatorio, sobre eso de los papeles personales. Creo que será un cuento. Ya veremos si sale.
Traductor :
viernes, 14 de septiembre de 2018
domingo, 9 de septiembre de 2018
Diacrítico o día crítico
No hay sol que me inspire
ni luna que me caliente.
Será que hago todo al revés.
Empecé a perderlo
al mismo tiempo en que lo tuve.
Y ahora, en esta noche
espléndida y sin lluvia
- noche clara y de
inquietos luceros - qué cursi
canción -
yo queriendo -ando, endo, yendo-
que estuviera él, implícito en mí,
de preferencia subyacente,
o al menos yuxtapuesto;
en vez de ser
este accidente gramatical,
que profunda pena
me provoca, con su
"no está aquí", "tampoco allá"
y me hace disparatar.
La noche divina
y yo con esta disonancia aguda,
aunque sea palabra
grave.
*El sustantivo aquí, es un libro.
Dónde andará el muy
prosódico, o ¿será prosaico?
ni luna que me caliente.
Será que hago todo al revés.
Empecé a perderlo
al mismo tiempo en que lo tuve.
Y ahora, en esta noche
espléndida y sin lluvia
- noche clara y de
inquietos luceros - qué cursi
canción -
yo queriendo -ando, endo, yendo-
que estuviera él, implícito en mí,
de preferencia subyacente,
o al menos yuxtapuesto;
en vez de ser
este accidente gramatical,
que profunda pena
me provoca, con su
"no está aquí", "tampoco allá"
y me hace disparatar.
La noche divina
y yo con esta disonancia aguda,
aunque sea palabra
grave.
*El sustantivo aquí, es un libro.
Dónde andará el muy
prosódico, o ¿será prosaico?
jueves, 6 de septiembre de 2018
La ganga
"Casa en venta, acepto propuestas, urge", seguido el domicilio, sin número de teléfono.
Fue un imán ese anuncio. Llevaba tiempo en bienes raíces y me ilusionaba encontrar alguna propiedad asequible, para empezar a comprar, acondicionar, vender y dejar poco a poco, en segundo plano, la intermediación.
"En esa parte antigua de la ciudad, seguro será muy barata pero con buen potencial. Muchos estarán deseando volver a vivir en zona más céntrica... Si no completo, consigo un préstamo, la vendo pronto y de allí voy..."
Llegué antes de terminar de organizar mi plan. Ah, de inicio estaba en una esquina estupenda, con cochera muy amplia, bella fachada y bonito barandal, jardín. Allí en una banca de cantera junto a un ventanal, estaba un niño de unos once a catorce años. A veces uno no calcula bien edades... por las épocas.
- Hola, mij...
- No llame. Al fondo, derecho, pase... que la esperan. Lucía aburrido o pensativo.
Subí los tres escalones y la puerta estaba abierta, de madera espesa y labrada, muy bien conservada. Entré.
Un vestíbulo con fotos de familia, la típica mesita banco con teléfono, antiguos. A la derecha, la amplia la sala. Crucé ese recibidor y un patio-cubo de luz, muy colorido por flores en macetas, puerta a un pasillo, que distribuía dos recámaras a cada lado, para desembocar en la salita de juegos y t v., que me condujo al comedor y al fin la cocina. Un patio-jardín muy grande y bello al fondo.
Una mujer muy joven, alegre y bonita, con un pañuelo en la cabeza, vestido que resaltaba su estrecha cintura y con delantal blanco. Estaba amasando sobre la mesa, al centro de la impecable cocina, con aroma de canela y otras especias dulces, que parecían decirme: "quédate". Era como estar en una postal vintage.
- Buenos días, señora, disculpe que haya entrado... él niño... vi el anuncio.
- Nada, qué bueno que llegó. Nos iremos, aquí ya no podemos seguir. Póngale precio. En cuanto termine... auf... que luego ya no leuda igual, augh.... la acompaño, señaló la casa con la vista. Tome asiento.
- Ahora sí, disculpe la espera. Si no hago el pan muy temprano... blabla.
Me agradó... muy pocas mujeres y de su edad en estos tiempos hacen pan, le dije y reímos.
Recorrimos la propiedad, estaba en muy buen estado. Hice un levantamiento de medidas, pues ella no tenía noción de su tamaño y en las amarillentas escrituras no anexaban plano ni especificación alguna.
- Usted proponga y hacemos trato, dijo sonriente al despedirme.
Miré hacia su teléfono de la mesita.
- No, hace tiempo que no tenemos servicio. Tendrá que regresar.
Salí. El niño me respondió con desgano, al despedirme de él.
Hice cálculos, consulté con otros y sí podría comprar. Pedí cita al Notario y yo fascinada con mi hallazgo.
Sólo que...
Al día siguiente me llamó el señor Notario.
- Esa casa no existe, hace bastante tiempo derrumbaron la cuadra entera y están por construir un centro comercial. Pero la casa estuvo deshabitada por algunos años, cuando... incluso quedó intestada ¿Estás segura de la dirección? Pues en el Registro de la Propiedad.... blabla. ¿Estás segura? Te habrás confundido. Quizá necesites descanso.
Sí, me tomé un muy largo descanso.... luego, cambié de giro. Y no, nunca regresé ni siquiera por el rumbo. Absolutamente no. Ni lo haré jamás.
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