Pero hoy lo cito, porque la hipocresía nos invade por doquier.
Los defensores de los animales, no rechazan una invitación a un asado y hasta dobletean a la hora de comer.
Los antiabortistas no dicen a cuántos niños pueden criar y mantener.
Los que se espantan por cómo viven en países con desigualdades, no manifiestan a cuántos inmigrantes son capaces de apoyar y proteger.
Los que defienden el medio ambiente, no son capaces de barrer el frente de su casa.
Los que critican a las nuevas generaciones, no educan a sus hijos y creen que es obligación del Estado.
Los que no soportan a los politicos corruptos y viven haciendo transa.
Los que se dicen tus amigos del alma y no te regalan un poquito de su tiempo cuando necesitas resolver algo importante. Pero si disponen de tu tiempo, cuando ellos requieren algo.
Qué lindo sería el mundo, sin tanta hipocresía y doble cara.
Qué limpio sería el mundo, con una poca de ética, compasión y autocrítica. O que cuando recibamos una crítica, por lo menos nos sintamos agradecidos de que a alguien le importa nuestro bien.
Nos sentimos tan perfectos y bordaditos a mano... que hasta a los que saben más, los refutamos. Somos odiosamente ignorantes.
Y no... No es regañina para nadie, amigos... Estoy "introspeccionándome" en voz alta. Hoy no ayudé a alguien en la calle y me siento muy miserable, porque voy diciendo que hay que ayudar. La incongruencia en persona. No pude ayudarlo, pero él creyó que no quise ayudarlo.
Ciao. Es hora de ir a dormir.
Pasen felices el fin de semana.