Yo esperanzo, tu esperanzas, nosotros esperanzamos, ustedes esperanzan y los destinos de todos, are made in USA...
Últimamente he tenido unos sueños muy espeluznantes dormida: concordias, uniones, alegrías, dulzuras, viajes, amabilidades, amistades universales, paisajes para recordarlos siempre, niños felices, rostros muy sonrientes de cualquier persona que pasa, de los que me falta por conocer quizás y, también de las personas que hace tiempo no veo: los que emigraron en pos de algo mejor o los queridos ya muertos.
Espeluznantes digo, ¡Sí! Porque las cosas normales y diarias, son, todo lo contrario a lo que sueño dormida. Y, esas cosas normales... me están obligando a soñar despierta, más o menos un refrito de lo expuesto en el párrafo anterior. Perdiéndome de nuevo en el significado real, de lo espeluznante y lo lindo.
Ya no sé si sueño, anhelo, invento o esperanzo. Con decirte que anoche soñé que: Obama renunciaba, que en su país se dejaban de jugar a la ruleta rusa política, a costa de la vida de todos los demás países. Que nos recuperábamos muy rápido, con mucho trabajo y la fuerza de no repetir los quebrantos recientes.
Bueno, ahora que te lo cuento, no sé si lo soñé dormida, despierta antes de dormirme, desde que desperté... O, si ya es un delirio recurrente, por el que también he soñado que quieren llevarme, a la casita donde vive la prima de un amigo, que anda ya siempre de batita blanca por los jardines, tan despreocupada y feliz (¿Si notas mi pudor acerca del manicomio?, la casita blanca). Esto no sé si lo soñé o lo ando intuyendo.
Y tú, ¿qué sueñas? . . .


