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sábado, 17 de marzo de 2018

Alma perdida

Cuentan que...

Había feria en el pueblo y decidieron ir en familia. Para el menor de los hijos, era la primera vez que asistía. En una época en que todavía todos se conocían, era seguro dejar a los niños divertirse en libertad,  vigilándolos a distancia, sin que corrieran ningún tipo de riesgo.

Así fue que el niño no paró de explorar de lado a lado toda su novedad. Subiendo a los juegos y participando en los puestos y entretenimientos que había.

Para regresar, el padre lo pescó a la carrera y lo depositó en brazos de la madre, hubiera sido imposible convencerlo de otra forma. El niño se durmió al instante, como era de esperarse. Pero, al día siguiente siguió dormido. Después de un tiempo razonable, trataron de despertarlo de mil formas, pero el niño no respondía. 

Muy alarmados, pensando que estaría gravemente enfermo, buscaron al curandero, quien después de revisarlo y de cuestionarlos, los hizo ir a donde había estado la feria. Tomó al niño en brazos y lo llevó a donde el padre le indicó que lo había recogido el día anterior. Después de un breve ritual y de un diálogo que no alcanzaron a escuchar quienes presenciaron, el niño despertó en perfectas condiciones. 

... Fue tan rápido como se lo llevó su papá, que el alma del niño se le había quedado allí extraviada. 

*Leyenda rarámuri que leí hace tiempo, muy resumida... bueno, no la pude resumir más, jeje. 


lunes, 12 de marzo de 2018

Motivación

Un motivo para la acción, eso dice esa palabra y es fuerza de vida.

Un relámpago que evidencia el horizonte humano e incendia todo sufrimiento, hasta dejarlo en cenizas.

¿Un motivo para la acción?
Ser uno de los que pudimos  amanecer en este lunes... una gran  fortuna, a decir verdad.

Motivación suficiente para  encontrarnos con la alegría.

Impulso para elevarnos ante los obstáculos y abismos.

Con un motivo, la acción es decidida y valiente.

* que todos tengan motivación hoy. 



jueves, 8 de marzo de 2018

Mi homenaje

Hoy es un buen día para agradecer a todos los hombres que me marcaron para siempre.
A mi padre exigente, radical, que muy tempranamente me dijo: vestida así no sales, bájale a la falda y súbele al escote.... maquíllate, pero no te pintes.  A esta hora no vas. Eso no te permitiré hacer... no por mí, sino porque a ti, hija, ¡NO TE CONVIENE y punto!
A mis dos hermanos, con quienes al pretender medir fuerza física en alguna trifulca casera, siempre salí más lastimada que ellos.
A mi tío macho que un día me dijo, si esa mujer luce, viste, habla, fuma, bebé, se comporta como puta, es que es una puta.
Al maestro de primaria que quiso sobreparse y no lo logró, porque mis manos se volvieron rocas para golpearlo y mis piernas se convirtieron en alas, para llegar desde la biblioteca hasta mi casa con mi madre, de un solo jalón.
Al jefe aquel, que no me promovió a un mejor puesto, porque no quise acostarme con él. Y razón por la que renuncié a mi puesto, inferior a mi capacidad.
Al desconocido que estuvo a punto de golpearme cuando lo insulté de coche a coche por rebasarme indebidamente. A los mecánicos, que presenciando, acudieron esa vez a salvarme.
A mis parejas, que hartos de mi prepotencia y feminismo mal entendido, me los hicieron trizas de un solo trancazo.

Y así.... a muchos hombres.

Gracias a cada uno de ellos, porque me enseñaron a gestionar mis emociones de mejor forma al ponerme en mi sitio,  único que me corresponde,  el de mujer. Con el que estoy conforme, me gusta, me encanta y me fascina.

Gracias por enseñarme a no tener límites para obtener lo que desee, si me enfoco a utilizar toda mi fuerza (energía), creatividad, ternura, sutileza e inteligencia, habilidad y destreza, femeninas.
Así como a rechazar de tajo, todo lo que pueda venir por parte de algún hombre con mala intención y pueda lastimarme. Porque para aprender solo un ejemplo, caso o incidente es necesario vivir.  Y nunca acostumbrarse al maltrato.  Odio el "victimismo de la pereza y cobardía femenina" de no hacerse valer y darse a respetar, desde su papel.

Sí... existen mujeres en otras circunstancias, en otras culturas, lo sé. Y pido a Dios porque encuentren las herramientas para no aceptar, para decir no, para huir y ponerse a salvo. Que será hasta cuando ellas lo decidan y estén preparadas para no depender de ningún hombre para vivir. Que el hombre no es pretexto para la desdicha, sino un maravilloso complemento, noble, leal, tierno, protector, solidario, cuando respetamos su rol y desde ese respeto, logramos ser respetadas. No lo culpen de su codependencia comodina.

Amigos, huyan y pónganse a salvo de las hordas feministas que pululan por este día.

Amigas,  desde su rol logren todos sus sueños.  Como lo han hecho las grandes mujeres desde todas las épocas.

Sea, que al mundo hoy le hace falta madre.  Y le sobran hombres deshombrados, feminizados y mujeres hombrunas. Algo que respeto, pero no lo acepto.