Como la cachanilla
viva y verde
todo el año
con florecitas
violeta y púrpura
que ríen en ramitos
de carcajadas
escandalosas.
Como la cachanilla
que alegre goza
el calor extremoso
que del mar vuela
y choca con la montaña
donde recolecta amigos
que une en un corimbo
hecho de cariño y risas
bajo el sol abrasador.
Como la cachanilla es.
"Cachanilla" se nombra a las personas de Mexicali, Baja California, México, por la abundancia de esa planta en su suelo, aunque el gentilicio es mexicalense.
"Puro cachaniilla" la canción aquí.
Traductor :
viernes, 18 de marzo de 2016
miércoles, 16 de marzo de 2016
Viajero
Ese libro y yo, nos conocimos en Valencia, en casa de su autor, a donde voy virtualmente con frecuencia, desde que somos amigos.
Hubo una gran química entre nosotros, desde que nos presentó mi amigo y no pude separarme de él, hasta que me contó toda su historia. Él reía y me brindaba café, al ver mis ojeras devoradoras de sus renglones. Me enamoré de su esencia y pactamos reunirnos físicamente, en la primera oportunidad.
Meses después, hubo una celebración en otra ciudad de España. En cuanto el libro se enteró de que asistiría un mexicano, me avisó en un correo: ¡Pronto!... ¡Me atreveré!
En el trayecto, comentó el plan a su autor, quien le respondió: ¡¿Cómo crees?!, es una locura, hay demasiados peligros, ¡México!! que los narcos, los secuestros y robos... incluso hasta la aterradora vecindad con Trump, para que desistiera.
Pero el libro ya estaba decidido y sin permiso de todas formas lo haría, aunque no le iba a resultar fácil pasar inadvertido, siendo uno de los protagonistas.
En los aplausos, abrazos y felicitaciones, saltó desde la mesa donde había estado posando para los fotógrafos, hasta el maletín que tenía abierto el mexicano. Se escondió entre folletos, con su corazón a todo bum bum, por su nerviosa felicidad de no haberse lastimado ninguna hoja.
De allí, el mexicano regresaría a casa... al pasar apresurado al hotel por sus pertenencias, el libro, pudo cambiarse a una maleta grande, intuyendo que allí podría viajar mucho más cómodo, para descansar suficiente y llegar "muy fresquito" a México, donde tendría que estar bastante listo, por todo lo que sabía!
Muchas peripecias retrasaban su llegada a mí, ya estando en México, además de que el mexicano tardó días en reponerse del susto cuando el libro salió tan saleroso de su maleta, diciéndole que venía a vivir conmigo y que le ayudara a encontrarme.
El libro tuvo que luchar, empecinarse y ponerse bravo. Guardaba celosamente mis datos en la página 100 y por más que se lo decía, el mexicano no le creía, como tampoco que nos conocíamos y manteníamos correspondencia desde meses atrás (Gente rara que hay).
El libro tuvo que luchar, empecinarse y ponerse bravo. Guardaba celosamente mis datos en la página 100 y por más que se lo decía, el mexicano no le creía, como tampoco que nos conocíamos y manteníamos correspondencia desde meses atrás (Gente rara que hay).
Hasta que una mañana muy fría de diciembre, previa a Navidad, llegó a mi casa, cantando villancicos y muy abrigado, ese ejemplar tan guapo y paseado de "Sueños de Escayola", dándome una enorme y alegre sorpresa.
José Vicente García T. ¡Gracias, amigo! "Sueños de Escayola" cruzó el charco... y platica con todo detalle a cuanto mexicano conoce, que hizo una travesía más larga y azarosa que Colón... Y, ¡le creemos!
Cuando las siguientes ediciones de ese libro y los nuevos libros tuyos, puedan estar en muchas librerías de México y otros países, viajando en primera clase, respaldado por una buena casa editorial, me sentiré muy feliz y recordaré la osadía de este ejemplar que me acompaña y me supervisa esta entrada y que te manda saludos : )
Cuando las siguientes ediciones de ese libro y los nuevos libros tuyos, puedan estar en muchas librerías de México y otros países, viajando en primera clase, respaldado por una buena casa editorial, me sentiré muy feliz y recordaré la osadía de este ejemplar que me acompaña y me supervisa esta entrada y que te manda saludos : )
lunes, 14 de marzo de 2016
Hijos 9
Si tienes un hijo pequeño, aprende a decirle con amor, dulzura, convicción y firmeza la palabra "NO", cuando sea necesario.
"NO" le evitará accidentes, errores demasiados problemas.
Y una vez pronunciada esa palabra tan dulce y conviencemente, bajo ninguna circunstancia cedas a su carita linda, para convertir tu negativa en un "SI". No accedas a sus súplicas, porque te tomará el número.
Explícale porque es "NO", con tranquilidad hasta que lo comprenda, y todas las veces que sea necesario.
Pero, si lo haces afirmativamente te comprenderá con mayor facilidad. Ejemplos:
Si comes más, enfermarás. En vez de decirle no comas más.
Si subes allí, te caerás, te dolerá e irás al médico. En vez de decirle no subas.
Si tocas el fuego, te quemarás. En vez de decirle no toques.
Ni gritando, llorando y haciendo berrinche, te compraré ese juguete hoy, etc. En vez de decirle no llores.
Nunca permitas a tu hijo, cuando tu pareja le haya limitado algo, discutan y acuerden el asunto cuando el hijo no esté presente.
"NO" a tiempo, te dará muchas satisfacciones, cuando tu hijo madure. Confía en que al corregirlo, le estás demostrando tu amor.
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